El gigante de cemento que quedó inconcluso y sorprende en el corazón de Mendoza
En pleno centro de la Ciudad de Mendoza se alza un edificio sin terminar iniciado hace más de 20 años que hoy convive con el paisaje.
Vecinos aseguran que la construcción se frenó por fallas estructurales y que, con los años, el edificio pasó a ser parte del día a día.
Alf Ponce Mercado / MDZEn plena Ciudad de Mendoza, entre clínicas, oficinas, comercios y edificios habitados, se levanta una estructura que desentona y llama la atención de cualquiera que pase por la zona. Son columnas de cemento desnudas, losas incompletas y un volumen que impone respeto, pero también preguntas. No es una obra reciente ni una construcción pausada por unos meses: es un edificio que lleva décadas detenido.
A simple vista, podría confundirse con una obra en curso que quedó momentáneamente frenada. Sin embargo, al acercarse al cartel de obra, el paso del tiempo se vuelve evidente: letras gastadas, fondo oxidado y una fecha que sorprende. Allí se indica que se trata de la construcción de departamentos en Avenida Mitre 629, con inicio en el año 2001.
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Eso significa que el proyecto lleva más de 25 años sin terminarse, en una de las zonas más transitadas de la capital mendocina. Más de diez pisos de estructura de cemento quedaron congelados en el tiempo, mientras la ciudad alrededor siguió creciendo, cambiando y densificándose. El contraste es tan fuerte como incómodo.
Un gigante que ya es parte del paisaje
Para muchos vecinos de la zona, el edificio ya dejó de ser una rareza para transformarse en parte del paisaje cotidiano. Algunos contaron a MDZ que, según se comenta desde hace años, la obra se habría frenado por fallas estructurales detectadas durante la construcción.
Aun así, la presencia de una estructura de semejante tamaño sin terminar genera interrogantes inevitables. Qué pasó realmente, por qué nunca se retomó y qué destino podría tener son preguntas que sobrevuelan cada vez que alguien levanta la vista. No es común encontrar un “esqueleto” de estas dimensiones en pleno centro.
Mientras tanto, el edificio sigue ahí, inmóvil, rodeado de movimiento, tránsito y vida diaria. Un recordatorio silencioso de proyectos que no llegaron a concretarse y de cómo la ciudad también acumula sus propias cicatrices. Para muchos mendocinos, es simplemente “el edificio abandonado de Mitre”; para otros, un misterio que sigue sin respuesta.




