ver más

De una calle a una obra monumental en la cordillera de los Andes: la historia de J. y M. Clark

El nombre de esta calle esconde la historia de una de las obras más audaces del siglo XIX: el ferrocarril que cruzó los Andes.


La humanidad nombra a las cosas, y el nombre de una calle es parte de un complejo sistema de ordenamiento urbano. Muchas ciudades usan sistemas numéricos en lugar de nombres, sin embargo es también una forma de nombrar. Nietzsche decía que poner nombres a las cosas es un acto radical porque no es sólo identidad, sino sentido.

trasandino calles j y m CLARK (2)

Esta introducción funciona como una justificación de cierta obsesión por conocer el origen de los nombres, por entender por qué algo se llama de una manera y no de otra. Hay calles que despiertan curiosidad por distintos motivos: su forma, su ubicación, su tamaño —enormes o diminutas—, su sonoridad o su historia. En la Quinta Sección, cerca de donde trabajo, aparece la calle J y M Clark. Durante mucho tiempo surgieron preguntas: ¿es una marca?, ¿son siglas?, ¿por qué la “y” entre ambas letras? Las respuestas más inmediatas indican que se trata de dos personas distintas y fundamentales para la historia ferroviaria de Mendoza: los hermanos Juan y Mateo Clark. Sin embargo, esa información abre un interrogante mayor: ¿quiénes son?

Los Clark y el proyecto de integración bioceánica

Los Clark eran cinco hermanos. Hijos de un inmigrante escocés y de una madre argentina radicada en Valparaíso, Chile. Juan y Mateo fueron comerciantes e ingenieros que crecieron en esta ciudad portuaria en pleno auge comercial durante el siglo XIX, lo cual favoreció su temprana formación en el comercio y el desarrollo de vínculos empresariales. Desde jóvenes, ese recorrido les permitió adquirir experiencia y contactos que luego resultarían claves para sus proyectos.

Juan y Mateo Clark tren trasandino

Los hermanos Juan y Mateo Clark.

Su visión fue más allá del comercio: imaginaron una obra que, para su tiempo, rozaba lo imposible. Impulsaron el Ferrocarril Trasandino, un proyecto que buscaba atravesar la cordillera de los Andes —una de las barreras naturales más imponentes del mundo— para unir Argentina y Chile por vía ferroviaria. En una época en la que el cruce se hacía a lomo de mula y dependía de condiciones extremas, plantearon una conexión permanente entre el océano Atlántico y el Pacífico, desafiando la geografía, la tecnología disponible y los límites de la ingeniería del siglo XIX.

TREN TRASANDINO MUSEO FERROCLUB (67)

Así era la estación del Trasandino. Derribaron una parte donde ahora corre calle Belgrano y las vías del metrotranvía, en la esquina de Sargento Cabral. Actualmente allí funciona el Archivo Histórico de Mendoza.

Archivo general de Mendoza tren trasandino (26)

Así se ve ahora lo que en su momento era la estación del Trasandino. Actualmente allí funciona el Archivo Histórico de Mendoza.

En esa línea, desde la década de 1870 desarrollaron una iniciativa orientada a consolidar ese corredor bioceánico. Antes del ferrocarril, ya habían concretado el primer telégrafo trasandino entre Mendoza y Santiago, un antecedente clave en términos de comunicación e integración.

Su objetivo era generar una vía directa para el transporte de mercancías y pasajeros entre Buenos Aires, Mendoza y Valparaíso, en un contexto en el que el cruce de la cordillera presentaba severas limitaciones. “La visión de ellos de conectar a Argentina a través de Mendoza y en el caso de Santa Rosa de los Andes en Chile fue sumamente importante”, señaló Rubén Lepez, presidente del Ferroclub Trasandino Mendoza y gestor cultural de la UNCuyo.

En esa línea, remarcó la magnitud del proyecto en términos históricos: “yo creo que la visión de los hermanos Clark fue en ese momento tan importante como, no sé, el canal de Suez o posteriormente el canal de Panamá”.

