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Carola Cuenta, la influencer de las compras inteligentes: "Ofendí a muchas marcas y me han amenazado"

En diálogo con MDZ, Carolina Barcia contó cómo pasó de vender ropa a viralizarse en redes por su contenido sobre compras inteligentes con transparencia.

Carolina Barcia es conocida en Instagram como Carola Cuenta, cuyo perfil tiene más de 800 mil seguidores. 

Carolina Barcia es conocida en Instagram como Carola Cuenta, cuyo perfil tiene más de 800 mil seguidores. 

Santiago Aulicino/MDZ

Carolina Barcia estudió periodismo en TEA mientras trabajaba en una oficina en el barrio porteño de Once. Tras recibirse, empezó a vender ropa en su propio local, gracias a lo cual fue ganando experiencia a la hora de hacer compras que le sirvieran para, más tarde, revender.

Siempre se movió, buscó, comparó precios, aprendió a encontrar descuentos y a reconocer cuáles eran los locales que ofrecían prendas de calidad a un valor accesible. Sin embargo, no quería guardarse esos datos para sí. Su pasión por la comunicación la llevaron a compartir ese conocimiento, en un principio, en videos para sus clientas. Pero no pasó mucho hasta que se animó a subir ese mismo contenido a su cuenta personal de Instagram: Carola Cuenta.

Sus reacciones genuinas, transparentes e informativas sobre los productos que probaba comenzaron a hacerse virales y a llamar la atención de miles de usuarios y de cientos de marcas. Poco a poco, fue haciendo su camino y consolidando su marca propia, al ganarse la confianza de sus seguidores siendo fiel a sus pensamientos.

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Carolina Barcia viaja y muestra a su comunidad dónde conviene comprar en el exterior.

Carolina Barcia viaja y muestra a su comunidad dónde conviene comprar en el exterior.

Pero no fue fácil. “A lo largo de estos cuatro años he ofendido a casi cualquier marca que se te ocurra. Con la sección viral Shopping vs. Avellaneda, llegaron a amenazarme. Pero, al tiempo, marcas de las cuales yo había hablado mal me empezaron a contratar. Si no te mantenés fiel a algo y estás todo el tiempo transando, tu comunidad no sabe a quién sigue”, aseguró Barcia en una entrevista exclusiva para MDZ.

Actualmente, Carola Cuenta tiene más de 800 mil seguidores en Instagram, donde la influencer sube contenido sobre viajes, comidas y compras inteligentes. “Pruebo de todo y te digo lo que pienso”, reza la descripción de Carolina en su perfil. En diálogo con MDZ, la creadora de contenido repasó su recorrido en el mundo de las redes, sus recomendaciones a la hora de comprar y contó cuáles serían sus próximos pasos.

Mirá la entrevista completa de Carolina Barcia en MDZ

Carolina Barcia - Entrevista MDZ

- Sos comunicadora y, antes de hacer contenido para las redes, tenías un local. ¿Cómo arrancó tu recorrido como creadora de contenido?

- Sí, estudié periodismo, me encanta la comunicación, pero me dedicaba a otra cosa que nada que ver. Vendía ropa y también hacía de personal shopper: viajaba a distintos lugares, principalmente a Estados Unidos, y compraba para la gente. Cuando compraba, grababa mucho para que viera la gente que me seguía en ese momento, que también me compraba y me pedía.

En ese momento, empezó la temporada de Reels. Ahí cambió todo en Instagram. Yo subía videos y las historias tenían mucho engagement para lo que era una cuenta de venta o de personal shopper. Subía contenido y se empezó a viralizar mucho. En un momento, la gente me empezó a pedir: "Andá a los outlets de Argentina a ver qué encontrás". Entonces, hice dos videos acá y, al publicarlos, me empezaron a llamar las marcas directamente para contratarme.

- ¿Qué es una personal shopper? ¿Ya existía ese concepto?

- No, en realidad no se usaba tanto el concepto. Yo aprovechaba que viajaba y había gente que me encargaba cosas; eso estuvo un poco de moda. A mí me gustó siempre la moda y la gente me pedía consejos; entonces aprovechaba todo eso en los viajes y hacía de personal shopper.

