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Diez jóvenes con discapacidad intelectual se graduaron en la UNCuyo

Los estudiantes realizaron prácticas en hoteles, empresas, escuelas y áreas de la universidad, donde desarrollaron tareas laborales junto a equipos de trabajo.

La Facultad de Educación de la UNCuyo graduó a la primera cohorte de un programa único en universidades públicas argentinas con prácticas laborales reales.

La Facultad de Educación de la UNCuyo graduó a la primera cohorte de un programa único en universidades públicas argentinas con prácticas laborales reales.

UNCuyo

La Facultad de Educación de la UNCuyo celebró la graduación de la primera cohorte del Programa Universitario de Formación Laboral para Personas con Discapacidad Intelectual, una propuesta inédita en Argentina por haber sido diseñada y desarrollada íntegramente por una universidad pública. Diez estudiantes completaron un recorrido que combinó formación académica con prácticas laborales en empresas e instituciones de Mendoza.

Los egresados son Alejandro Pagano, Antonio Anzorena, Darío Gómez, Emanuel Miatello, Gonzalo Bravo, Jorge Albornoz, Martín Redondo Muñoz, María Paula Coll, Milagros Redondo Muñoz y Pablo Barrera. Durante el cursado realizaron pasantías en distintos espacios de trabajo, donde llevaron a la práctica los conocimientos adquiridos y desarrollaron nuevas habilidades para su futuro laboral.

El programa comenzó en 2025 con el objetivo de ofrecer una propuesta universitaria destinada a personas con discapacidad intelectual, un sector que hasta entonces no contaba con una formación específica dentro de la educación superior. La iniciativa fue incorporada formalmente como oferta académica de la Facultad de Educación mediante una resolución de su Consejo Directivo.

Una formación que abrió puertas al mundo laboral

La primera promoción del programa universitario cerró su formación con un acto de graduación y el reconocimiento de docentes, familias y empleadores.

La primera promoción del programa universitario cerró su formación con un acto de graduación y el reconocimiento de docentes, familias y empleadores.

Los responsables del proyecto destacaron que la universidad pública hoy cuenta con una formación pionera que brinda nuevas oportunidades para que personas con discapacidad intelectual continúen estudiando y desarrollando sus proyectos de vida.

Las pasantías se desarrollaron en Only One Muebles, Mod Hotel, la Escuela Ingeniero Álvarez Condarco, el Instituto de Educación Superior 9-027 de Guaymallén y distintas áreas de la Facultad de Educación. Allí los estudiantes realizaron tareas administrativas, mantenimiento, gestión documental, hotelería, biblioteca y educación a distancia.

Las empresas que participaron también valoraron la experiencia. Andrés Erice, de Only One Muebles, aseguró que Gonzalo Bravo y Emanuel Miatello aprendieron un oficio y colaboraron de manera permanente con el equipo de trabajo. Incluso adelantó que buscarán dar continuidad a esa experiencia laboral.

En Mod Hotel, Darío Gómez realizó su práctica en el área de mantenimiento. El gerente general, Adrián González, explicó que era la primera vez que recibían pasantes de un programa de estas características y destacó la responsabilidad demostrada por el estudiante, al punto que le fueron asignando nuevas tareas a medida que avanzaba su desempeño.

Las voces que reflejan el impacto

El programa nació en 2025 y permitió que jóvenes con discapacidad intelectual accedieran por primera vez a una propuesta universitaria pensada para ellos.

El programa nació en 2025 y permitió que jóvenes con discapacidad intelectual accedieran por primera vez a una propuesta universitaria pensada para ellos.

Los propios graduados compartieron cómo vivieron este proceso. Martín Redondo Muñoz, de 21 años, realizó su pasantía en la Secretaría Académica de la Facultad de Educación, donde se encargó de escanear y organizar documentación. Al recordar la experiencia expresó: "La pasé muy lindo y se los recomiendo. Vamos chicos, que se puede sumar más gente todavía", dijo con énfasis.

Milagros Redondo Muñoz, de 19 años, hizo sus prácticas en la Escuela Ingeniero Álvarez Condarco y contó que allí ganó confianza para seguir creciendo. "Me sentí muy cómoda. Siendo una persona con discapacidad me sentí preparada e independiente para seguir. No tengan miedo de estudiar; aprovechen que hay facultades que dan esta oportunidad", afirmó.

También Alejandro Pagano destacó el aprendizaje obtenido durante su paso por el Área de Educación a Distancia de la Facultad de Educación, donde trabajó con planillas de Excel, armado de carpetas, herramientas digitales como Canva, Genially y Kahoot, además de tareas administrativas.

Darío Gómez, por su parte, agradeció a la universidad, a los docentes y a quienes hicieron posible una propuesta que les permitió acercarse por primera vez al mundo laboral desde la universidad pública.

La ceremonia de graduación también reconoció a las familias, al equipo docente y a las empresas e instituciones que acompañaron el proceso.