El emotivo reencuentro del sobrino de Gabriel Heinze con los médicos del Hospital Central tras un año
Nacho Heinze sufrió un accidente de tránsito en Mendoza y tuvo que ser amputado. En su rehabilitación forjó una relación con los médicos del Central.
Jorge Ignacio Heinze, sobrino de Gabriel Heinze, con los médicos del Hospital Central.
Hospital CentralUn grave accidente vial ocurrido el 12 de diciembre de 2024 en la Ruta 7, en La Paz, cambió la vida de Jorge Ignacio Heinze para siempre. El sobrino de Gabriel Heinze tuvo que ser amputado en una pierna, atravesó un largo proceso de rehabilitación en el Hospital Central y hoy hace el balance de su proceso a un año del accidente. De hecho, se dio el gusto de visitar al equipo médico que lo ayudó a seguir.
Este viernes, el joven de 30 años volvió a la provincia de Mendoza con su prótesis y cumplió una promesa: entrar al hospital nuevamente y caminando. Así fue relatado en las redes sociales del propio nosocomio, que adjuntó una serie de fotos de Heinze con parte del equipo médico que lo salvó.
Te Podría Interesar
"A un año de un duro accidente de tránsito ocurrido en diciembre de 2025, mientras venía a vacacionar a la provincia de Mendoza, Ignacio Heinze volvió a cruzar las puertas de nuestro hospital. Esta vez no como paciente, sino cumpliendo una promesa: regresar caminando, con una sonrisa y el corazón lleno de gratitud, a cada uno de los espacios que lo albergaron durante más de 20 días de internación", informaron en el posteo.
"En medio de la tragedia, Nacho creó vínculos entrañables. Hoy, acompañado por su gran familia, regresó para reencontrarse con quienes él mismo llama 'sus amigos': personal médico, de enfermería, kinesiología y tantos otros equipos que, con compromiso, amor y empatía, hicieron posible que hoy esté de pie, avanzando con garra hacia una vida plena, con una nueva realidad, pero también con proyectos, sueños y objetivos que lo definen", relataron.
"Abrazos, lágrimas, sonrisas y un sinfín de anécdotas marcaron esta visita que reconforta profundamente a quienes se dedican a la salud. Porque en momentos como este, cada esfuerzo, cada guardia, cada palabra de aliento y cada gesto humano cobran sentido. Hoy, ese resultado tiene nombre y rostro, y lo pudimos ver y abrazar", contaron.
Para cerrar, expusieron: "Queremos agradecer especialmente a Nacho y a toda su familia, que viajaron desde Entre Ríos y Rosario hasta Mendoza, simplemente para decir gracias. Para compartir desde otro lugar, ya no como paciente, sino como amigo, con quienes cuidaron su salud y lo acompañaron en uno de los momentos más difíciles de su vida. Historias como la de Ignacio nos recuerdan que la medicina también se construye con amor, empatía y humanidad. Y que, muchas veces, el mayor reconocimiento es volver a verlos caminar. Gracias, Nacho. Gracias, familia. Gracias a cada trabajador y trabajadora de la salud que hace posible estos reencuentros".
La emotiva carta que había publicado Nacho Heinze tras el aniversario
Antes del rencuentro, el joven preparador físico había publicado un video de su recuperación, adjuntado con una extensa carta en la que expresó lo que significa vivir con la prótesis, cómo fue su cambio radical y cómo transita hoy sus días.
"Un año de otra vida... de otra forma de vivir... de otra imagen... ¡de otra cosa totalmente inimaginable! Un año de ese momento donde empezaron a suceder muchos milagros para que este pibe siga acá. Milagros que no solo son sucesos inexplicables … también son personas que fueron y siguen apareciendo en mi vida", comienza el relato.
"Una historia que comenzó con el objetivo de disfrutar 4 días libres en Mendoza y que hizo que comience otra historia … o puede ser otro capítulo … Qué rápido que pasa esto, qué rápido que cambian las cosas, qué rápido que cambia la forma de caminar en la vida", expresó.
"Sí claro, todo es mucho más difícil, mirarte al espejo, ver que querés hacer algo y darte cuenta que no podes, el volver a ser ese profe, ese amigo, ese hermano, ese primo, ese sobrino, ese nieto, ese 'Nacho' que siempre tarta de divertirse en la vida y pasarla bien y hacer pasar bien al resto. No te voy a decir que todo es lindo como se ve acá, porque la clave está en entender que hay cosas que no se pueden volver hacer nunca más, y sumale que esas cosas eran las que te destacaban y te hacían ser ese 'Nacho', y cuando te das cuenta duelen y mucho", se sinceró.
"Solo queda por decir gracias a muchos que siempre estuvieron ahí y también para esos que fueron apareciendo y empiezan a aparecer. Algunos se alejaron y otros se acercaron y otros siguieron estando. Gracias por ayudarme y tratar de hacerme ver el vaso medio lleno, porque eso es lo que el siempre quise e implemente con las dos", señala.
"Es una batalla diaria, desde que te levantas y pensar si te vas saltando al baño o caminando (pero antes de eso hay que ponerse esa cosa nueva que tenés). No hay que pensarla mucho. Ponete eso o salta, pero no te quedes ahí quieto porque estamos al horno compañero", siguió.
"Porque creo que de eso se trata, de ver la vida así, de vivir con una pierna y no sin una. Y si que a veces se necesita una lloradita y a seguir. Ya está, es así. El destino sabrá para que pasan las cosas", concluyó.





