Presenta:

Eduardo Calvo: "El placer que da inventar es único", una trayectoria entre el humor y la creación.

El humorista repasa su presente, el éxito del “Heavy Re Jodido”, la docencia y su vínculo con la improvisación y el teatro independiente.

Eduardo Calvo en Entrevistas MDZ.

Eduardo Calvo en Entrevistas MDZ.

Marlene Rolando / MDZ.

Actor, humorista, director, docente y uno de los grandes impulsores de la improvisación teatral en la Argentina, Eduardo Calvo construyó una trayectoria tan diversa como reconocida. Desde el circuito under hasta el éxito masivo con el inolvidable "Heavy Re Jodido", nunca abandonó el teatro independiente ni la búsqueda de nuevos lenguajes escénicos.

En Entrevistas MDZ, habla de su presente sobre las tablas, de la enseñanza, de la creación humorística y de una carrera marcada por la necesidad permanente de hacer.

Entrevista completa a Eduardo Calvo

-Entrevistarte es interesante porque tenes como mucho background. Has hecho muchas cosas en tu vida. Por lo cual hay que editar un poco. Pero voy a empezar por el presente. Estás con una obra que se llama “Este es el baile del monito”.

-Vamos a hacer una función en la Sociedad de Intérpretes. Vamos a estar el 2 de julio. Y después vamos a ver qué destino tiene la obra. Y ya hicimos dos temporadas en el Centro de la Cooperación, estuvimos también en la Uocra y bueno, es una obra muy placentera para hacer. Tiene un costado crítico, importante y mucho humor.

-La vi a la obra y me gustó mucho. ¿Pero qué evolución tuvo con la gente? ¿Cómo anduvo? Porque justamente tiene un costado muy, muy crítico es una adaptación De Camus de Calígula.

-Pablo Calvo, que es además mi hijo. Y es investigador y profesor de historia, hizo una versión, no sé si moderna, pero muy crítica de del mundo actual, ¿no? Tomando a Calígula como personaje un poco abstracto, porque, bueno, puede ser el líder de cualquier parte. Puede ser uno de estos locos que buscan el poder en cualquier parte del planeta. ¿No?

-Te seguís moviendo en el Under, en el off. A pesar de haber estado en proyectos comerciales, en proyectos más formales como el Teatro San Martín y otros teatros por el estilo. Eso es algo muy interesante, pero digo, ¿cómo fue este salto de haber estado en esta movida más under muy fuerte y después, tener cierta popularidad o mucha popularidad con tu personaje heavy y re jodido en Video Match? ¿Cómo fue ese salto?

-Y yo lo tomé muy natural, como el heavy mismo nace en el 88, en el teatro, con “Muchas pelucas para un solo calvo”, que dentro del teatro alternativo fue un espectáculo muy exitoso, con 3000 funciones y nace de ahí. Bueno, y después no sé, por obra, no sé si de la casualidad o de la magia. Resulta que ese personaje pegó mucho más que los otros por una cuestión también de difusión. Estar en un programa como Video match concursando, porque yo fui un concurso de cómicos y después me quedé trabajando una temporada, estuve 2002 y 2003 y actualmente el personaje tiene como una continuidad, digamos, estoy en Bendita TV trabajando. Y yo me sorprendo de esta cosa de la gente, no que se te acerca y te dice una frase del personaje como que lo sigue. Está, está como vigente.

Me sorprende lo que logró el personaje "Heavy..."

-Sí, sí, está muy vigente. Por eso te preguntaba ¿no te pesa? ¿No te pesa tener ese personaje?

-No, no. Aprovecho el teatro para hacer varias cosas. Estoy haciendo un unipersonal dirigido por Pablo, que se llama “Crónicas de un jodido alegre: el pibe que vio Titanic. y no lloro”, que lo estoy haciendo de gira. Ahora frenamos un poquito por el mundial, pero tenemos funciones por el Gran Buenos Aires a partir de julio, agosto, así que muy bien.

