Alicia Bohren, directora de la UNaM: "Sin salarios dignos, el sistema universitario no se sostiene"
La rectora de la UNaM advirtió sobre la crisis de los salarios que atraviesan las universidades públicas y destacó el respaldo social a la educación pública.
Alicia Bohren, rectora de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM).
GentilezaLa rectora de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), Alicia Bohren, aseguró en diálogo con MDZ Online que el sistema universitario atraviesa una situación crítica producto del ajuste presupuestario y la pérdida del poder de los salarios de docentes y no docentes. Además, destacó el acompañamiento “masivo” de la sociedad argentina durante la cuarta marcha federal universitaria.
En diálogo con este medio, Bohren cuestionó el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y alertó sobre las consecuencias que la falta de recursos genera en la educación superior, la investigación científica y la permanencia de profesionales en el país.
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También señaló que el recorte de fondos impacta de manera directa en obras de infraestructura, proyectos científicos, becas estudiantiles y servicios esenciales que brindan las universidades nacionales.
—¿Qué dejó la cuarta marcha federal en favor de la educación pública?
—El acompañamiento fue masivo de la sociedad argentina, que defiende la educación superior porque constituye el futuro para sus hijos y sus nietos. La marcha fue en reclamo del cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, que fue aprobada por las dos cámaras. El Poder Ejecutivo la promulgó, pero no la pone en ejecución. Hoy está en la Corte Suprema de Justicia y ya hay un juez que declaró el carácter suspensivo de la aplicación de la ley. Es inaudito que un gobierno nacional desoiga e incumpla una ley votada y ratificada por el Congreso. Idéntico camino tiene también la Ley de Discapacidad.
—De la marcha participaron jóvenes, estudiantes secundarios, estudiantes universitarios, vecinos, profesores, no docentes y distintos referentes de los gremios docentes, no docentes y estudiantiles. También acompañaron otras fuerzas políticas, gremiales y sindicales.
—Pasó la marcha federal con un apoyo muy fuerte a la educación pública. ¿Cómo se sigue?
—Estamos esperando. Hay un comunicado que no sabemos si es oficial, donde el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, dice que va a convocar a los rectores para discutir el financiamiento universitario. Lo que nosotros necesitamos es que la Corte Suprema de Justicia de la Nación resuelva el tema de la Ley de Financiamiento Universitario, dado que su incumplimiento pone en riesgo todas las funciones que cumplimos dentro de la universidad.
—El día anterior a la marcha federal el Gobierno nacional hizo un nuevo recorte a la educación de 78.000 millones de pesos…
—El Gobierno nacional sigue recortando la educación pública. Esos fondos estaban destinados a obra pública, proyectos de infraestructura y mantenimiento, y fueron recortados. También afectó a otros organismos dedicados a la ciencia y la investigación.
—Este recorte fue muy amplio y han quitado fondos importantísimos para los proyectos de desarrollo, porque la ciencia es soberanía. La generación de conocimiento y tener desarrollos científicos propios implica que no tengamos que salir a comprar esos conocimientos en otros países. En nuestro país hay muchísimo talento, gente muy calificada, muy preparada y muy talentosa.
—El tema salarial es muy grave…
—Los salarios de docentes y no docentes son tan bajos que hace que busquen otros trabajos o emigren a centros de investigación de otros países, que tienen los recursos para financiar o dar continuidad a sus proyectos de investigación. La verdad es que esto es irreparable a corto plazo.
—¿Se puede garantizar el ciclo lectivo 2026?
—Este año vamos a llegar con el esfuerzo y el compromiso de los docentes. Si no hay aumento de salarios, va a estar difícil, porque en el sistema universitario el 70 % de los trabajadores, docentes y no docentes, está por debajo de la canasta básica.
—Pareciera que al Gobierno nacional no le importa la educación pública…
—Creo que hay un incumplimiento que va a tener sus consecuencias. Entiendo que claramente tiene una política de desmantelamiento, de poner en venta y rifar todos los bienes del país. Es muy triste lo que está pasando y, esencialmente, lo que más nos sorprende es el incumplimiento de una ley. Tenemos un Poder Legislativo que legisla y promulga leyes, y un Poder Ejecutivo que las incumple. Eso es gravísimo para nuestra democracia.
—¿Cuál es la situación en particular de la Universidad Nacional de Misiones?
—Nosotros estamos en la misma situación que todas las universidades: un atraso salarial importantísimo, con pérdida de casi el 50 % del poder adquisitivo desde el inicio de este gobierno. La falta de actualización salarial es grave; ya tenemos casi un 9 % de inflación en lo que va del año y los aumentos salariales del último período fueron apenas del 1 %.
—Siempre estamos perdiendo mes a mes frente a la inflación. Los costos de energía eléctrica, combustible e insumos siguen aumentando y eso nos pone un techo, un límite. Uno dice: “Bueno, hasta acá puedo financiar y después no”. Entonces se genera una crisis.
—Tenemos cada vez más demandas de albergue y becas para comedor. También contamos con un servicio médico asistencial, que es nuestra obra social universitaria, y al tener los salarios planchados, los aportes también quedan limitados. Sabemos además que todas las prestaciones y los insumos médicos han aumentado muchísimo, lo que dificulta asegurar la salud de nuestras familias.
—¿Tienen deserción de docentes ante esta situación?
—Hay renuncias de docentes y no docentes, y eso nos preocupa porque formar un recurso humano lleva muchísimos años. Al no tener recursos para investigación, ciencia, tecnología, equipamiento e insumos, muchos buscan otros lugares para trabajar. Como están conectados a nivel internacional, intentan relocalizarse en otros centros de investigación y se van. Creo que es una pérdida muy grande para la Argentina.
—Si tuviera la oportunidad de hablar con el presidente Javier Milei, ¿qué le diría?
—Me parece que no tiene una forma de razonar como nosotros. Tiene otra posición que ni siquiera es clara para nosotros.



