Alertan por lluvias intensas: a qué hora impactan las tormentas más fuertes en Buenos Aires
El clima se descompone en Buenos Aires con tormentas intensas en camino, mientras se anticipa un giro marcado hacia el fin de semana.
A continuación te contamos a qué hora se esperan las tormentas más fuertes en CABA.
Juan Mateo Aberastain / MDZHay días en los que el clima avisa. El aire pesado, la humedad que no da tregua y ese calor incómodo son señales claras de que algo está por cambiar. En Buenos Aires, ese cambio ya empezó a sentirse y, según el pronóstico oficial, lo más intenso todavía no llegó.
La jornada avanza con temperaturas altas —cerca de los 30 grados— y un escenario que se va cargando con el correr de las horas. No es una tormenta aislada: se trata de un sistema más amplio que ya afecta a varias provincias y que empieza a concentrar su fuerza sobre el centro del país.
El tramo más complicado se espera entre la tarde y la noche. Ahí es cuando las tormentas podrían desplegar todo su potencial: lluvias fuertes en poco tiempo, actividad eléctrica constante, ráfagas intensas e incluso caída de granizo en algunos sectores. La probabilidad de precipitaciones es alta y el foco está puesto en la intensidad, más que en la duración. Se espera que llegue a partir de las 16.30 horas.
Un fenómeno que ya mostró su fuerza
Lo que viene no sorprende del todo. En las últimas horas, otras regiones ya vivieron situaciones similares. En San Rafael, Mendoza, por ejemplo, una tormenta con granizo de gran tamaño dejó daños visibles y cortes de energía.
Ese mismo patrón es el que ahora avanza sobre provincias como Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, La Pampa y San Luis. Se esperan acumulados de lluvia importantes —entre 70 y 100 milímetros—, aunque en algunos puntos podrían ser incluso mayores.
Cómo sigue el clima hacia el fin de semana
El jueves no traerá un alivio inmediato. La mañana todavía puede ser inestable, con chaparrones y tormentas que se resisten a irse. Recién hacia la noche se empezaría a notar una mejora, acompañada por un leve descenso de temperatura.
El viernes será un día raro. Va a hacer calor otra vez, pero el ambiente seguirá inestable. No es un corte limpio: podrían aparecer algunas lluvias aisladas, sobre todo hacia el final del día, como antesala de un cambio más profundo.
Ese giro se va a sentir el sábado. Con la entrada de viento desde el sudeste, el aire cambia, baja la temperatura y el cielo empieza a despejarse. La máxima rondará los 22 grados y, por primera vez en varios días, el clima dará un respiro.
Será, probablemente, la mejor ventana para hacer planes al aire libre durante el fin de semana largo. El domingo, en cambio, volverá a mostrar un aumento de nubosidad, aunque sin señales de un nuevo evento fuerte en lo inmediato.
En paralelo, el sur del país también sigue bajo condiciones adversas, con vientos intensos que podrían alcanzar ráfagas cercanas a los 100 km/h.
El panorama es claro: días movidos, con cambios marcados y un clima que obliga a estar atentos. Porque cuando el aire se siente así de pesado, rara vez se equivoca.