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Día de San Valentín: qué es el síndrome del corazón roto y cómo el estrés emocional puede afectar al corazón

Especialistas advierten que emociones intensas como rupturas, discusiones o duelos pueden provocar síntomas similares a un infarto. Cómo reconocer este cuadro y quiénes tienen mayor riesgo.


Cada año, miles de personas consultan a las guardias médicas con síntomas compatibles con un infarto que finalmente resultan ser el llamado síndrome del corazón roto. Esta condición puede representar hasta el 2% de las consultas por sospecha de infarto y está directamente relacionada con episodios de estrés emocional intenso.

En fechas como el Día de San Valentín, cuando las emociones suelen intensificarse, los especialistas recuerdan que el estrés emocional puede tener efectos directos en la salud cardiovascular. Uno de los ejemplos más conocidos es el síndrome del corazón roto, también conocido como miocardiopatía por estrés, una condición que provoca síntomas prácticamente idénticos a los de un infarto.

El Dr. Mario Boskis (MN 74.002), cardiólogo, especialista en longevidad saludable y gerociencia, Miembro titular de la Sociedad Argentina de Cardiología, explicó que este cuadro fue descrito por primera vez en Japón en la década de 1990 y desde entonces se reconoce como una entidad clínica distinta del infarto agudo de miocardio.

“Los pacientes consultan con dolor de pecho y alteraciones en el electrocardiograma similares a un ataque cardíaco, pero al estudiar las arterias coronarias se observa que no existe obstrucción”, señaló Boskis.

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Por qué ocurre el síndrome del corazón roto

El desencadenante más frecuente es un episodio emocional intenso, como la muerte de un ser querido, una ruptura afectiva, discusiones o situaciones de gran estrés personal o económico. En estos casos, el organismo libera grandes cantidades de adrenalina y noradrenalina que pueden generar espasmos en las arterias coronarias o daño transitorio en el músculo cardíaco.

Aunque no es un cuadro frecuente, su presentación obliga a realizar estudios médicos específicos, incluida la cinecoronariografía, para diferenciarlo de un infarto real, ya que solo la confirmación de una obstrucción arterial permite establecer el diagnóstico definitivo de infarto agudo de miocardio.

Quiénes tienen mayor riesgo

El síndrome presenta un marcado predominio en mujeres, especialmente después de la menopausia, donde puede alcanzar hasta cerca del 90% de los casos.También se observa con mayor frecuencia en adultos mayores, debido a la menor reserva cardíaca y a cambios asociados al envejecimiento, como mayor inflamación vascular y menor resiliencia fisiológica.

Estrés, pérdidas y salud cardiovascular

El duelo intenso activa los mismos mecanismos que cualquier situación de estrés agudo, con liberación masiva de catecolaminas. Pero cuando la pérdida se prolonga en el tiempo, pueden activarse procesos de estrés crónico, con aumento del cortisol, elevación de la presión arterial, el colesterol y la glucosa, además de mayor inflamación arterial. Todos estos factores incrementan el riesgo cardiovascular.

Diversos estudios han registrado un mayor riesgo de eventos cardíacos tras la muerte de un ser querido, incluyendo arritmias, descompensaciones y, en casos extremos, muerte súbita.

En contraste, los vínculos afectivos estables y el acompañamiento social se asocian con menor incidencia de enfermedades cardíacas y mayor longevidad. Mantener una “energía saludable”, es decir, sostener redes de apoyo, propósito y conexión social, actúa como un verdadero factor protector del corazón.

Cómo reducir el riesgo

Desde la medicina preventiva, recomiendan incorporar herramientas de manejo del estrés como terapia cognitivo-conductual, técnicas de respiración profunda y hábitos saludables que fortalezcan la respuesta del organismo ante situaciones emocionales intensas.

Entre los pilares principales se destacan:

  • Actividad física regular
  • Alimentación equilibrada
  • Buen descanso nocturno
  • Mantener vínculos sociales y apoyo emocional
  • No abandonar controles médicos ni automedicarse

Los especialistas también aconsejan evitar el aislamiento durante procesos de duelo y buscar acompañamiento profesional si los síntomas emocionales se prolongan en el tiempo.

Cuándo consultar de urgencia. Ante síntomas como dolor de pecho repentino, falta de aire, sudoración fría, mareos o malestar intenso, la recomendación es consultar de inmediato a un servicio médico, ya que solo los estudios clínicos permiten diferenciar entre un infarto y el síndrome del corazón roto.

Cuándo consultar de urgencia

Ante síntomas como dolor de pecho repentino, falta de aire, sudoración fría, mareos o malestar intenso, la recomendación es consultar de inmediato a un servicio médico, ya que solo los estudios clínicos permiten diferenciar entre un infarto y el síndrome del corazón roto.