Día Mundial de la Obesidad: la prevención como pilar de una vida saludable

Día Mundial de la Obesidad: la prevención como pilar de una vida saludable

El sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa en el organismo que puede ser perjudicial para la salud. En general, esta situación se debe a una alteración en el balance entre las calorías consumidas y las gastadas. Dicha acumulación es distinta en la mujer y en el hombre, acumulándose en la primera en la región de la cadera mientras que en el hombre se distribuye en la región abdominal, lo cual se asocia al aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes e hipertensión arterial .

“El sobrepeso se evalúa midiendo el perímetro de cintura: un perímetro superior a 88 cm en la mujer y 102 cm en el varón, son considerados de riesgo”, explica el Dr Manuel Molina Pico, Director Médico de vittal.

Tanto la obesidad como el sobrepeso se pueden calcular utilizando el índice de masa corporal (IMC), este es un indicador de la relación entre el peso de la persona y la altura. Se calcula dividiendo el peso en kilos por el cuadrado de su talla en metros. En este sentido, según la Organización Mundial de la Salud (OMS):

- Un IMC igual o superior a 25 determina sobrepeso

- Un IMC igual o superior a 30 determina obesidad

Según las cifras publicadas por el organismo (2016), más de 1900 millones de adultos de 18 o más años tenían sobrepeso (39%), de los cuales, más de 650 millones eran obesos (13%).

“Las cifras altas de IMC aumentan el riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares, diabetes, y osteoartritis, entre otras”, agrega el Director Médico de vittal. La prevención del sobrepeso, obesidad y enfermedades asociadas, requiere de acciones sobre la población en general y también a nivel individual, promoviendo estilos de vida saludable.

Por todo esto, el Dr Molina Pico sugiere:

-Limitar la ingesta energética de alimentos elevados en calorías.

-Distribuir los alimentos en 4 comidas y 2 colaciones.

-Moderar el tamaño de las porciones.

- Consumir frutas, verduras y legumbres.

- Disminuir el consumo de azúcar y alcohol.

-Incorporar 30 minutos de actividad física al día.

El tratamiento puede ser individual, donde la persona deberá realizar una dieta o terapia bajo la supervisión de un especialista, o bien realizar un tratamiento grupal donde se comparten vivencias y experiencias con sus pares, acompañados de un grupo interdisciplinario de nutricionistas, médicos y psicólogos, realizando educación alimentaria, promoción de cambios de hábitos e incentivando la actividad física.

Cada paciente es distinto, por lo tanto su médico deberá asesorarlo sobre el tratamiento adecuado para su situación.

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