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Junto a Melisa Puljiz -conocida en redes con el perfil de Entre Tostadas- Caro Barcia llevó a cabo una sección específica para probar el

Junto a Melisa Puljiz -conocida en redes con el perfil de Entre Tostadas- Caro Barcia llevó a cabo una sección específica para probar el "Mejor Pan Dulce de CABA".

A veces, en realidad, eran asesorías, porque me gustaba mucho comprar de manera online afuera y tengo familiares viviendo allá. Entonces, como tenía mucha cancha con los cupones, en cómo aplicar los descuentos y en cuál era la mejor forma de pago, hacía videos con tips y eso funcionaba un montón. Algunas veces era online, otras veces en tiendas.

Tenía muchos secretitos que funcionaron para la gente que me seguía, que en un momento eran clientas y, después, se convirtieron, también, en tips que explotaron y se hicieron virales.

- ¿Recordás cuál fue la primera marca que te contrató? ¿Qué es lo que te propusieron?

- Sí, como tenía una empresa, había hecho acciones con influencers y la tenía clara. Me llevaba bien con esas influencers y les preguntaba: "Che, me llamaron de una marca, ¿cuánto están cobrando?". Yo ya sabía, no es que no sabía qué pasar. En ese momento, mucha gente hacía canje y yo ya tenía mi trabajo; no iba a ir a un local a grabar y hacerle publicidad por una campera a cambio. Recuerdo que en ese momento cobré $50.000 y tres camperas, que era caro para alguien que no se dedicaba a eso.

- ¿En qué año fue? ¿Cuándo arrancaste?

- Esto fue hace casi cuatro años. El reel se viralizó a tal nivel que, por ejemplo, esa marca a la semana creció 50.000 seguidores. Yo también crecí, pero enseguida me empezaron a llamar otras marcas y, literalmente, en ese momento, no tenía lugar en la agenda. No había forma de que yo pudiera seguir dedicándome a lo que me dedicaba porque tenía todas las horas del día tomadas, más de ocho o nueve horas de grabación más la edición.

- Tenías que elegir…

- Sí, pero se me viralizaba todo. Entiendo que, capaz, fui con otra propuesta de contenido. Como estudié periodismo, contaba el contexto: "Esto es Avellaneda", decía, por ejemplo, con estilo periodístico. Era un reel diferente donde mostraba un 360° de la zona y no me mostraba a mí. Durante mucho tiempo nadie sabía quién era yo ni cuál era mi cara.

En ese momento, las influencers eran las protagonistas, se ponían la ropa y mostraban mucho a cámara. Yo lo contaba desde otro ángulo y creo que eso funcionó porque considero que era muy clara: hacía un resumen y lo que importaba era la ropa y el precio. Por eso todos los reels eran muy virales.

También, pasaban cosas bizarras porque, en Avellaneda, hay muchas personas que son parientes. Entonces, decían: "Yo te llamé primero", y se peleaban. Era una locura.

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Otra de las recientes secciones famosas de Carola Cuenta es la de

Otra de las recientes secciones famosas de Carola Cuenta es la de "Temu vs. Shein".

- Me imagino a primos peleando para que vos fueras a hacer contenido.

- Si, tíos, sobrinos. Yo les decía: “Chicos, hago videos para los dos".

- Buscabas hacer una colaboración, algo que no se hacía tanto en ese momento.

- La verdad, creo que fui una de las primeras personas que hizo colaboraciones porque me gusta que haya paz entre las influencers. De hecho, después, hice un grupo con muchas influencers de la zona que ni se hablaban entre ellas. Para mí, si trabajás en un rubro con gente, te tenés que llevar bien con esas personas y, también, se tienen que llevar bien los locales.

- Pero, con el tiempo, tu contenido empezó a cambiar. ¿Por qué decidiste mostrarte más?

- En realidad, al principio, hacía contenido para las marcas, no para mi comunidad. En ese entonces tenía 25.000 seguidores; al mes ya tenía 100.000 y, a los tres meses, tenía 300.000. Era una cosa exponencial. Eso también trajo consecuencias: antes te escribían diez o veinte personas y, de repente, eran trescientas por día. En ese momento, le respondía a todo el mundo y hacía campaña con eso; pero, después, es inviable.

