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De los Rolling Stones a Charles Manson: el árbol genealógico de Guns N' Roses

El árbol genealógico de Guns N’ Roses

El árbol genealógico de Guns N’ Roses

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Antes de convertirse en una de las bandas más importantes de la historia, Guns N’ Roses fue una mezcla explosiva de Rolling Stones, Aerosmith, AC/DC, Queen, Elton John, punk, glam y rock callejero. Te invito a un viaje por las versiones que grabaron, las canciones que escondían dentro de sus recitales y los discos que ayudaron a construir su identidad.

Un día de pronto aparecen cinco tipos vestidos como si hubieran dormido durante una semana en la vereda de un bar, publican un disco perfecto y consiguen que el resto del rock parezca demasiado prolijo, demasiado limpio o directamente demasiado aburrido.

Guns N’ Roses provocó exactamente eso cuando lanzó Appetite for Destruction en 1987. Parecían nuevos, aunque en realidad estaban hechos de muchos amores anteriores. Tenían la suciedad de Aerosmith, el peligro de los Rolling Stones, la potencia de AC/DC, la libertad de Queen, el romanticismo de Elton John, la velocidad del punk y una imagen que le debía bastante más de lo que suele reconocerse a Hanoi Rocks y los New York Dolls. Pero antes de comenzar a recorrer esas influencias hay una pista escondida en el propio nombre de la banda.

Dos bandas entran en un nombre

Guns N’ Roses nació en Los Ángeles en 1985 a partir de la unión de integrantes de dos grupos anteriores. Por un lado estaba Hollywood Rose, la banda en la que tocaban Axl Rose e Izzy Stradlin, amigos de la infancia. Y por el otro, L.A. Guns, encabezada por el guitarrista Tracii Guns. El primer nombre fue casi una operación matemática:

Guns + Rose = Guns N’ Roses.

La primera formación incluía a Axl Rose, Izzy Stradlin, Tracii Guns, Ole Beich y Rob Gardner. Slash, Duff McKagan y Steven Adler todavía no estaban. Recién después de varias peleas, reemplazos y deserciones se conformaría el equipo titular que grabó Appetite for Destruction. El nombre, además, terminaría funcionando como una síntesis bastante perfecta de la banda: Las pistolas aportaban la violencia, el peligro y el ruido de la mayoría de los temas y las rosas, la belleza, el romanticismo donde las baladas también tendrían su pequeño espacio.

Las pistolas y rosas. La esencia de la banda.

Las pistolas y rosas. La esencia de la banda.

Por eso me propuse hacer una especie de árbol genealógico de Guns N’ Roses. Salir como un Indiana Jones del rock a buscar las canciones, los discos y los artistas que dejaron alguna huella en su música. Algunas influencias fueron reconocidas por ellos mismos y otras aparecen en las versiones que grabaron. Y algunas están escondidas dentro de sus propias canciones.

Cinco músicos, cinco colecciones de discos

Guns N’ Roses no nació de una única influencia sino del choque entre cinco músicos que escuchaban cosas diferentes. Slash encontró una revelación en Rocks, el disco que Aerosmith publicó en 1976. También creció admirando a Jimmy Page, Jeff Beck, Eric Clapton, Rory Gallagher, Billy Gibbons, Brian May, Tony Iommi, Keith Richards, Mick Taylor y Joe Perry. Entre los discos que marcaron su adolescencia también aparecen el debut de Cheap Trick, Back in Black de AC/DC, Led Zeppelin, el primer Alice Cooper y la banda punk Fear. Izzy Stradlin aportó la guitarra seca, rítmica y stone. Es difícil escucharlo y verlo sin pensar en Keith Richards: pocas notas, muchísimo ritmo y una elegancia que parecía no realizar ningún esfuerzo. También llevaba consigo a los New York Dolls, T. Rex y Hanoi Rocks.

Duff McKagan venía directamente del punk de Seattle. Antes de instalarse en Los Ángeles había pasado por varias bandas y tocado distintos instrumentos. Su árbol estaba formado por Sex Pistols, The Clash, Ramones, The Damned, Fear, UK Subs y toda la primera generación punk. Steven Adler sumó swing, movimiento y una alegría casi bailable. Su batería fue una de las razones por las que Appetite for Destruction nunca suena rígido ni excesivamente pesado. Y Axl llevó la mezcla hacia lugares todavía más amplios: Queen, Elton John, Electric Light Orchestra, Nazareth, AC/DC, The Who, Black Sabbath, Cheap Trick, Aerosmith y los Rolling Stones.

