Presenta:

Cómo nació la idea de levantar una estatua de San Martín en plena cordillera

La estatua de San Martín que se instaló en la cordillera nació de una decepción y terminó en una travesía épica con mulas, metal y mucho trabajo colectivo.

La obra fue diseñada por el ingeniero y artista plástico Sergio Marcé y transportada en una travesía de seis días con 30 mulas y un equipo de 14 personas.

La obra fue diseñada por el ingeniero y artista plástico Sergio Marcé y transportada en una travesía de seis días con 30 mulas y un equipo de 14 personas.

La instalación de una estatua de San Martín en plena cordillera no fue un proyecto institucional ni un plan oficial. La iniciativa nació de una experiencia personal que dejó una sensación de deuda histórica. Para Juan Anriquez, el ideólogo del homenaje, la idea surgió después de llegar a un sitio emblemático vinculado con la gesta libertadora y sentir que el reconocimiento al prócer no estaba a la altura.

“Cuando llegué esperaba que nuestros políticos hubieran hecho algo digno y merecido para el padre de la patria”, contó Anriquez en diálogo con MDZ. Sin embargo, al encontrar apenas una pared con bustos y algunas placas, sintió una profunda decepción. Esa imagen quedó grabada en su cabeza.

Anriquez tiene 72 años y desde hace tiempo cultiva una fuerte admiración por la historia sanmartiniana. Según relató, llevaba años con el deseo de realizar el histórico recorrido por la cordillera y cuando finalmente lo concretó, la experiencia terminó despertando una idea que cambiaría todo: levantar un homenaje más digno para el Libertador.

El diseño de la obra y el trabajo artístico

estatua de san martin (7)

La idea empezó a tomar forma en octubre de 2024, cuando volvió a hablar con el guía de alta montaña Fabián Iribas. En esa charla surgió una pregunta simple pero potente: hacer “algo pequeño, pero merecido” para homenajear al general en ese punto de la cordillera.

Con la decisión tomada, el siguiente paso fue buscar a alguien capaz de transformar esa idea en una obra concreta. Así apareció el nombre del ingeniero y artista plástico Sergio Merse, un conocido de Anriquez que aceptó el desafío de diseñar el monumento.

Merse trabajó en dos maquetas iniciales. Una de ellas implicaba una composición compleja de placas metálicas que formaban el rostro de San Martín según el ángulo desde el que se mirara. Finalmente optaron por un diseño más claro: la silueta del general a caballo señalando el camino.

Una obra pensada para subir a la cordillera

Estatua De San Martín En La Montaña (5)

A partir de ese concepto comenzó el trabajo técnico. La estructura se fabricó con placas de metal cortadas con tecnología láser en una metalúrgica amiga del proyecto. Cada pieza fue pensada para encajar con precisión y facilitar el armado en la montaña.

Desde el primer momento el equipo sabía que el mayor desafío no era diseñar la escultura, sino lograr llevarla hasta la cordillera. La obra completa pesa alrededor de 318 kilos, por lo que debía dividirse en partes que pudieran ser transportadas en mulas.

El criterio era claro: ninguna carga para las mulas podía superar los 60 kilos. Por eso cada pieza fue calculada para distribuir el peso de forma equilibrada. Incluso el “nervio central”, la estructura de hierro que sostiene la figura, tuvo que dividirse en varias partes para poder trasladarla.

La travesía para trasladar el homenaje

Antes de iniciar la expedición, el equipo practicó varias veces el armado de la estatua. La idea era asegurarse de que cada pieza tuviera un lugar exacto y evitar errores cuando llegaran al sitio definitivo.

El traslado del monumento fue una travesía exigente. Participaron 14 personas y cerca de 30 mulas, encargadas de transportar todas las piezas, herramientas y equipos necesarios para la instalación.

La caravana tardó seis días en alcanzar el punto previsto en la cordillera. En condiciones normales el trayecto puede hacerse más rápido, pero transportar estructuras metálicas de gran peso cambió por completo la logística.

El armado de la estatua en plena cordillera

Estatua De San Martín En La Montaña (2)

Las cargas exigían precisión para equilibrar el peso en cada animal. Aun así, durante el camino hubo momentos complicados: algunas piezas se cayeron y debieron volver a acomodarse. El trabajo del personal de montaña fue fundamental para completar la travesía.

Una vez en el lugar comenzó la etapa final: armar la estructura. El equipo había calculado que el montaje llevaría unas cuatro horas, teniendo en cuenta el tamaño de la obra y las condiciones del terreno.

Sin embargo, el diseño modular permitió avanzar más rápido de lo previsto. Cada pieza encajaba con precisión y no había margen para confusiones sobre su posición, por lo que la estatua quedó armada en unas tres horas.

Un homenaje pensado para las nuevas generaciones

Más allá del desafío logístico y artístico, la motivación principal detrás del proyecto fue simbólica. Para Anriquez, el objetivo es que el monumento invite a reflexionar sobre la dimensión histórica del cruce de los Andes.

“Me gustaría que las nuevas generaciones sepan valorar lo que hizo un hombre como San Martín”, explicó. Según su mirada, muchas veces se recuerda la gesta de forma superficial, sin comprender todo lo que implicó organizar aquella campaña militar.

La intención es que quienes lleguen hasta ese punto de la cordillera encuentren un símbolo que recuerde la magnitud de aquella hazaña. Desde ese paisaje de montaña se gestó la libertad de tres países y una de las epopeyas más importantes de la historia sudamericana.