Con el tiempo me di cuenta de que, en realidad, yo quería hacer todo al revés: hacer contenido para la gente, no para las marcas. Empecé a hacer muchas colaboraciones con colegas, lo cual potenció mucho la cuenta, incluso con colegas que no hacían exactamente el mismo contenido que yo. Siempre tu comunidad puede encontrar un dato bueno en la otra cuenta.

- ¿Y cómo fue cambiando tu contenido?

- Lo que pasó, primero, es que las marcas que te empiezan a llamar, tal vez, no tienen tanto que ver con tu contenido. No es una marca de ropa, sino una de agua, por ejemplo. Esas son las marcas que realmente hacen la diferencia para el influencer. Como dice la frase: "Alguien tiene que bancar la joda".

A veces, hacés mucho contenido gratis y de repente aceptás una publicidad o un "chivo". De repente uno se empieza a plantear con qué transar y con qué no. Me di cuenta de que mi público, esos que dicen "te sigo desde Cemento", era gente que compraba marcas importadas. En un momento yo mostraba cualquier cosa, como una remera de $3.000 que a la semana se deshacía. Entonces hice un trabajo interno para decidir a dónde voy, a quién le hablo. ¿Trabajo para las marcas? ¿O, para la gente y, en el medio, me pagan las marcas?

Hice ese balance y dije: “Quiero diferenciarme”. Yo apunté siempre a ser transparente y a saber lo que necesita mi público. Mi público buscaba calidad y precio. Entonces, encontré esa línea y trato de mantenerme ahí, aunque venga alguien con plata.

"Ofendí a un montón de marcas; me han amenazado"

Carolina Barcia: "A lo largo de estos años he ofendido a casi cualquier marca que se te ocurra"

- A lo largo de estos cuatro años ofendí a casi cualquier marca que se te ocurra. Hice una sección viral, que es Shopping vs. Avellaneda, donde ofendí a un montón de marcas. Me han amenazado; me han llamado por teléfono diseñadores y centros boutique... Pero, al tiempo, marcas de las cuales yo había hablado mal me empezaron a contratar. Si uno no se mantiene fiel a algo y estás todo el tiempo transando, tu comunidad no sabe a quién sigue.

Yo creo que puedo hablar desde el precio y la calidad. Puedo criticar un precio de lista carísimo en temporada alta, pero después hablar bien de una rebaja del 80%. La gente que me sigue tal vez consume determinadas marcas de shopping desde la adolescencia.

Hay gente que vivía comprando ropa en shoppings y tiene esas marcas instaladas en la cabeza y, sin embargo, tal vez ahora no puede y usa Avellaneda para comprar cosas que están en tendencia, como una remerita para ponerse tres veces.

Si querés algo que te dure años, como un jean, una remera básica o un tapado, no vas a ir a Avellaneda. Esa es la verdad, por más que las marcas de allá me critiquen. Mi cuenta trata de hacer compras inteligentes: hay compras temporales que tenés que hacer, de cosas que te van a durar dos o tres usos; y hay otras compras para las que tenés que invertir un poco más para que te dure y, si podés hacerlo con descuentos en una liquidación o con promociones. De eso se trata mi cuenta.

Avellaneda, Once o shoppings, ¿qué conviene más?

Carolina Barcia: "Para mí Once es un paraíso"

- Yo amo Once; para mí es un paraíso y quien no lo considera así es porque no lo conoce bien. En un momento de mi vida me alquilé una oficina en Once en frente de TEA porque trabajaba y, además, estudiaba periodismo en la universidad; quería hacer todo a la vez.

Por eso amo Once. Todo lo que quieras encontrar, lo encontrás en Once; eso lo hace fantástico. Además está en el centro, cerca del subte.

Me sigue mucha gente de Uruguay que antes venía mucho a comprar. Ahora, con el tema cambiario, hay muchos extranjeros comprando en Buenos Aires. Si vas a Distrito Arcos, que es de mis favoritos porque los descuentos son reales y hay buenas marcas, está lleno de brasileños, por ejemplo.