“Para mí es fácil: Queen es la mejor banda y Freddie Mercury es el mejor frontman de todos los tiempos”. Axl admiraba especialmente la capacidad de Queen para recorrer estilos completamente diferentes sin perder identidad. En cierta forma, eso mismo intentaría hacer después con Guns N’ Roses. También reconoció una influencia decisiva de Dan McCafferty, cantante de Nazareth: “Si no fuera por Dan McCafferty y Nazareth, yo no estaría cantando”. De adolescente se encerraba en el baño e intentaba alcanzar las notas de “Love Hurts”. Quizás allí esté la primera explicación del fenómeno. Guns sonaba como una banda de hard rock, pero por debajo convivían el blues, el punk, el pop, el glam, el heavy metal, el country y hasta cierta ambición de musical de Broadway.

Guns en vivo, una licuadora de influencias.

Guns en vivo, una licuadora de influencias.

Antes de Appetite arrancaron con canciones prestadas

En 1986, un año antes de Appetite for Destruction, Guns N’ Roses publicó un EP de cuatro canciones llamado Live ?!@ Like a Suicide*. El supuesto público que se escuchaba en la grabación había sido agregado posteriormente para darle apariencia de disco en vivo. El repertorio incluía dos composiciones propias —“Reckless Life” y “Move to the City”— y dos declaraciones de principios: “Nice Boys”, de los australianos Rose Tattoo, y “Mama Kin”, de Aerosmith. No eligieron los mayores éxitos de aquellas bandas. Fueron a buscar canciones menos obvias, casi como una manera de demostrar que no habían descubierto los discos la semana pasada.

AC/DC no aparecía en aquel EP, pero sí estaba presente en sus primeros conciertos. En junio de 1987, durante sus recordadas presentaciones en el Marquee de Londres, Guns N’ Roses interpretó “Whole Lotta Rosie”. Casi treinta años después, Axl terminaría cumpliendo una fantasía que parecía escrita por un fan. En 2016, Brian Johnson tuvo que abandonar la gira Rock or Bust para evitar daños auditivos permanentes. AC/DC convocó a Axl Rose para completar las fechas europeas y norteamericanas. El sueño del pibe.

Axl cumpliendo el sueño de ser el cantante de AC/DC

Axl cumpliendo el sueño de ser el cantante de AC/DC

Covers que superaron a los originales

Voy a decir algo quizás discutible: casi todos los covers de Guns N’ Roses superaron ampliamente a sus originales. La banda tenía una capacidad extraordinaria para apropiarse de las canciones ajenas y hacerlas bien propias. Las secuestraban, les cambiaban la ropa y las obligaban a vivir dentro de su propio mundo. Tres ejemplos bien claros: “Live and Let Die”, de Paul McCartney y Wings, “Knockin’ on Heaven’s Door”, de Bob Dylan y “Since I Don’t Have You”, son tres temas que aún hoy varios piensan que son de ellos. Hay una excepción a mi teoría: “Sympathy for the Devil”, la versión de Guns que hicieron para ¨Entrevista con un vampiro¨ no le llega a los talones a la de los Rolling Stones. Pero bueno, en esa época ya la banda estaba bien rota y esa es otra historia.

La versión media bodrio del gran Bob

El punk que vivía debajo del hard rock

A primera vista, Guns N’ Roses pertenecía a la misma escena de Los Ángeles que Mötley Crüe, Poison, Ratt y tantas otras bandas de pelo batido, cuero, moto y chicas. Pero algo los diferenciaba. Guns sonaba sucio, urgente y desordenado y ahí se notaba la influencia punk. “Reckless Life”, “It’s So Easy”, “Out Ta Get Me” y especialmente la aceleración final de “Paradise City” tienen más relación con la furia de Sex Pistols o Fear que con bandas como Poison. Duff fue el principal responsable de llevar esa información a la banda, pero no el único. Slash también escuchaba punk y Axl admiraba la violencia escénica de aquellos grupos. Los covers de The Damned, UK Subs y Dead Boys terminaron haciendo explícita una rama que ya estaba presente en la música. Guns N’ Roses tenía solos de guitarra, canciones extensas y ambición de estadio. Pero debajo del hard rock seguía latiendo una pequeña banda punk.

Slash con una remera de la banda punk The Damned.

Slash con una remera de la banda punk The Damned.

