Chinche del arce: con qué fumigarla, según el dossier del Iscamen
La chinche del arce requiere controles localizados y en momentos oportunos. El dossier del Iscamen detalla qué grupo de insecticidas mostró eficacia.
La chinche del arce empieza a buscar refugio en casas y construcciones cuando bajan las temperaturas, por eso el Iscamen recomienda reforzar la prevención en otoño.
ShutterstockEl Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria de Mendoza (Iscamen) presentó un dossier técnico sobre la chinche del arce con recomendaciones para reducir su presencia y ordenar las medidas de control. En ese marco, uno de los puntos más sensibles es la fumigación, ya que el organismo advierte que una aplicación incorrecta puede generar más problemas que soluciones.
En primer lugar, el dossier hace una aclaración central: bajo ningún aspecto se recomienda usar productos de uso agrícola dentro de viviendas particulares. El Iscamen explica que los productos para el hogar, ya sean domisanitarios o de línea jardín, tienen los mismos principios activos que los de uso agrícola, pero cambian en concentración y formulación, además de contar con autorización para su venta en supermercados, hipermercados y comercios especializados. La advertencia apunta a desalentar improvisaciones con productos no autorizados o mal dosificados, por el riesgo que eso implica para la salud y el ambiente.
El segundo punto importante es entender cuándo conviene fumigar. Aunque en otoño la chinche del arce requiere atención porque empieza a buscar refugio en grietas, hendijas y espacios protegidos del hogar, el dossier marca que el monitoreo debe comenzar entre fines de agosto y principios de septiembre, cuando aparecen los adultos. Ese momento, junto con la presencia de grupos de adultos y ninfas, es el que el Iscamen considera clave para aplicar medidas de control y cortar el ciclo antes de la siguiente temporada. También insiste en que las aplicaciones deben hacerse en momentos biológicamente oportunos y de manera localizada, no como una fumigación indiscriminada.
Mientras tanto, durante el otoño y el invierno el eje pasa por impedir que el insecto entre a la vivienda. En ese tramo, el propio dossier recomienda mantener limpia la vereda y el frente de la casa para retirar hojas y semillas acumuladas bajo los árboles, y también sellar grietas o colocar barreras físicas como telas mosquiteras. Es decir, antes de pensar en fumigar, el Iscamen propone reducir refugios y limitar el acceso al interior del hogar.
Con qué insecticidas conviene fumigar la chinche del arce
Sobre los productos evaluados, el organismo informó que realizó un ensayo propio para definir dosis mínimas efectivas de control mediante el uso de piretroides, dentro de una estrategia de aplicación localizada y como herramienta complementaria del manejo integrado.
La investigación se concentró en formulaciones comerciales de línea jardín y banda verde, con la idea de encontrar la menor dosis capaz de controlar al insecto sin aumentar innecesariamente los riesgos ambientales. Dentro del grupo de los piretroides, el dossier menciona principios activos conocidos como praletrina, tetrametrina, deltametrina, cipermetrina, permetrina y ciflutrina.
Según el dossier, se ensayaron cuatro productos del grupo de los piretroides, diluidos al 0,1%, 0,5% y 1%, a partir de formulaciones comerciales que originalmente tenían concentraciones de entre 2% y 10%. Todos los ingredientes activos usados en ese estudio estaban registrados y habilitados por Senasa y ANMAT. Los resultados mostraron una respuesta rápida sobre insectos adultos: a los 10 minutos de la aplicación se registró una mortalidad promedio del 65%, a los 60 minutos la eficacia subió al 86% y a las 24 horas alcanzó el 100%.
Uno de los datos más relevantes del trabajo fue que el control pudo lograrse con dosis bajas. El Iscamen indicó que formulaciones con piretroides aplicadas en dosis de entre 45 y 65 mg/m² consiguieron niveles de control rápidos y comparables a los de cantidades bastante más altas. El informe incluso menciona otras respuestas veloces con aplicaciones superiores, como 560 mg/m², 520 mg/m² y 656 mg/m², pero la conclusión central fue otra: no hacía falta cargar de más el tratamiento para obtener un resultado eficaz. Ese punto es importante porque permite bajar riesgos para quien aplica el producto y también para el ambiente.
Qué tener en cuenta antes de fumigar la chinche del arce
Por eso, el paso a paso que se desprende del dossier es bastante claro. Primero, observar si la chinche del arce está ingresando a la vivienda o agrupándose en ciertos sectores. Segundo, reforzar la limpieza y las barreras físicas. Tercero, si hace falta aplicar un producto, elegir formulaciones autorizadas para hogar o línea jardín y evitar por completo los de uso agrícola dentro de la casa. Cuarto, hacer aplicaciones localizadas y no generales, siempre respetando la indicación del producto. Y quinto, usar protección personal durante la pulverización, ya sea dentro o fuera del domicilio. El documento también desaconseja el uso de organofosforados en estos tratamientos.
Así, el mensaje del Iscamen no pasa por fumigar más, sino por fumigar mejor y solo cuando corresponde. En otoño, la atención debe centrarse en evitar que la chinche del arce encuentre refugio dentro del hogar. Y cuando llegue el momento oportuno del ciclo biológico, el control químico puede ser una herramienta válida, siempre que se haga con productos habilitados, dosis bajas y una aplicación puntual.