Cómo respondió el sistema aluvional tras una semana marcada por lluvias en Mendoza
Las lluvias pusieron a prueba colectores y canales, pero no se detectaron fallas estructurales ni colapsos en la red aluvional.
Desde Hidráulica aseguraron que ante las lluvias la red aluvional funcionó según lo previsto y logró conducir los escurrimientos sin desbordes generalizados.
ALF PONCE MERCADO / MDZLa última semana dejó postales poco habituales en Mendoza: lluvias persistentes, tormentas fuertes y alertas meteorológicas que pusieron a prueba la infraestructura hídrica de la provincia. Calles anegadas, granizo y complicaciones puntuales reavivaron una pregunta recurrente cada verano: cómo funciona el sistema aluvional cuando el agua cae con fuerza.
Desde la Dirección de Hidráulica explicaron que, pese a la intensidad de las precipitaciones, el sistema respondió de manera adecuada. Según indicaron, las obras de encauzamiento, los colectores, diques de contención y canales aluvionales lograron conducir los escurrimientos sin generar afectaciones de magnitud en zonas urbanas.
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El organismo señaló que el comportamiento general se mantuvo dentro de lo previsto para este tipo de eventos. “Las precipitaciones fueron importantes en algunos sectores, pero la red aluvional logró amortiguar los picos de escurrimiento y conducir el agua de forma controlada”, explicaron desde Hidráulica.
Lluvias fuertes, pero dentro de los valores esperados
En cuanto al volumen de agua, desde el área técnica detallaron que en algunos puntos se registraron caudales elevados, típicos de tormentas intensas de verano. Sin embargo, aclararon que en términos generales los niveles se mantuvieron dentro de los rangos históricos para los que el sistema está preparado.
Esto permitió evitar desbordes generalizados o fallas estructurales en la infraestructura. La respuesta del sistema, remarcaron, fue eficiente incluso en jornadas donde las lluvias se concentraron en poco tiempo y con alta intensidad.
De todos modos, hubo sectores donde el escurrimiento resultó más exigente. Zonas con fuerte pendiente o alto nivel de urbanización suelen ser las que primero sienten el impacto, aunque en todos los casos las situaciones fueron atendidas de manera rápida y coordinada.
Monitoreo constante y trabajo coordinado
Desde Hidráulica aseguraron que no se detectaron fallas que indiquen obsolescencia del sistema aluvional. Aun así, cada evento de estas características deja información valiosa para seguir evaluando mejoras, ampliaciones y tareas de mantenimiento preventivo.
Cuando se detectan problemas de drenaje, se activan protocolos que incluyen inspecciones en terreno, limpieza de obstrucciones y retiro de sedimentos o residuos. También se coordina con los municipios para intervenir en cunetas, alcantarillas y desagües urbanos.
Durante las tormentas, el trabajo fue articulado con Defensa Civil, municipios, Vialidad y otros organismos provinciales. El monitoreo permanente de puntos críticos y la comunicación constante permitieron dar respuestas rápidas y reducir riesgos ante un escenario climático exigente.