Like a Rolling Stones

Los Rolling Stones fueron probablemente el tronco principal del árbol de Guns N’ Roses. Estaban en la guitarra de Izzy, en la pose de Axl, en el diálogo entre los instrumentos y en esa idea de que una banda podía sonar peligrosa incluso cuando interpretaba una balada. “Used to Love Her” podría haber aparecido, con algunos cambios, en Sticky Fingers. Su guitarra acústica, el ritmo campestre, el humor negro y la manera despreocupada de contar algo terrible recuerdan inevitablemente a “Dead Flowers”, de los Rolling Stones. Ambas parecen crecer en el mismo terreno. Son canciones de country tocadas por músicos que no pertenecen del todo al country y que utilizan el género para contar historias bastante menos inocentes.

Algo parecido ocurre entre “Patience” y “Wild Horses”. No son canciones iguales Pero comparten un clima, una guitarra acústica que parece suspender el tiempo y una vulnerabilidad que contrasta con la imagen pública de ambas bandas. En diciembre de 1989, durante la gira Steel Wheels, Mick Jagger invitó a Axl a cantar con la banda, pero Axl hizo dos pedidos: quería subir acompañado por Izzy Stradlin, probablemente el integrante más stone de los Guns, y quería interpretar “Salt of the Earth”, una joya de Beggars Banquet y una de sus canciones favoritas. El problema era que los Stones prácticamente no la tocaban desde hace 20 años y la banda un poco a las puteadas por el pedido, tuvo que volver a escucharlo y ensayarlo especialmente para la ocasión. Finalmente, Axl e Izzy subieron al escenario junto a Mick, Keith y compañía, cumpliendo una fantasía que parecía imposible: cantar una rareza de sus ídolos con sus propios ídolos, en una histórica versión que hace pocos años salió en Spotify en uno de los discos de esa gira.

Histórica versión de ¨Salt of the earth¨

Años más tarde, durante la gira de Use Your Illusion, Slash y Gilby Clarke solían tocar un fragmento instrumental de “Wild Horses” antes de “Patience”. Era como si los Guns mostraran durante unos segundos el camino que llevaba hasta su propia canción.

A imagen y semejanza de Hanoi Rocks

El sonido y el look glam callejero de Hanoi Rocks de esta banda finlandesa también fue clave para la banda, en especial para Axl. Andy McCoy, guitarrista del grupo finlandés, llegó a sostener que Guns había tomado elementos de su tema ¨Lost in the city¨ para ¨Paradise City¨. No existe una confirmación de la banda y tampoco son temas idénticos, pero colocarlos uno detrás del otro permite escuchar un aire familiar. La banda finlandesa había conseguido combinar antes que los Guns varias de las piezas que después formarían parte de su identidad: New York Dolls, punk, glam, guitarras de rock clásico, romanticismo callejero y una imagen deliberadamente ambigua.

No tuvieron un gran éxito comercial en Estados Unidos, pero fueron una referencia decisiva para numerosas bandas de Los Ángeles. Michael Monroe parecía demostrar que era posible vestirse como una estrella glam sin perder el peligro del punk. Andy McCoy mezclaba a Keith Richards, Johnny Thunders y el rock europeo. Guns tomó nota. La relación no terminó en una simple influencia. Izzy Stradlin grabó y tocó con Michael Monroe, Slash colaboró con él y Guns N’ Roses recuperó canciones de aquel universo. Hanoi Rocks ayuda a entender cómo llegaron a combinar una estética glam con una música mucho menos artificial que la de varios de sus contemporáneos.

El look de Hanoi Rocks. Cualquier similitud con el look de los Guns, no es pura coincidencia.

El look de Hanoi Rocks. Cualquier similitud con el look de los Guns, no es pura coincidencia.

Las canciones escondidas dentro de los recitales

Durante la gira de Use Your Illusion, los conciertos de Guns N’ Roses podían durar más de dos horas y media. Dentro de sus propias canciones aparecían fragmentos de otras, como pequeñas ventanas que permitían observar la colección de discos de la banda. Antes de “Sweet Child O’ Mine”, Axl cantaba un fragmento de “Sail Away Sweet Sister”, de Queen, y después agregaba parte de “Bad Time”, de Grand Funk Railroad. Antes de “Knockin’ on Heaven’s Door” aparecía con frecuencia “Only Women Bleed”, de Alice Cooper.