Si alguien viene un solo día a Buenos Aires para hacer compra de ropa, les recomiendo que vayan a Distrito Arcos. Si tenés que hacer compras de todo, desde bazar, cosas para cumpleaños y un poco de ropa: Once.

- ¿Qué es lo que tu comunidad te pide o te comenta actualmente?

- Hace poco más de un año y medio decidí dejar de hacer solo contenido de Avellaneda, que la cuenta trataba mucho de eso, y el público cambió mucho, como también con la sección de Shopping vs. Avellaneda. Expuse que muchas cosas ahí.

En ese momento, las exportaciones ya estaban empezando a tener muchas libertades, y había marcas muy conocidas de shopping que traían la misma prenda que en Avellaneda pero a un precio muchísimo más alto. Ponele que la tenían, hace tres años, una prenda a $100.000 pesos y en Avellaneda estaba a $20.000.

Entonces, me empezó a seguir mucho público que compraba productos de esas marcas y empecé a ganarme la confianza de esa gente que tiene un poder adquisitivo mayor a aquel que solo compraba en Avellaneda. Lo que sí, nunca transé con marcas que decían tener el mismo fabricante de Zara cuando la prenda era malísima.

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Carola Cuenta y Melisa de Entre Tostadas se unieron para hacer el Podcast “Hay que probar”.

Carola Cuenta y Melisa de Entre Tostadas se unieron para hacer el Podcast “Hay que probar”.

También, el público es muy variado y tiene distintos intereses. Es muy difícil decir: “Esto sí o sí le va a interesar”. Generalmente, el contenido que se viraliza a veces está ligado al hate o a lo polémico, y entran a bardear a la marca, el precio o lo que dije. Pero una va probando. Y hay cosas de viajes que funcionan muy bien, como un reel de Cariló que se viralizó hace poquito.

Un poco voy a lo que me interesa a mí. Me cuesta comunicar algo que yo no compraría. No me funciona ese contenido. Me re pasa que las marcas te llaman y te dicen: “Quiero que digas esto”. Y yo les digo: “Yo no hablo así”. Si yo lo hago, ese video no lo va a ver nadie. Hay marcas que siguen con ese tipo de publicidad de los ‘90 o 2000 con eslóganes para “instalar una frase”.

- En cuanto a los precios, ¿cuál es la escala que usan los influencers para cobrarle a las marcas?

- En realidad, depende de la zona. No le podés cobrar lo mismo a un local en Once que a una marca internacional. Incluso, a veces, la marca te paga más porque le gusta cómo comunicás. Yo siempre estuve un poco por arriba de los precios de muchas colegas, y no siempre estaba ligado a la cantidad de seguidores, sino por lo que creía que valía mi trabajo.

Yo no iba sola. Siempre trabajo con un equipo y utilizo herramientas que hacen que mis videos se vean distintos, profesionales. También hay gente que cobra más que yo y tiene muchísimos menos seguidores, pero llevan un montón de herramientas y gente, y los videos son más profesionales.

La verdad es que no hay una tabla de precios fija para los influencers. Sí hay grupos donde se ponen de acuerdo a la cantidad de seguidores y vistas. Hay gente que tiene mi misma cantidad de seguidores y nadie les ve los videos. Las cuentas van pasando un poco de moda, entonces van bajando los precios.

- Hace poco subiste un video con Celeste Cid, ¿cómo se dio esa colaboración?

- En realidad, somos amigas y yo le hice un regalo; lo grabamos jugando. Hablo mucho de lo que es comprar en Temu o en Shein versus lo que te llega, y esa fue una compra muy fallida. La taza parecía pintada por mi hija a los cinco años (ahora de nueve).

- ¿En qué momento estás ahora y hacia dónde apuntás?

- Este año tengo muy claro que quiero apuntar a otras redes que antes no atendía por mucho laburo y falta de tiempo. Tengo, además, otra cuenta chica de Instagram que ya me deja ganancias con contenido que no tiene nada que ver y quiero diversificar un poco para no cargar mi cuenta principal -Carola Cuenta- con tanta publicidad. Quiero hacer contenido más orgánico y "gratis".