El Alzheimer podría detectarse hasta 20 años antes de los síntomas: cómo es el nuevo análisis
Un especialista explicó cómo los análisis de sangre podrían anticipar el diagnóstico y qué tratamientos comenzarían a llegar a Argentina a partir de 2027.
Especialistas hablan de un cambio de paradigma en el abordaje del Alzheimer.
El Alzheimer es una enfermedad cerebral progresiva e irreversible. En Argentina, se estima que la prevalencia de trastornos neurocognitivos en mayores de 65 años ronda el 12% de la población, lo que equivale a más de 600.000 personas en el país. De ellas, aproximadamente el 60% - cerca de 360.000 personas - correspondería a casos de enfermedad de Alzheimer.
En la mayoría de los casos, la enfermedad de Alzheimer no tiene una única causa, pero existen diversos factores de riesgo, como la edad, la salud cardiovascular, el estilo de vida y la salud mental, entre otros.
Las primeras alteraciones cerebrales vinculadas al Alzheimer pueden aparecer hasta 20 años antes de que se manifiesten los síntomas, específicamente en el hipocampo, la región encargada del aprendizaje y la formación de nuevas memorias.
Si bien por el momento no existe una cura para la enfermedad, hay avances médicos que apuntan a marcar un antes y un después en la detección y el tratamiento del Alzheimer.
Alejandro Andersson, director del Instituto de Neurología de Buenos Aires, habló de un cambio de paradigma en el abordaje de la enfermedad, basado en una detección más temprana y en nuevos tratamientos capaces de ralentizar su progresión en determinados pacientes y durante las fases iniciales.
Detectar el Alzheimer antes de los síntomas
En diálogo con MDZ Radio 105.5, Andersson explicó que la Argentina está envejeciendo y que el 12,4% de la población tiene más de 65 años, lo que aumenta la frecuencia del Alzheimer.
Sin embargo, destacó el "cambio de paradigma" que mejora el abordaje de esta enfermedad neurodegenerativa. Actualmente, el Alzheimer se detecta mediante una combinación de evaluación clínica, pruebas de memoria y pensamiento, y estudios complementarios. Próximamente, un análisis de sangre permitirá identificarlo antes de que aparezcan los síntomas.
"El Alzheimer se va a diagnosticar no por los síntomas, que es lo que contamos siempre, sino por la biología, por los análisis de sangre. La sangre se va a transformar en una ventana al cerebro en el paciente que no tiene ningún síntoma. El paciente que aparentemente está sano va a poder descubrir, entre 15 y 20 años antes, que está incubando la enfermedad", detalló el especialista.
Según explicó, se trata de estudios de "dosaje de biomarcadores plasmáticos" de la enfermedad de Alzheimer, que permiten detectar, mediante un análisis de sangre, cambios biológicos y la acumulación de proteínas anormales en el cerebro muchos años antes de que aparezcan los síntomas.
"Es algo gradual, pero la rueda ya está empezando a girar. También se tiene que tener disponible el medicamento, que se estima que llegará a Argentina en 2027. Esto modificaría absolutamente el curso de la enfermedad. Todo depende de la precocidad con la que se haga, pero la enfermedad evolucionaría lentísimamente", agregó.
¿Olvidos normales o señales de alerta?
Mientras evoluciona el abordaje contra el Alzheimer, es importante generar conciencia sobre esta enfermedad que afecta principalmente a las personas mayores. La memoria cambia a lo largo de la vida y, si bien algunas fallas ocasionales son esperables, otras pueden ser señales de alarma.
Desde Boreal Salud brindaron una serie de pautas sobre qué puede ser normal y qué debería motivar una consulta:
- Olvidar dónde se dejaron las llaves: puede ser habitual. Colocarlas repetidamente en lugares inusuales y no poder reconstruir qué se hizo con ellas merece atención.
- Olvidar ocasionalmente una cita o un nombre y recordarlo después: puede ocurrir con la edad. Olvidar repetidamente información reciente o hacer varias veces la misma pregunta es una señal para consultar.
- Tardar en encontrar una palabra: es frecuente. Perder el hilo de una conversación, tener problemas reiterados para expresarse o utilizar palabras que dificultan hacerse entender requiere atención.
- Confundirse alguna vez con el día de la semana y luego darse cuenta: puede suceder. Perder con frecuencia la noción del tiempo o desorientarse en lugares conocidos no debería naturalizarse.
- Cometer un error ocasional al hacer una cuenta: no necesariamente indica un problema. Empezar a tener dificultades para pagar facturas, seguir una receta conocida o resolver tareas cotidianas que antes eran habituales puede ser una señal de alerta.
- Tomar alguna mala decisión: le puede pasar a cualquiera. Los cambios reiterados en el juicio, la conducta o la capacidad para tomar decisiones también justifican una consulta.
Además, señalaron que la pérdida de memoria no es sinónimo de Alzheimer, ya que el estrés, la depresión, las alteraciones del sueño, algunos medicamentos y diferentes problemas de salud pueden afectar la memoria y la concentración. Por eso, ante cambios persistentes, se recomienda realizar una evaluación profesional para determinar qué está ocurriendo.




