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Ágata Fornasa, sobre Sordoyentes: "No es solo teatro, es una experiencia que toca el corazón"

La obra Sordoyentes integra a sordos y oyentes en un mismo escenario con lengua de señas y subtítulos, invitando a reflexionar sobre inclusión en el teatro.


La obra Sordoyentes se presenta en el teatro como una propuesta innovadora que une a actores sordos y oyentes en un mismo escenario, con la lengua de señas argentina como protagonista y subtítulos sincronizados para garantizar la accesibilidad. Más que una obra de teatro, es una experiencia transformadora que interpela a la sociedad sobre la importancia de la comunicación inclusiva.

Creada y dirigida por Ágata Fornasa junto a Rubén Lesgart, Sordoyentes nace de vivencias reales de la comunidad sorda y de familias oyentes con hijos sordos. La trama muestra cómo los prejuicios y estereotipos se ponen en juego en los vínculos cotidianos, pero también cómo la empatía y el amor pueden derribar barreras que parecían inamovibles.

La Asociación Civil Señas en Acción, presidida por Fornasa, impulsa este proyecto como parte de su misión de difundir la lengua de señas a través del arte. Con funciones que convocan tanto a la comunidad sorda como a personas oyentes, la obra ha logrado generar un espacio de encuentro cultural y social donde el teatro se convierte en puente de integración.

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Entrevista completa a Ágata Fornasa

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-¿Cómo nació la idea de crear la obra Sordoyentes?
-Bueno, la obra Sordoyentes nace de una idea, una idea que a mí se me ocurre de muchas escenas respecto a la vivencia de las personas sordas dentro de este mundo oyente. Y también pensando en poder difundir la lengua de señas, en poder trabajar sobre la concientización de las personas oyentes que no tenemos idea de qué es lo que pasa con esa lengua. Y muchas veces tenemos barreras. Nosotros creamos las propias barreras de comunicación con las personas sordas. Entonces, ahí se me ocurre llamar a mi amigo Rubén Lesgart, que es actor, guionista y que tiene una trayectoria muy grande en el teatro argentino.

Y ahí digo: "Bueno, es él el que me va a acompañar en este proceso de armado de la obra de teatro". Yo ya había tenido una experiencia con una obra de teatro en lengua de señas, en una obra que también estuvo en cartel, y quise apostar a más. Era una obra que era en español y no tenía nada que ver con la lengua de señas, pero la hicimos en lengua de señas y a partir de esa obra, que fue un éxito, que a la gente le gustó mucho, dijimos: "Bueno, vamos a hacer esta historia".

Yo tenía varios flashes de imágenes, de momentos que me parecía que podían estar buenos, y lo convoqué a Rubén. Rubén me dijo: "Bueno, dale, vamos para adelante". Nosotros somos amigos de hace muchos años y nos pusimos en un café a charlar sobre el tema y muchas veces a mí —yo soy muy vaga respecto a escribir y a ponerme para escribir; yo soy más de la acción, más de hacer—, entonces él me decía: "Nos juntamos en un cafecito a charlar de nosotros, a chusmear", y después levantaba la computadora y me decía: "Dale, quiero saber las ideas, dale, yo escribo". Sacaba la computadora y se ponía a escribir y me decía: "En la semana yo te cuento cómo lo armé". Nosotros, mientras tanto, trabajábamos y entonces me mandaba mensajes, me decía: "¿Qué te parece esto? Leé la primera parte". Bueno, iba, leía, digo: "Sí, me parece que esto está bueno, esto también, esta imagen me trae a tal otra". Bueno, ahí empezamos a armar la obra.

En la misma obra con los actores, empezamos a compartir con ellos un montón de momentos de la obra, de esas imágenes que yo tenía de mi experiencia, de haber trabajado mucho con las personas sordas, de tener amigos sordos, y también le conté la historia a mi amiga Raquel Leme, que es una persona sorda de nacimiento, hablante nativa de la lengua de señas y toda su familia sorda. Le digo: "Mirá, tengo esta idea, lo estamos hablando con Rubén, estamos trabajando esta idea y quiero contarte la historia. La historia empieza así y termina así". Entonces le cuento todo en lengua de señas.