-No te preguntaba esto porque realmente tenes una carrera es súper rica, tenes un montón de cosas. Son uno de los de los que crearon la Liga de improvisación acá en Argentina, que eso también ha sido un hito en el teatro argentino. Claude Bazin, creo que era el francés que vino. Nada, que fue un hito.

-Fuimos tres discípulos del francés: Pedro Cano, Mosquito Sansineto y yo, y ahora disfrutando también a Mosquito en el teatro porque nos juntamos hacer “Este es el baile del monito” después de muchos años de haber compartido ese ese proyecto de improvisación que fue único, y movilizador para nosotros creativamente, con los talleres, con todo.

-Pero lo fue incluso para los actores que vinieron después, digo, porque incluso después se fueron sumando otros nombres. Entonces acá entrevistamos a Osqui Guzmán que fue uno de los que estuvo también dentro de ese proceso. Marcelo Savignone ¿no?

-Si claro, se crearon grupos de improvisación a partir de las técnicas y a partir de la movida que trajo Claude Bazin.

-Qué bueno haber formado parte de eso. Por esto te pregunto. ¿Hay algunos actores que, por decirlo de alguna forma, la pegan con cierto personaje y parece que quedan como encapsulados en ese personaje? Y después tiene un cierto peso para el actor. Entonces por eso te pregunta un poco lo del heavy.

-Para mí tiene un peso, el personaje, que lo sigo guionando, lo sigo haciendo, pero aprovecho de hacer un montón de otras cosas. Ahora estoy ensayando una obra de Tato Pavlovsky bajo la dirección de Cristian Forteza. Es una obra que se hizo muy poco acá, que se llama “La muerte de Marguerite Duras”. Es un monologo. Y bueno, estoy a full ahora, después de esta nota me voy a ensayar esa obra que es completamente diferente. No hago mis personajes. Es una obra que tiene mucho humor, es muy inteligente.

-Y tenes una escuela, además también de teatro, una escuela de comicidad.

-La escuela tiene ya casi más de 30 años. Se llama Escuela de Arte cómico. Y ahí trabajamos con la creación humorística de todos los estilos. Y, sobre todo, bueno, trabajar con la imaginación, con los alumnos, salir un poco de la cosa cotidiana y hacer experimentar sobre distintos estilos ¿no? Sobre el monólogo, sobre la creación de Sketch, el trabajo con el otro. Eso lo traigo también de las técnicas de improvisación y la creación pura. La creación, hacer el propio material, trabajar los guiones.

-¿Y Qué significa a vos eso como actor y como persona? El hecho de ser docente, el poder dar un poco de toda esa información que has acumulado a través de todo tu tiempo.

-Y es fascinante porque uno sigue aprendiendo un montón. Los humoristas, sobre todo aprendemos, aprendemos de la gente en general, aprendemos mucho en la calle con los relatos de la gente, con la movida de la gente y que vengan alumnos a interesarse. Alumnos que quieren emprender, grupos, no solamente la cosa individual de trabajar el monólogo y el stand up que está tan de moda, sino trabajar otros estilos, trabajar con el otro. Mucho los últimos años, no se hacen sketch. Bueno acá los experimentamos. Trabajamos sketch, un humor para todos. También en los cinematográfico, estudiamos mucho, lo teatral, bueno, la movida de las redes ahora.

-Yo te iba a preguntar, por qué recién hablabas del formato sketch, el formato sketch sobre todo en YouTube, pero también aparece en Instagram, en TikTok en todas las redes, se está poniendo como hace un tiempo largo se viene poniendo de moda y viene funcionando bien. ¿Eso vos lo ves en tus alumnos que también intentan trabajarlo? ¿Qué piensas de los nuevos formatos también?

-Sí, yo creo que lo más importante que podemos tener y en la escuela lo practicamos, es la sorpresa. Es sorprendernos. Trabajar lo que tiene uno, pero sorprenderte al trabajar con el otro e inventar, inventar, el placer que da inventar. Ese es único. El ensayo sobre eso después se coteja con el público, pero se disfruta mucho y más el humor. La comedia es como que vas experimentando y te vas divirtiendo, te vas riendo también.

