Celulares e inicio de clases: otra escuela los prohibió y se reaviva el debate
La institucione privada de Ciudad asegura que el elemento distractorio pesa más que el uso pedagógico. Las otras escuelas que implementan la medida.
Otra escuela de Mendoza prohibió el uso de los celulares en las aulas.
ShutterstockEste miércoles por la tarde comenzaron las clases en la mayoría de los niveles educativos de la provincia y con ellas se avivó una polémica aún no saldada: el uso de los celulares. Todo se reavivó luego de una nueva escuela prohibiera los dispositivos electrónicos, sumándose a otras instituciones que siguieron ese camino años atrás.
La novedad fue informada por la comisión directiva del Colegio Corazón de María, uno de los más reconocidas de Ciudad, ubicado en calle Coronel Rodríguez. Lo notificaron el lunes pasado a través de las redes sociales de la institución. Rige para el nivel secundario porque en el nivel inicial ya se implementa desde hace más de un año.
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En el comunicado, aseguraron que al ingresar al establecimiento los alumnos deberán dejar su celular siguiendo el protocolo establecido para tal caso. Advirtieron que su objetivo es un "ambiente de concentración y convivencia". Además, llevaron tranquilidad acerca de la comunicación de los padres con sus hijos en casos de urgencia, al poner a disposición una línea específica que atiende la institución.
Otro de los puntos importantes que aclararon en el marco de la prohibición del uso es el relacionado a los pagos. Muchos padres envían el dinero a sus hijos mediante billeteras virtuales incluidas en los celulares. Plantearon como alternativa además de la opción del efectivo, la utilización de la tarjeta de débito física de esa billetera.
Según prometieron, no usar el celular en clases es "apostar al bienestar" de los estudiantes, porque mejora la concentración, favorece la convivencia y cuida la salud emocional.
La versión del escuela
La presidenta de la comisión directiva del colegio, Vanessa Echegaray, habló con el programa Libre de Humo en MDZ Radio y señaló que no combaten la tecnología, sino lo contrario: la estimulan. Señalaron que eso se manifiesta luego de haber adquirido "carritos tecnológicos brindados por una propuesta de la DGE.
En un breve repaso, contó que la iniciativa surgió luego de una extensa evaluación de los efectos adversos de la exposición a pantallas en clases, lo que resultó una imposición durante la pandemia, y que fue fruto de una evaluación con las autoridades. De hecho, ya se había tomado la misma medida en 2023 con el nivel primario y también habían pactos tácitos entre los padres para retrasar la utilización de celulares a temprana edad. Por lo que no hubo objeciones por parte de ellos a la hora de formalizarlo en esta oportunidad.
Sin embargo, para los chicos más grandes Echegaray admitió que "tienen otra dinámica, forma parte de la vida diaria de ellos el uso de su celular". En este sentido, reconoció que la medida fue in crescendo "desde el uso irrestricto, al uso pedagógico". Sobre esta fase reconoció que fue muy positivo en algunos puntos, lo que llevó a la institución a replantear la medida, pero luego reconocieron que era un elemento distractorio. Por lo que en la medida que lograron suplir el recurso para ofrecer ese uso pedagógico con tecnología propia y adaptada, entendieron que el mejor camino era la prohibición.
Echegaray advirtió que no es el objetivo alejar a los chicos de la tecnología, sino de ir "hacia una política institucional de tecnología, implementando un departamento de tecnología en donde los chicos y los docentes van a poder tener acceso personal a los equipos y a conocimientos básicos y avanzados". En este sentido, advirtió que tratan que los chicos "tengan primero el conocimiento previo de cómo descartar información, cómo buscar información y cómo ellos elaboran el criterio", antes de liberar su uso.
La institución tomó esta decisión de manera autónoma en su calidad de gestión privada. Pero, ¿qué posibilidades hay de que esta cuestión sea extensible hacia el resto de las escuelas? La presidenta de la comisión directiva aseguró que también entra en juego la capacidad de ofrecer ese recurso para suplantar el de los alumnos, pero advirtió que si el sistema educativo no responde a los datos de instituciones que vienen advirtiendo sobre el uso desmedido, "estaría errando".
Entonces, advirtió que "va a ser contagioso", y que si bien tal vez la Dirección General de Escuelas aconseje el uso pedagógico del celular en el aula, desde su experiencia empírica en su institución pueden afirmar que es un "elemento distractor".
Las otras escuelas que lo vienen implementando
El Colegio Corazón de María no es la primera que viene implementando este sistema. Se antecedieron otras también de gestión privada y católicas como los colegios San Andrés y San Nicolás, en los que se utilizan medidas restrictivas. El primero implementa una "espera digital" mediante la cual los padres acordaron no ofrecer celulares a sus hijos hasta finalizar el nivel primario.
También el colegio San Luis Gonzaga prohibió a los chicos levar celulares y los estudiantes de la secundaria tienen que dejar los aparatos guardados en un gabinete hasta que salen de clases.