Termino de contar la historia y Raquel la miro y estaba llorando y me dice: "Ya, háganla, por favor. Quiero que esté arriba del escenario". Bueno, ella fue una gran impulsora respecto a esta... porque, bueno, uno siempre tiene dudas cuando crea algo, cuando piensa en algo, o sea, si estará bueno, si gustará, si se ofenderá la comunidad sorda con esto, si se ofenderán las personas oyentes que tienen hijos sordos con esto. Y ella dijo: "No, tiene que estar arriba del escenario, tienen que hacerla". Y bueno, ella fue, digamos, ahí como la impulsora de que esto fuera real también.

Dirección de actores sordos y oyentes

-¿Y cómo fue dirigir actores sordos y actores oyentes?
-Bueno, para mí fue superfácil, porque al manejar la lengua de señas. No hubo ningún tipo de barreras, todo lo contrario. O sea, es el día de hoy que ensayamos y el entusiasmo de estar ahí, de saber que hay un objetivo aparte de crear arte con una idea. Hay un objetivo claro, que es difundir la lengua de señas, concientizar sobre las personas sordas, sobre las familias oyentes con hijos sordos, sobre las familias sordas con hijos oyentes.

Entonces, todo eso hace que nos motive extra a poder seguir adelante con esta actividad, con esta obra. Pero a Rubén, en un principio sí era: "¿Cómo hago? Porque le quiero decir esto". Bueno, entonces fue aprendiendo lengua de señas y hoy, en todos estos años que estamos arriba del escenario, él también actúa en la obra, y la verdad que ahora es una cosa muy fácil para él y resulta muy fácil también hablar en lengua de señas y comunicarse con los actores.

Subtítulos en obras para personas oyentes y sordas

-Y la obra también tiene subtítulos como para poder integrar a las personas oyentes y a las personas sordas, ¿cómo fue esa combinación de lo visual con lo que pasa en escena?
-Totalmente. La pregunta es muy buena porque es real; uno está acostumbrado a tal vez ver obras en español y las personas sordas casi no van al teatro porque todas las obras están hechas en español. Entonces esta obra, que es en lengua de señas, es accesible para personas oyentes, o sea, accesible para todos los que no conocen la lengua de señas, con un sobretitulado, como en la ópera.

Ahora tenemos la suerte del teatro que está, tiene una pantalla hermosa de LED gigante, entonces podemos poner las letras muy grandes ahí. Entonces uno va viendo toda esa información, todas esas diferentes escenas, los diferentes momentos de la obra. Y cuando hablan las personas sordas en lengua de señas, uno puede leer qué es lo que está diciendo la persona sorda en el momento.

La verdad es que la respuesta es muy buena. Un teatro diferente y una experiencia, una experiencia porque, obviamente, van muchas personas sordas, van muchas personas oyentes también. Y hace la diferencia también la misión, la comunicación, las diferentes formas de comunicar. Y ahí la gente se motiva también para aprender lengua de señas, para incorporar también esa información, para entender también un montón de cosas que antes no entendían.

-Y la obra no se centra en las discapacidades, sino justamente en las capacidades y en los vínculos. ¿Por qué fue para vos importante enfocarlo desde ese lado?

Sobre qué trata Sordoyentes

-Sí, totalmente. La obra no habla sobre la discapacidad, habla sobre cómo comunicarnos mejor. Muchas personas oyentes que han venido a la obra me han dicho: "Hiciste una obra para padres, escribieron una obra para padres", y nunca fue la intención como llegar a ese grupo de padres solamente. Y está muy bueno porque los padres oyentes que tienen hijos sordos tienen muy poca información sobre el tema y tuvimos la suerte de que se nos acercaran muchos padres oyentes con hijos sordos.

La última función me pasó de toda la familia: padre, madre y dos hijos oyentes, y el hijo sordo los convocó a los cuatro para que pudieran ir a ver la obra. Él no vino porque ya la había visto. Él no vino y los padres me escribieron ese mismo día y me dijeron: "Che, mirá, Rodrigo nos está convocando a esta obra, no sé por qué". Entonces les digo: "Por algo los está convocando, por algo los está llamando, escuchen a Rodrigo que algo les quiere decir a través de la obra, vengan". Vinieron los cuatro y se fueron diciéndome: "La verdad es tal cual. Nos identificamos muchísimo con esos padres".

