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Diego Maradona y el barrio: cómo son cada uno de los lugares donde vivió el 10

De Buenos Aires a Barcelona, luego Napoli, Sevilla, México y hasta Emiratos Árabes Unidos. Uno por uno, como son los barrios donde vivió Diego Maradona.

La esquina Diego Maradona, oficial mente, Segurola y La Habana.

La esquina "Diego Maradona", oficial mente, "Segurola y La Habana".

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La figura de Diego Maradona y la idea popular de "barrio" son casi inalienables uno del otro, pero la gran figura histórica del fútbol mundial vivió en lugares muy disímiles, tanto entre sus orígenes humildes y su tiempo de éxito absoluto como los extravagantes destinos donde le toco vivir tanto en su tiempo como jugador como cuando fue entrenador.

Fiorito y Villa del Parque: Diego Maradona y los barrios donde se forjó el mito

"En una villa nació", reza la popular canción de Rodrigo Bueno, haciendo referencia al barrio de Fiorito. En la calle Azamor 523 está lo que sus más fanáticos pintan como el "Belén" de a quien llamaron "D10S". Una casa humilde en el partido de Lomas de Zamora donde el joven Dieguito da sus primeros pasos como hijo y hermano, pero también donde conoce la pelota, la que será su gran amor y lo llevará a mejores condiciones de vida.

Diego Maradona Villa Fiorito
La casa de Maradona en Villa Fiorito.

La casa de Maradona en Villa Fiorito.

Luego de gastar su primer sueldo de Argentinos Juniors llevando a comer a Doña Tota, su madre, a la pizzería La Rumba, comenzó el tiempo de soñar con un hogar mejor para él y su familia. Primero en Argerich 2747, donde puso su primera piedra propia. Viviendo allí conoció a su vecina Claudia Villafañe, quien sería su primera esposa y la relación amorosa más larga. Luego Maradona se mudó a Lascano 2257con su familia a unas cuatro cuadras de la cancha de Argentinos Juniors, donde jugó hasta 1980.

Europa: Barcelona, Nápoles y Sevilla

Diego Maradona tuvo dos pasos por España, ambos muy recordados. Barcelona fue su hogar entre 1982 y 1984, cuando fue contratado por el Napoli, mientras que volvió a la península ibérica tras su brillo en Italia para jugar en el Sevilla de Carlos Salvador Bilardo en la temporada de 1992/1993. En Barcelona, entre otras residencias, vivió principalmente en el barrio Piedralbas, un barrio residencial de lujo cercano al mítico Camp Nou. Mientras jugaba en el conjunto andaluz, vivió en la zona de Simón Verde, en la localidad de Mairena del Aljarafe, al sudoeste de Sevilla al otro lado del río Guadalquivir.

En Nápoles, donde se terminó de gestar esa figura cuasi religiosa, vivió en el barrio costero de Posillipo, con vista a la bahía donde se ubica el populoso puerto de la ciudad y con el horizonte determinado por la silueta del volcán Vesubio. Lejos de Fiorito, igualmente tuvo un fuerte vínculo con el pueblo napolitano y se transformó en un símbolo del postergado sur italiano frente a los ricos norteños que acaparaban el fútbol del norte.

Doping, Interior y vuelta a Buenos Aires

Luego de Sevilla, llegó la hora de volver a la Argentina. Rosario fue la ciudad que lo alojó en la temporada 1993/1994 mientras jugaba en Newell's Old Boys, pero sin tener una residencia como en otras oportunidades y se hospedó en el Hotel Rivera. Después del doping en el Mundial de los Estados Unidos de 1994, Rosario quedó en el recuerdo y se instaló unos meses en Corrientes, de donde era su familia, para dirigir al Deportivo Mandiyú, en lo que fue su debut como entrenador.

Diego Maradona Villa del Parque
Diego Maradona junto a su familia en Villa del Parque.

Diego Maradona junto a su familia en Villa del Parque.

Tras su mal paso por el equipo algodonero, firmó para ser entrenador de Racing en 1995, pero ya viviendo nuevamente en Buenos Aires. Otra vez le fue mal y se preparó para volver al fútbol tras su segunda sanción. Franklin 896, la dirección del departamento de "los jarrones de Coppola", y la quinta de Trujui, en Plus Ultra y Triunvirato, fueron los lugares donde vivió hasta que llegó el departamento donde invitó a pelear a Julio César Toresani.

