Presenta:

Alarma por las "bolsitas de nicotina": Santa Fe busca regular su venta ante el consumo adolescente

En medio del crecimiento del consumo entre adolescentes y ante un vacío legal, Santa Fe impulsa una regulación para las bolsitas de nicotina.

Santa Fe impulsa la regulación del consumo de las bolsitas de nicotina

Santa Fe impulsa la regulación del consumo de las "bolsitas de nicotina"

Las "bolsitas de nicotina", tal como se las conoce popularmente, desembarcaron con fuerza en Argentina, principalmente entre los jóvenes, y abrieron el debate acerca del consumo, los riesgos y la regulación.

Se trata de pequeños sobres de uso oral que liberan nicotina sin necesidad de combustión y que, en los últimos meses, comenzaron a verse con mayor frecuencia en kioscos, estaciones de servicio y plataformas de venta online. En ese escenario y aunque en el país no exista una legislación específica, Santa Fe busca avanzar con una iniciativa para regular su comercialización y encuadrarlas dentro de la Ley Antitabaco.

El proyecto propone modificar la normativa vigente para incorporar estos productos al Programa de Control del Tabaquismo y Consumo de Nicotina. La intención es clara: que las bolsitas queden sujetas a las mismas reglas que rigen para el tabaco tradicional.

Un producto nuevo, un problema conocido

Aunque no generan humo ni vapor, las “nicotine pouches” contienen nicotina —sintética o derivada del tabaco— y se colocan entre la encía y el labio, donde la sustancia se absorbe a través de la mucosa bucal. No se mastican ni se inhalan. La liberación es sostenida y directa al torrente sanguíneo.

Su principal rasgo distintivo es la presentación: envases pequeños, colores llamativos y sabores variados que remiten más a una golosina que a un producto asociado al tabaquismo. Esa estética, advierten especialistas, puede disminuir la percepción de riesgo, especialmente entre adolescentes.

Un estudio reciente del Centro de Estudios de Estado y Sociedad (CEDES), realizado en cuatro ciudades del país con jóvenes de entre 12 y 17 años, reveló que el 3,4% declaró haber probado estas bolsitas y que casi el 2% las consumió en los últimos 30 días. Los datos generan inquietud porque el producto irrumpió hace poco en el mercado local y porque, en paralelo, la legislación argentina prohíbe la venta de cigarrillos y otros productos de tabaco a menores de 18 años.

En la misma línea, semanas atrás distintas entidades médicas manifestaron su preocupación pública. La Unión Antitabáquica Argentina, la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria, la Fundación Interamericana del Corazón y la Sociedad Argentina de Cardiología, entre otras, advirtieron sobre el “impacto potencial en niñas, niños y adolescentes” y pidieron avanzar en regulaciones claras.

El vacío legal y el debate nacional

Hoy en la Argentina no existe una norma específica que mencione expresamente a las bolsitas de nicotina. Algunas organizaciones que trabajan en la reducción de daños sostienen que estos productos podrían quedar alcanzados por la Ley 26.687, que regula la publicidad, promoción y consumo de productos elaborados con tabaco. Sin embargo, la ausencia de una referencia directa abre interpretaciones y deja zonas grises.

El antecedente más cercano es el de los cigarrillos electrónicos y los calentadores de tabaco, que sí tienen restricciones de importación, comercialización y publicidad en el país. Las bolsitas, en cambio, crecieron en un escenario de menor claridad normativa.

La propuesta de Santa Fe

En ese contexto, Santa Fe busca adelantarse y fijar reglas concretas. El proyecto presentado en la Legislatura provincial incorpora de manera explícita a todos los productos que contengan nicotina —natural o sintética— y que no requieran combustión para su consumo.

De aprobarse, quedaría prohibida su venta a menores de 18 años y se aplicarían restricciones a la publicidad y a las modalidades de comercialización, tal como ocurre con el tabaco. El texto también aclara que no estarán alcanzadas las terapias de reemplazo nicotínico autorizadas por la autoridad sanitaria para dejar de fumar.

“La nicotina no deja de ser adictiva porque venga en forma de golosina”, sostuvo Varinia Drisun, autora de la iniciativa al fundamentar la necesidad de avanzar con la problemática.

Según explicó, el objetivo no es prohibir, sino regular un producto con potencial adictivo que ya circula en el mercado. "Se trata de asumir la responsabilidad de proteger la salud pública. Cuando aparece un producto con alto potencial adictivo y circulación sin control, el Estado no puede mirar para otro lado", completó la presidenta de la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados de Santa Fe.