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Alerta en Santa Fe: 8 de cada 10 jóvenes consumieron alguna sustancia psicoactiva

Un informe indaga cómo, cuándo y en qué contextos se inician los consumos entre adolescentes y jóvenes en Santa Fe.

En Santa Fe, un informe reveló que 8 de cada 10 jovenes consumen sustancias. 

En Santa Fe, un informe reveló que 8 de cada 10 jovenes consumen sustancias. 

Un informe sobre consumos problemáticos en Santa Fe encendió luces de alerta al revelar que ocho de cada diez jóvenes afirmaron haber consumido alguna sustancia psicoactiva en algún momento de su vida.

El trabajo “Hablemos de Consumos: un acercamiento a los hábitos y tendencias de los jóvenes santafesinos” ofrece un diagnóstico detallado sobre hábitos, edades de inicio, contextos sociales, factores de riesgo y estrategias de cuidado en distintos grupos etarios.

Para realizar el estudio se realizó un cuestionario anónimo entre 352 personas entre 15 a 45 años de la ciudad de Santa Fe. "Este informe se plantea conocer la tendencia de consumo en los jóvenes santafesinos, aproximar la edad de inicio de dicho hábito, analizar factores de riesgo, difundir información y estrategias de cuidado", indicó Soledad Rodríguez, una de las realizadoras.

Edades tempranas y sustancias de inicio

Según los resultados, el alcohol se confirma como la principal puerta de entrada, con edades de inicio mayoritariamente ubicadas entre los 13 y 15 años. Le siguen el tabaco y la marihuana, que también muestran porcentajes elevados de consumo antes de la mayoría de edad.

En la franja de menores de 18 años, el 82,9 % probó alcohol, el 76,6 % tabaco y el 42 % marihuana. A esto se suman otros consumos, como cocaína, drogas sintéticas, tranquilizantes y alucinógenos, aunque en proporciones menores.

"Un aspecto relevante es que, aun tratándose de sustancias legales y socialmente aceptadas, la distancia en la edad de inicio entre alcohol, tabaco y marihuana resulta relativamente estrecha. Más aún, el inicio en cocaína, alucinógenos y drogas sintéticas alcanza porcentajes similares, lo que advierte sobre una menor diferenciación en la precocidad de acceso a sustancias ilícitas", detalla el informe.

El relevamiento distingue entre consumos diarios, semanales, mensuales y esporádicos, lo que permite observar patrones diferenciados. Por ejemplo, el alcohol presenta baja prevalencia de consumo diario pero altas frecuencias semanales y mensuales, reflejando un uso social extendido. En el caso de la marihuana, conviven consumos regulares con un alto número de personas que la probaron alguna vez.

Diferencias por género y motivaciones

El estudio también advierte diferencias de género. Los varones tienden a iniciarse en sustancias ilegales a edades más tempranas y con mayor frecuencia, mientras que las mujeres muestran una iniciación más temprana en tabaco. Por ejemplo, uno de cada cuatro varones declaró haber consumido cocaína alguna vez, frente a una de cada diez mujeres.

Las motivaciones para el primer consumo incluyen la curiosidad, el deseo de relajarse, la búsqueda de socialización o desinhibición, y la influencia de los grupos de pares. También se registran casos de uso instrumental (para estudiar o trabajar) y de afrontamiento de situaciones difíciles, aunque en menor medida.

Estrategias de cuidado y espacios de prevención

En cuanto a los espacios de abordaje, el 95 % de las personas encuestadas consideró que la escuela es el lugar más adecuado para trabajar sobre consumos, seguido por clubes, vecinales y centros culturales. En cambio, el 40 % manifestó que hablar del tema en la familia resulta difícil, lo que evidencia la necesidad de reforzar el diálogo intergeneracional y brindar herramientas a los adultos.

Mario Ledesma, de la Asociación Civil Creando Oportunidades, subrayó la necesidad de fortalecer las intervenciones territoriales: “No esperemos que los chicos vengan a las instituciones, salgamos a buscarlos. Desde nuestras organizaciones somos los únicos que podemos ayudar y evitar que el problema de adicción derive en la delincuencia”.