Y también padres sordos que se han identificado con la situación con los hijos oyentes del trato, de obligarlos de alguna manera a interpretar la lengua de señas. Entonces también en esa información le sumamos a las personas sordas y a las personas oyentes. Pero han venido padres oyentes que no tienen hijos sordos o que no tienen relación con otras personas sordas, y me han dicho: "Me quedó muy grabada una escena, cosas como la comunicación con mis propios hijos en español y me quedó información para poder ser mejor persona, para poder tratar desde el amor a mi hijo". Entonces esas cosas son cosas que no las teníamos en la cabeza y que traspasaron la obra.

Reflexiones de Sordoyentes

-¿Y cuáles serán las cosas o las reflexiones que sí ustedes habían pensado que deje esta obra?

Reflexiones de Sordoyentes

-Bueno, muchísimas. También, muchísimas, porque todo fue pensado para concientizar sin lastimar a nadie, pensando en informar y en llegar a los corazones de las personas. Hubo cosas como... Hay un momento de la obra en que el papá oyente, que es un poco el que más tiene reticencias sobre las personas sordas, sobre la lengua de señas, dice: "Yo no me voy a comunicar con ellos como los monos". Y yo era algo que había escrito y dudaba muchísimo en ponerlo porque va a ofender.

Bueno, lo puse arriba de la mesa con la comunidad sorda del equipo. Les dije: "Yo quiero poner esto. ¿Qué onda? ¿Está bien, lo hacemos, lo ponemos, no lo ponemos? ¿Qué piensan?", y todos me decían: "Sí, hay que ponerlo porque es real, porque a mí en la escuela me ponían un cartel de mono cuando hablaba en lengua de señas".

Y yo decía: "Bueno, entonces no es tan fuerte". No, hay que ponerlo, hay que mostrarlo. Y es tan poca la información que hay respecto a la lengua de señas. Cada vez mejor, cada vez hay más información, por suerte, pero es poca. Entonces convenimos entre todos decir: "Bueno, sí, pongámoslo".

Y cosas como los padres sordos también, un poco ese maltrato, entre comillas, de obligar al niño a interpretar en lengua de señas todas las cosas. Decirles: "¿Qué onda con esto?". "Sí, la verdad que sí, ponelo porque es importante". Rubén también apoyando, diciendo: "Si ellos nos dicen que sí, entonces hay que ponerlo".

Lo poníamos entonces en esas cosas que si queríamos llegar al corazón, fue totalmente consciente y charlado. Y también esto de la comunicación padres con hijos. ¿Qué pasa con un hijo adolescente con el que uno casi nunca puede comunicarse porque uno no aprende a ser un papá de un niño adolescente, de un adolescente sordo u oyente? Entonces, ¿qué pasa con esa comunicación? ¿Y qué pasa con esto de decirle al otro que lo amás? Qué difícil es a veces utilizar la palabra te amo, las palabras te amo. Decirle al otro cuáles son tus sentimientos, porque uno en la diaria por ahí dice: "Ya entiende que lo amo". ¿Se lo decís? ¿Lo sabe de verdad? ¿Se lo demostrás de verdad? Entonces. Bueno, sí, esas cosas sí las pensamos mucho.

-Y se podría decir entonces que gran parte de lo que pasa en escena viene de experiencias reales de personas sordas.
-Sí, la mayoría de las cosas tienen que ver con experiencias reales. Nosotros después lo traducimos a una novela, hicimos un libro, un libro de la obra, que es una novela, que se llama Amor en tiempo de lengua de señas. Pero sí, básicamente son momentos y situaciones que han pasado y que pasan lamentablemente todos los días las personas sordas y los oyentes con hijos sordos y los sordos con hijos oyentes. Y bueno, quisimos mostrar esa realidad, el trabajo de esas personas por ser parte.

Rol de la Asociación Civil Señas en Acción

-¿Y qué rol juega la Asociación Civil Señas en Acción en la difusión de la lengua de señas?
-La lengua de señas es básicamente la misión de Señas en Acción. Nuestra misión es poder en todos esos ámbitos, en todos esos lugares. Tenemos un área tecnológica que tiene una aplicación móvil que se llama SEAPP, que es un traductor, un diccionario en lengua de señas, que uno puede ir, poner una palabra y, bueno, ahora estamos trabajando por las frases, así que estamos con mucho trabajo con eso; tenemos un área tecnológica con esa aplicación.

