Alerta por cianobacterias en el Río de la Plata: qué son y qué efectos pueden causar
Las autoridades ambientales de la provincia de Buenos Aires declararon alerta amarilla en la zona de Playa Palo Blanco, en Berisso.
Las autoridades ambientales de la provincia de Buenos Aires activaron una alerta amarilla —riesgo bajo— en Playa Palo Blanco, Berisso, debido a la detección de cianobacterias en la costa del Río de la Plata. Si bien los niveles actuales no corresponden a una floración masiva, se observaron manchas verdosas y pequeñas rayas flotantes dispersas que afectan la transparencia del agua.
Según se informó oficialmente, a diferencia de lo que ocurre en lagunas y espejos de agua cerrados, donde la coloración suele ser uniforme, en la costa regional el fenómeno se presenta de manera fragmentada, con acumulaciones visibles en sectores puntuales.
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La alerta amarilla tiene carácter preventivo y está destinada a advertir a bañistas y deportistas náuticos sobre la conveniencia de evitar el contacto directo con el agua en las zonas donde se detecten estas manchas. Las autoridades indicaron que las condiciones pueden modificarse rápidamente en función de la temperatura, el viento y las corrientes, por lo que se recomienda realizar una observación directa antes de ingresar al río.
Además, se instó a los visitantes a mantenerse informados a través del sistema de monitoreo provincial, que actualiza periódicamente el estado de las playas y balnearios de la región.
Qué son las cianobacterias y qué efectos pueden causar
El desarrollo de cianobacterias está fuertemente influenciado por factores climáticos y ambientales. De acuerdo con los especialistas, las altas temperaturas combinadas con la bajante del río favorecen la proliferación de estos microorganismos. “Es un fenómeno que se da principalmente en verano. La combinación de calor y una alta concentración de fósforo y nitrógeno en el agua facilita su crecimiento”, se explica.
“El primer registro de cianobacterias en el Río de la Plata data de alrededor del año 2000”, señalan. Las toxinas que algunas de estas bacterias producen, pueden generar desde irritaciones en la piel y los ojos hasta síntomas más severos como vómitos, diarrea y dolores de cabeza.
Por su parte, las autoridades locales de Berisso no emitieron restricciones estrictas, aunque remarcaron la importancia de actuar con precaución ante la presencia visible de estos microorganismos.