Para quienes quieran conocer más sobre la historia de los trenes, recomendamos visitar el Museo Ferroviario ubicado en Parque Benegas de Godoy Cruz. Se puede ir de lunes a viernes de 9 a 19.

TREN TRASANDINO MUSEO FERROCLUB (70)

Museo Ferroviario Godoy Cruz.

TREN TRASANDINO MUSEO FERROCLUB (31)

Una de las maquetas que se pueden ver en el Museo. Fueron realizadas por aficionados y colaboradores durante meses.

TREN TRASANDINO MUSEO FERROCLUB (47)

Rubén Lepez, contando un poco de la historia ferroviaria de Mendoza.

El Ferrocarril Trasandino y los desafíos de la cordillera

La iniciativa se concretó en 1910 con el Ferrocarril Trasandino, una línea de aproximadamente 248 kilómetros que unió Mendoza con la ciudad chilena de Los Andes, atravesando zonas de alta montaña y superando alturas superiores a los 3.000 metros. La obra requirió túneles, puentes y sistemas de cremallera para sortear pendientes extremas, y su construcción se extendió durante décadas hasta su conexión definitiva en 1910.

Archivo general de Mendoza tren trasandino (2)

El Trasandino a lo lejos.

Archivo general de Mendoza tren trasandino (10)

Las vías con el cerro Aconcagua de fondo.

El impacto del ferrocarril fue significativo en la dinámica regional. “En cuanto al tráfico de mercancías, el tráfico de personas fue sumamente importante”, afirmó Rubén, quien también subrayó la vigencia de esa lógica de integración: “hoy día, más de 100 años después, que el paso siga estando activo y que siga teniendo un flujo de personas y de carga tan importante como el que tiene, realmente la visión fue más que importante”.

Antes de su construcción, las alternativas eran limitadas: “antes de que se inaugurara el ferrocarril trasandino, ¿cómo cruzaba por la cordillera? Al lomo de mula. No había muchas alternativas”.

El legado ferroviario y el sentido de la calle J y M Clark

La llegada del ferrocarril a Mendoza en 1886 y su posterior conexión con Chile consolidaron a la provincia como un nodo clave del transporte regional. Durante décadas, el Trasandino facilitó el intercambio de bienes y personas, hasta su cese de operaciones en 1984, en un contexto marcado por altos costos operativos, dificultades técnicas propias de la alta montaña y la creciente competencia del transporte por carretera, que terminó desplazando al servicio ferroviario en el cruce cordillerano.

Archivo general de Mendoza tren trasandino (16)

La estación Puente del Inca del Transandino.

Desde el ámbito ferroviario sostienen que su recuperación es posible. En ese sentido, la lógica del proyecto conserva vigencia: “hoy día si los hermanos Clark volvieran, dirían ‘¿por qué no poner en funcionamiento nuevamente el ferrocarril?’”. Rubén planteó que su reactivación no implicaría necesariamente transformaciones estructurales profundas: “lo lógico es recuperar el ferrocarril con la trocha de 1 metro, con las condiciones actuales”. Tanto su cierre como una eventual reapertura dependen, en gran medida, de decisiones políticas entre Argentina y Chile.

La calle J y M Clark no supera las siete cuadras, entre Coronel Rodríguez y B. Sur Mer. Sin embargo, el entramado urbano mendocino conserva múltiples referencias a la historia ferroviaria: Ferroviarios Argentinos, Confraternidad Ferroviaria, Alpatacal, Cadetes Chilenos, Villalonga. En Maipú, incluso, hay un barrio donde las calles llevan nombres de trenes y vagones, como El Zonda, El Cuyano o La Porteña, y una escuela que también refleja ese legado: Rieles Argentinos.

j y m clark

La excusa es una calle, pero el trasfondo es la historia. J y M Clark sintetiza ese legado en el espacio urbano mendocino: el de una iniciativa que buscó unir dos océanos y superar las barreras naturales de la cordillera de los Andes, entre la memoria de una época en la que el tren fue central y el interrogante sobre la posibilidad de volver a los rieles como un sistema de transporte más útil.

J Y M CLARK TREN TRASANDINO