Caso Próvolo: un testigo contó que un compañero intentó suicidarse

Con el testimonio en Cámara Gesell de un testigo que viajó especialmente desde San Luis, se reanudó esta mañana el juicio contra los curas Nicola Corradi (83) y Horacio Corbacho (59). Además de contar los abusos que sufrió, el joven recordó que lo obligaban a trabajar gratis y que no le enseñaban la lengua de señas para comunicarse.

Redacción MDZ

La defensa realizó una serie de planteos y el juicio se suspendió hasta el próximo 14 de agosto.

Con el testimonio en Cámara Gesell de un testigo que viajó especialmente desde San Luis, se reanudó esta mañana el juicio contra los curas Nicola Corradi (83) y Horacio Corbacho (59), y contra el exjardinero Armando Gómez (49), por los abusos ocurridos durante años en el Instituto Próvolo de Luján.

El testigo en cuestión tiene 35 años y es oriundo de Villa Mercedes, a donde se mudó en 2008 tras su paso por el Próvolo. El joven estuvo en la institución entre 1997 y 2008, cuando finalmente se mudó a San Luis.

En su declaración, el joven contó que fue violado por José Luis Ojeda, uno de los acusados en el inicio de la causa que luego fue declarado inimputable, a raíz de que las pericias determinaron que no comprendía la criminalidad de sus actos.

En otro tramo de su declaración, el testigo contó que intentó contarle lo ocurrido al cura José, pero éste no le entendió porque no sabía manejar bien la lengua de señas.

El joven agregó que otro compañero también fue abusado por Ojeda y que este chico intentó suicidarse arrojándose desde una ventana, tras lo cual decidieron colocar rejas en todas las ventanas del instituto lujanino.

Luego el testigo apuntó contra el cura Corbacho, recordando que en varias oportunidades vio a una compañera "sentada en la falda" del sacerdote mientras dibujaba sobre una mesa. Sin embargo, aclaró que no sabe si esa compañera fue abusada o no.

Por último, el testigo señaló que la educación en el Instituto Próvolo era muy mala y que no aprendió ninguna forma de comunicarse. Además, añadió que lo hacían trabajar, pero no le pagaban nada por las tareas realizadas.

Mañana a las 9 continuará el juicio en la sala 4 del Fuero Penal Colegiado. Lo primero que deberá resolver el tribunal es si otra testigo está en condiciones de declarar en Cámara Gesell o no. Los profesionales del Edeaas (Equipo de abordaje para el Abuso Sexual) recomendaron que la joven no declare, ya que consideran que no está en condiciones y que se estaría revictimizando.

Tras resolver esta situación, se continuará con los testimonios en Cámara Gesell de los dos testigos que vinieron de San Luis. Las partes podrán plantear sus preguntas y el tribunal y los psicólogos deberán determinar cuáles son las que los testigos están en condiciones de responder.

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