-Y fuera del formato más teatral o donde tenes un poco más de tiempo. ¿Vos crees que eso se traduce en los nuevos formatos? En esto de que, si yo quiero armar un sketch para YouTube, por ejemplo, vos sentís que por lo menos en tus alumnos y en la experiencia que tenes con ellos. ¿Sentís que se traduce o no?

-Sí, sí, porque se vive y de ellos consideran que se crea con mucha libertad y a lo mejor se te ocurre un formato para hacerlo de muy poquito tiempo, para hacerlo, digamos, por las redes. Y por ahí se te ocurre una historia un poco más larga como para hacerla teatral, o cosas que pueden servir para todo. Uno va, va probando, van probando. Continuidad con personajes. Se les ocurre un personaje que puede tener una continuidad, no solamente tener un monólogo, sino que puede tener distintas situaciones en distintos lugares. Es amplio, es de muy de amplio espectro.

-Está bueno entonces, tenes mucho trabajo en estos días. ¿Cómo, cómo amalgamas esos tiempos entre el teatro, el docente, la tele, cómo vas llevando el ritmo con todo eso? Me imagino un poco tiempo.

-Si enloquecidamente, enloquecidamente hipercinéticamente. Pero bueno, mi carrera y mi vida es un poco esto, es estar todo el tiempo haciendo cosas. No sé, es algo que está conmigo. Esta cosa de estar ensayando otra obra haciendo televisión, guionando lo de la tele, es un poco una locura que uno no se para a mirarla de afuera, sino que bueno está, viste.

-Siempre fuiste un poco así.

-Sí, sí. Yo estaba en el Teatro San Martín, por ejemplo, hice varios trabajos en el teatro San Martin y después de ahí me iba a hacer mi unipersonal en el trasnoche. Siempre estuve haciendo varias cosas a la vez. Ahora estoy dirigiendo una obra de María Ana Rago, que son 4 obras cortas. Una vez por año siempre estoy dirigiendo también algo, así que eso también se suma.

-Buenísimo, mucho trabajo. Bueno Eduardo, como para cerrar, recién me hablaste de Mosquito. ¿Cómo fue este reencuentro con Mosquit? Para mi ustedes juntos son como una dupla ya casi mítica del humor y de la impro porteña y argentina. ¿Cómo fue el reencuentro en el día a día, en el trabajo, después finalmente con el público?

-Y fue muy, muy hermoso. Mi hijo cuando plantea la obra “Este es el baile del monito” que salió de una conversación mismo ahí en el centro de la cooperación que me dicen tendrías que hacer algo con Calígula. Yo hablo con mi hijo y el escribió la obra, Nos surgió el nombre de Mosquito, me dice estaría bárbaro que Mosquito se prenda, me dice Pablo. Y bueno, lo llamé a Mosquito y le encantó, le encantó la obra y empezamos a trabajar y tenemos una cuestión de amistad muy muy profunda y disfrutamos como disfrutamos los match. Nos encontramos, nos miramos y es muy interesante, mucha conexión. Así hay mucha, mucha conexión. Esa conexión quizás no se pueda explicar con palabras, pero es una cosa que hacemos la obra juntos, siempre diferente y estamos para para contenernos y para ayudarnos y para divertirnos. Y eso es se da, hay que valorarlo, creo que hay que valorarlo. Yo al menos lo valoro porque se aprende un montón y disfruto un montón. Me divierto y es un hecho muy mágico. Lo que pasa con la obra y lo que pasa con Mosquito en el escenario. Cada encuentro es muy mágico y lo disfrutamos un montón.

Los que hacemos humor aprendemos de la gente

Lejos de conformarse con un personaje que marcó a toda una generación, Eduardo Calvo sigue demostrando que su verdadera esencia está en la creación constante. Entre ensayos, clases, televisión y nuevos proyectos, conserva intacta la curiosidad que lo llevó a convertirse en una referencia del humor y la improvisación en el país. Quizás por eso una de las frases que deja la entrevista resume también toda su carrera: "El placer que da inventar es único".