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A un año de su partida, el arte homenajea al Papa Francisco, con un mural de Nora Iniesta

La estación San José de Flores inaugurará un mural de Nora Iniesta frente a la basílica donde comenzó el camino espiritual de Jorge Bergoglio.

El mosaico de Nora Iniesta a ser inaugurado.

El mosaico de Nora Iniesta a ser inaugurado.

Gentileza.

El próximo 21 de abril se cumple el primer aniversario del fallecimiento del Papa Francisco, el primer pontífice argentino y latinoamericano, cuya figura marcó profundamente a la Iglesia Católica y trascendió las fronteras religiosas para convertirse en referencia moral global. A un año de su muerte, Buenos Aires lo recuerda allí donde comenzó todo: el barrio de Flores.

La Basílica de San José de Flores adquiere un valor singular, casi fundacional. Fue en ese templo donde un joven Jorge Bergoglio, en un día aparentemente común, experimentó el llamado que orientaría su vida. Ante un confesionario sencillo, comenzó un camino espiritual que con el tiempo lo llevaría a convertirse en pastor universal. Aquella experiencia silenciosa, íntima, es hoy leída como un momento decisivo no solo para la Iglesia argentina, sino para millones de personas en el mundo.

El mosaico veneciano en pleno montaje
El mosaico veneciano en pleno montaje.

El mosaico veneciano en pleno montaje.

Mural homenaje al Papa Francisco

Con ese trasfondo, Subterráneos de Buenos Aires, el próximo martes, a las 17 horas inaugurará el mismo 21 de abril un mural conmemorativo en la estación San José de Flores, ubicada frente a la basílica. La obra, pertenece a la artista Nora Iniesta y está realizada en mosaico veneciano. Con dimensiones de 1,70 metros de alto por 2,54 de ancho, la pieza propone no solo recordar al pontífice, sino también señalar el lugar donde se gestó su vocación.

La artista Nora Iniesta
La artista Nora Iniesta.

La artista Nora Iniesta.

Iniesta, reconocida por su constante exploración de los símbolos de identidad argentina, concibió este mural como un gesto de memoria colectiva. La obra estará emplazada en el hall de la estación, accesible sin necesidad de abonar pasaje, lo que permitirá a vecinos y transeúntes acercarse libremente, detenerse, dejar una flor o simplemente evocar la figura de quien fuera, para muchos, “el Papa de todos”. El emplazamiento no es casual: instalar una obra en ese punto urbano implica reconocer públicamente el origen porteño del primer Papa latinoamericano y recuperar un instante fundante de la espiritualidad contemporánea. Así, el espacio cotidiano del subte se transforma en ámbito de memoria y reflexión.

Roux con su mural
Guillermo Roux con su mural en misma estación de subte.

Guillermo Roux con su mural en misma estación de subte.

El Papa de todos

La estación, además, ya contaba con una impronta artística destacada y para nosotros ineludible gracias a las obras del pintor Guillermo Roux, cuya presencia contribuye a consolidar un diálogo entre arte, ciudad y experiencia cotidiana.

Papa Francisco baj2
Papa Francisco por Aldo Sessa (2019).

Papa Francisco por Aldo Sessa (2019).

El recuerdo visual del pontífice se completa con una célebre fotografía tomada en 2019 por Aldo Sessa. Figura central de la fotografía argentina contemporánea, Sessa ha dedicado buena parte de su obra a capturar la identidad cultural de Buenos Aires y sus protagonistas. Su retrato de Francisco —sobrio, espontáneo, cercano, despojado de solemnidad excesiva— logró condensar en una imagen la esencia de un pontificado marcado por la sencillez y la proximidad humana. Fue el vehículo con que homenajeamos desde esta misma página al Santo Padre, en su partida un año atrás.

Hoy, con la obra de Nora Iniesta, una de nuestros grandes exponentes del arte conceptual ratificamos su vigencia.

* Carlos María Pinasco es consultor de arte.

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