Slash y Gilby tocaban “Wild Horses” antes de “Patience”. Y en algunos recitales también surgían fragmentos de “Hotel California”, “Mother”, de Pink Floyd, e “Imagine”, de John Lennon. Y por último “It’s Alright”, de Black Sabbath, era interpretada por Axl al piano como introducción de “November Rain”. La elección era hermosa porque “It’s Alright” no pertenece al Black Sabbath oscuro y pesado que todos recuerdan. Es una balada compuesta y cantada originalmente por el baterista Bill Ward. Esos pequeños fragmentos convertían cada recital en un mapa. Queen llevaba a “Sweet Child O’ Mine”. Alice Cooper y Bob Dylan desembocaban en “Knockin’ on Heaven’s Door”. Black Sabbath abría la puerta de “November Rain”. Y los Rolling Stones anticipaban “Patience”.

El árbol genealógico estaba ahí arriba del escenario.

El árbol genealógico estaba ahí arriba del escenario.

Elton John, Queen, ELO y el costado monumental de Axl

Si los Rolling Stones explican el cuerpo de Guns N’ Roses, Elton John, Queen y Electric Light Orchestra ayudan a entender su costado más ambicioso y armónico. Axl admiraba la obra de Elton de los años setenta, la capacidad de Queen para mezclar estilos y los arreglos monumentales de Jeff Lynne. Sin esas influencias, difícilmente existirían “November Rain” o “Estranged” tal como las conocemos. La referencia más evidente es “Funeral for a Friend/Love Lies Bleeding”, la extensa suite de Elton John que combina piano, dramatismo y una construcción casi cinematográfica. Axl trabajó durante años en “November Rain”; Slash incluso recordaba que una de sus primeras versiones duraba cerca de 25 minutos.

Cuando presentó a Elton en el Salón de la Fama del Rock and Roll en 1994, dijo: “Para mí, como para muchas otras personas, nadie ha sido una mayor fuente de inspiración que Elton John”. En abril de 1992, durante el homenaje a Freddie Mercury en Wembley, Axl cantó “We Will Rock You” con Queen y luego compartió con Elton John el tramo final de “Bohemian Rhapsody¨ en un final histórico. En una misma noche había cantado con dos de sus mayores ídolos. Pero todavía quedaba un sueño más. El 9 de septiembre de ese año, en los MTV Video Music Awards, Elton se sentó al piano junto a Guns N’ Roses para interpretar “November Rain”. Axl ya no solo estaba homenajeando a sus maestros: uno de ellos se había convertido en parte de su propia obra.

Elton y Axl homenajeando a Queen.

Elton y Axl homenajeando a Queen.

Charles Manson: la rama más incómoda

El final de The Spaghetti Incident? escondía una sorpresa difícil de justificar. Después de “I Don’t Care About You” aparecía, sin estar mencionada originalmente en la contratapa, “Look at Your Game, Girl”, una canción escrita por Charles Manson antes de los asesinatos cometidos por sus seguidores. Axl ya había provocado rechazo utilizando una remera con la imagen de Manson y la frase “Charlie Don’t Surf”. La inclusión del tema aumentó la polémica y Rose explicó que le habían interesado la letra y la melodía de la canción. La grabación fue impulsada principalmente por él y Slash ni siquiera participó. En algunos recitales, Axl también llegó a cantar pequeños fragmentos de “Look at Your Game, Girl” asociados a “Double Talkin’ Jive”. La historia muestra el costado más problemático de Axl: su fascinación por provocar incluso cuando la provocación podía terminar eclipsando la música. Lo mismo hacía con la remera de Jesús y su polémica frase Kill Your Idols. No todas las ramas de un árbol genealógico son agradables de mirar, pero también forman parte de la historia.

La remera y la influencia más polémica de Axl.

La remera y la influencia más polémica de Axl.

La licuadora perfecta

Las grandes bandas no nacen de la nada. Tampoco son simplemente la suma de los artistas que admiraron. Lo extraordinario ocurre cuando todas esas influencias entran en una licuadora y salen convertidas en algo que ya no se parece por completo a ninguna de ellas. Guns N’ Roses tomó la suciedad de Aerosmith, el peligro de los Rolling Stones, la potencia de AC/DC, la libertad estilística de Queen, el piano de Elton John, los arreglos de ELO, el descontrol del punk y la imagen del glam. Eso es lo que hacen las grandes bandas: No ocultan a sus ídolos sino que los absorben, los mezclan y luego agregan una cuota tan personal que los hace únicos. Por eso durante un par de años fueron la banda de rock más grande del mundo.

Me despido con un buen soundtrack en Spotify de su árbol genealógico.

*Diego Villanueva es autor de "Casi 30 artistas para antes de dormir".

Y El renacer del Pádel y otros cuentos