Después tenemos el área teatral, el libro, la obra, el corto. Luego tenemos cursos, capacitaciones, enseñamos lengua de señas a empresas, a espacios nacionales e internacionales. Trabajamos también con particulares, en la legislatura porteña. Bueno, tenemos un montón de empresas que apoyan de alguna manera esta difusión, dando un lugar para que todos sus empleados puedan aprender lengua de señas.

Empresas como Adidas, Disney, NH, Eurofarma, un montón de empresas que trabajan con nosotros mano a mano y que siguen esa información. Aeropuertos Argentina, ahora hace poquito tuvimos la suerte de poder certificarlos en lengua de señas uno a uno, una evaluación después de muchos años, de ocho años de trabajo y de capacitaciones; llegamos a poder certificar y cada uno de sus empleados tiene su pin. Los que hacen la evaluación y aprueban esa evaluación.

Así que es mucho trabajo el que realizamos. Trabajamos también en la legislatura porteña; somos los intérpretes dentro de la legislatura. También enseñamos en la legislatura porteña a todos los vecinos que quieran aprender lengua de señas. Tenemos capacitaciones también con becas gratuitas para un montón de personas que no pueden pagar su capacitación. Así que la ONG se ha puesto la obra al hombro también para poder difundirla y para poder llegar a todos: a los estudiantes, a las personas que tienen ganas de aprender lengua de señas a través del arte. Y bueno, seguimos.

-¿Y qué le dirías a alguien para invitarlo a ver la obra y que nunca tuvo contacto con la lengua de señas?
-Que es una experiencia, que aparte de ser una obra de teatro y de llevarse un montón de información, si el objetivo es ir, divertirse y aprender y poder llevarse algo en el corazón, que vayan, que la vean, porque realmente todo el mundo nos dice, todas las personas que la ven dicen: "No es una obra de teatro solamente, es una experiencia; salí de ese lugar con otra información también y me ha tocado el corazón". Esas son las experiencias que nos dicen.

Mucha gente ha vuelto a ir, muchas personas sordas, muchas personas oyentes la han visto más de dos o tres veces, que eso también nos sorprende, dicen: "Ya es la segunda, la tercera que vengo", y nos quedamos como: "Qué bueno, porque quiere volver a vivir esa experiencia, sentir eso que han sentido", y a nosotros desde el primer momento hasta hoy nos vuelve a emocionar. Yo la sigo viendo y sigo emocionándome, sigo riéndome y la verdad que también para mí es algo que me convoca no solamente como escritora, como directora, sino como espectadora también de la obra.

Ahora tenemos nuevos participantes de la obra porque, bueno, de tantos años van creciendo, entonces esos jóvenes... Ya nuestra protagonista sorda nos dijo: "Yo ya no doy más para adolescente, quiero estar acompañando". Entonces la convocamos para que pudiera trabajar con nosotros como asistente y ella trajo a la nueva protagonista también, que es amiga de ella, dijo: "Es una chica sorda", la probamos, bárbaro, así que también nos dio ese regalo de poder estar ahora como asistente de dirección. Es una persona sorda también como parte del elenco, así que estamos muy contentos de este proceso, de este crecimiento.

Próxima función de Sordoyentes

-Y para ir finalizando, ¿cuándo es la próxima función y cómo pueden hacer para sacar las entradas?
-Bueno, la próxima función es el 28 de septiembre, es domingo, así que bueno, la obra anterior fue el lunes. Nos dijeron: "Lunes no", llenamos. Lunes a las 20 horas, llenamos. Impresionante. Y ahora el Teatro Argentino de la Ciudad, que es un teatro nuevo, nos convocó para un domingo, domingo 28 de septiembre a 17 horas, Bartolomé Mitre 1448; es el Teatro Argentino de la Ciudad. Vamos a estar ahí un domingo, lindo domingo para poder ir y compartir y conocer esta obra maravillosa que les agradecemos muchísimo, por supuesto, que podamos estar acá para difundir.

Obra Sordoyentes