Compró bancos por internet y nunca llegaron: su historia revela un patrón que se repite todo el tiempo
Una mujer denunció que tras comprar bancos online y no recibirlos, la empresa le ofreció otro producto en lugar de devolverle el dinero.
La historia de esta clienta resume algo que muchos temen cada vez que compran por internet: que el producto nunca llegue. Imagen ilustrativa.
Todo empezó con una promoción atractiva: seis bancos en oferta, con envío rápido y posibilidad de pagarlos en seis cuotas. Era una buena oportunidad y no lo dudó. Hizo la compra a través de Desillas.com y la página indicaba que la entrega sería el 17 de julio.
Esa fecha quedó grabada. Sin embargo, ese día no llegó nada. Ni los bancos ni un mensaje que explicara por qué. Este es el caso de Rosario C. que se comunicó con MDZ Ciudadano para contar su mala experiencia con esta página. Según nos comentó esta mujer, el día que iba a recibir su pedido le llegó un correo que un correo avisando que había una demora. No se aclaraba cuánto tiempo tomaría ni cuál era el problema. Solo eso: un “estamos demorados”.
La incertidumbre empezó a colarse en la emoción de haber hecho una buena compra. "Pasó una semana sin novedades. Volví a consultar, pero esta vez me dijeron que el problema estaba en la pintura de los bancos. Que por eso no podían entregarlos. Esperé. Otra semana más y nada", comenzó diciendo Rosario C. a MDZ.
Nuevas semanas, nuevas excusas
Cuando volvió a preguntar, la historia cambió. Ya no era la pintura, sino que los bancos estaban retenidos en el puerto. ¿Cuál era la versión verdadera? Nadie lo sabía. Las respuestas por correo dejaron de llegar. Entonces, decidió escribir por el chat del sitio. La mujer contó que: "Me contestaron recién después de insistir. Me ofrecieron directamente otro producto, algo que nada que ver".
Ahí fue cuando explotó. Ella no quería otra cosa. Quería los bancos que había elegido, que pagó, que supuestamente estaban disponibles y listos para entregar. Pero la empresa no dio más opciones. No hablaron de devolución, tampoco de un plazo de entrega real. Solo el “te cambio por esto” como única solución.
“Sabían que no tenían stock y aun así lo vendieron”
Con bronca, la mujer reconstruyó lo vivido. Cree que nunca tuvieron los bancos. Qué igual publicaron la oferta y que se apoyaron en una cadena de excusas para ganar tiempo. “Primero fue la pintura, después el puerto… Siempre algo diferente”, dijo. En total, ya había pasado más de un mes desde que realizó la compra. El dinero ya estaba cobrado, pero el producto no aparecía. Y lo que le ofrecían, a cambio, no lo hubiera elegido jamás.
Peor aún: hasta ese momento, nadie de Desillas.com le había hablado de la posibilidad de recuperar su plata. No hubo pedido de disculpas, ni compromiso formal de solución. Solo un mensaje tras otro con excusas cada vez más débiles.
Cuando eso no se cumple, el cliente tiene derecho a exigir la devolución del dinero. En este caso, la mujer todavía no lo logró. Conserva cada mensaje, cada captura de pantalla, por si tiene que hacer una denuncia formal. “Lo peor es la sensación de impotencia”, dice. Compró con confianza y ahora siente que no tiene a quién reclamarle.
Una compra simple, una decepción que no tiene fin
Lo que parecía un trámite simple se transformó en un problema que ya lleva semanas. Y lo más doloroso no es solo la plata, sino el tiempo perdido, la falta de respeto y las vueltas innecesarias. En vez de resolver, la empresa estira. En vez de ofrecer soluciones reales, propone cambios que nadie pidió.
La historia de esta clienta resume algo que muchos temen cada vez que compran por internet: que el producto nunca llegue, que las respuestas se diluyan y que, al final, nadie se haga cargo. Ella quiere sus bancos que compró hace un mes aproximadamente. Hoy, lo único que tiene es una lista llena de excusas.
Si tienes un reclamo o una mala experiencia como consumidor, comunicalo a [email protected], con una breve explicación del hecho ocurrido y un teléfono o correo electrónico para que luego podamos contactarte.