Villa Devoto: la casa de sus padre y "Segurola y La Habana"

Cuando estaba dando el salto a Europa, Diego Maradona le compró una mansión a sus padres en el barrio de Villa Devoto, más precisamente en el domicilio de José Luis Cantilo 4575. Allí también pasó gran parte del tiempo durante su recuperación de la fractura de tobillo que le propino Andoni Goikoetxea, del Athletic Club de Bilbao, durante un partido de Primera División.

Tiempo después, Maradona volvió al barrio donde pasó esa dura época de recuperación. A menos de 10 cuadras, vivió allí junto a Claudia y sus hijas en el departamento del 7° piso de La Habana 4310. Allí fue a donde invitó a pelear a Julio César Toresani, jugador de Colón de Santa Fe, tras un cruce en La Bombonera el 7 de octubre de 1995, el día que "el 10" volvió a jugar al fútbol profesional tras su sanción por doping.

Hoteles, Palermo Chico, La Habana y "la vida oculta"

Tras abandonar el fútbol en 1997, la vida de Diego Maradona tuvo un cambio que lo llevó a sus años más oscuros. La vida licenciosa se transformó en moneda corriente de su agenda y se distanció de su lecho nupcial. En aquel tiempo vivió principalmente en la noche en todas sus formas y terminó viviendo en Cuba para una supuesta rehabilitación tras el dramático verano del 2000 en Punta del Este en el que estuvo al borde de la muerte.

En La Habana, Diego Maradona mantuvo un vínculo muy cercano con el dictador Fidel Castro, llegando a vivir en una residencia cedida por el mismo autócrata en Miramar, en el distrito de Playa, el más rico de la capital cubana. Esta zona es el gran contraste con lo que se conoce popularmente de "la isla rebelde". Mansiones, embajadas, edificios modernos, grandes avenidas y comodidades que no pueden verse en el resto del país.

Diego Maradona Barcelona
La lujosa casa de Diego Maradona en Barcelona.

La lujosa casa de Diego Maradona en Barcelona.

En Palermo Chico o Barrio Parque, Diego Maradona consiguió una casa que fue un templo de la noche. Fiestas casi permanentemente sirvieron de residencia para un astro que no parecía rehabilitado para nada y que ponía en juego su vida todo el tiempo. Guillermo Coppola era su principal socio y cuidador en aquella época en la que terminó oficiando de jefe de un operativo para apagar el incendio de la casa en medio de otra larga vida noctámbula de Pelusa.

Diego Maradona exótico: Medio Oriente, México y hasta Bielorrusia

Tras su paso por la Selección argentina como director técnico, recaló en los Emiratos Árabes Unidos, donde vivió entre 2011 y 2018 mientras dirigió a Al-Wasl y a Al-Fujairah. En ese tiempo, vivió en la lujosa Palm Jumeirah de la ciudad de Dubái, la principal del país. Luego estuvo unos meses en Minsk mientras fue presidente del pequeño club bielorruso Dinamo Brest.

En México, Diego Maradona fue entrenador en la Liga de Ascenso, al mando de los Dorados de Sinaloa, donde estuvo cerca de conseguir el ascenso. Allí pasó sus días en una casa de Culiacán que le cedió el propio club. Un año le bastó para mirar nuevamente a la Argentina, donde sería su morada final.

Bella Vista y Tigre, la casa del final

En su último año, Diego Maradona vivió primero en el barrio Los Fresnos, en la localidad bonaerense de Bella Vista, para luego establecerse en Campos de Roca Brandsen, al tomar posesión de la dirección técnica de Gimnasia y Esgrima La Plata, su último club.

Durante la pandemia, Diego Maradona se trasladó al barrio San Andrés de Tigre, donde se sospecha que fue abandonado por su círculo íntimo de amigos y socios que vivían con él. Allí "el 10" fue para recuperarse tras la operación de un hematoma subdural en la cabeza que se le realizó a mediados de noviembre de 2020, pero no resistió y falleció. Hoy sus restos descansan en el cementerio Jardín Bella Vista.