Presenta:

Día internacional de la educación: el poder de transformar el futuro

El Día Internacional de la Educación recuerda que aprender es un derecho humano clave para la paz, la igualdad y el desarrollo sostenible global.

El Día Internacional de la Educación es una invitación a reimaginar nuestros futuros.

El Día Internacional de la Educación es una invitación a reimaginar nuestros futuros.

Archivo MDZ

Cada 24 de enero, el mundo se detiene para reflexionar sobre uno de los pilares más fundamentales de la civilización: la educación. Proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas, el Día Internacional de la Educación no es solo una celebración, sino un recordatorio urgente de que el aprendizaje es un derecho humano, un bien público y una responsabilidad colectiva que debe ser protegida.

¿Por qué celebramos este día?

La educación es el motor que impulsa los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Sin una educación inclusiva, equitativa y de calidad, los países no pueden romper el ciclo de pobreza, alcanzar la igualdad de género ni garantizar un futuro de paz. Sin embargo, los datos actuales de la Unesco plantean un panorama desafiante: existen 250 millones de niños y jóvenes siguen sin escolarizar, 763 millones de adultos son analfabetos y millones de estudiantes en zonas de conflicto ven interrumpido su derecho a aprender cada día.

El lema de 2026: "El poder de la juventud en la cocreación de la educación"

Para este año, la Unesco ha puesto el foco en los jóvenes. Dado que las personas menores de 30 años representan más de la mitad de la población mundial, ya no pueden ser vistas solo como "beneficiarias" del sistema, sino como socias estratégicas en su diseño. La transformación educativa actual está marcada por la revolución tecnológica y la inteligencia artificial. En este contexto, la Unesco aboga por: dar voz a los estudiantes e involucrar a los jóvenes en la toma de decisiones políticas y curriculares. También por repensar el propósito de la enseñanza adaptando las aulas a un mundo donde la innovación y el trabajo digno requieren nuevas competencias. Por último, un liderazgo en crisis en la educación que implica reconocer el papel de los jóvenes que, incluso en contextos de conflicto o desplazamiento, lideran iniciativas educativas para sus comunidades.

docente
Sin una educación inclusiva, equitativa y de calidad, los países no pueden romper el ciclo de pobreza.

Sin una educación inclusiva, equitativa y de calidad, los países no pueden romper el ciclo de pobreza.

La educación como baluarte para la paz

En un mundo cada vez más polarizado y afectado por discursos violentos, la educación se presenta como la herramienta más eficaz para construir la paz. No se trata solo de saber leer o escribir, sino de fomentar la tolerancia, el pensamiento crítico y el respeto mutuo. Una sociedad educada es una sociedad más difícil de manipular y más proclive al diálogo.

Un llamado a la acción

La Unesco subraya que es hora de pasar de los compromisos a la práctica. Esto implica aumentar la financiación pública para la educación; garantizar que las niñas y mujeres, especialmente en lugares donde su derecho está bajo amenaza (como Afganistán), recuperen el acceso a las aulas; integrar la tecnología de manera ética y humana, asegurando que la IA sea una herramienta de apoyo y no una brecha más de desigualdad.

El Día Internacional de la Educación es una invitación a reimaginar nuestros futuros. Como señala la Directora General de la Unesco, el aprendizaje debe ser un hilo conductor a lo largo de toda la vida. Hoy, más que nunca, invertir en educación es invertir en la supervivencia y la dignidad de la humanidad.

* Mg. Juan Manuel Ribeiro, especialista en educación.