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A 82 años del terremoto de San Juan: las historias que unieron a Mendoza detrás de la catástrofe

El terremoto que destruyó San Juan dejó historias de asistencia urgente y otra tragedia poco recordada en Mendoza.

El terremoto de San Juan activó decisiones urgentes en Mendoza y dejó una historia de solidaridad atravesada por el dolor.

El terremoto de San Juan activó decisiones urgentes en Mendoza y dejó una historia de solidaridad atravesada por el dolor.

Mendoza Antigua

Este 15 de enero se cumplen 82 años del terremoto que destruyó San Juan en apenas 25 segundos y dejó una herida profunda en la historia argentina. Fue el sismo más devastador del país: una magnitud de 7,4, casi toda la ciudad reducida a escombros y cerca de 10.000 personas fallecidas. Pero más allá del horror, la catástrofe también expuso gestos de solidaridad y episodios poco conocidos que tuvieron a Mendoza como protagonista.

Aunque el epicentro estuvo en La Laja, a pocos kilómetros de la capital sanjuanina, el impacto se sintió en toda la región. Mendoza se transformó rápidamente en un punto de apoyo fundamental para la emergencia, recibiendo heridos, organizando traslados y brindando asistencia médica. En ese contexto, dos hechos marcaron para siempre el vínculo mendocino con el terremoto: el rol del Hospital Central y una tragedia aérea que sumó dolor dentro del dolor.

El terremoto no solo sacudió edificios, también aceleró decisiones históricas. En medio del caos y la urgencia, Mendoza debió improvisar respuestas ante una avalancha de víctimas que llegaban desde la provincia vecina. Y una obra que aún no estaba terminada se convirtió, de golpe, en un hospital en funcionamiento.

El Hospital Central, abierto antes de tiempo por la emergencia

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El Hospital Central abrió antes de tiempo para ayudar a las víctimas del terremoto.

El Hospital Central abrió antes de tiempo para ayudar a las víctimas del terremoto.

El Hospital Central de Mendoza se inauguró oficialmente en agosto de 1945, pero su verdadera historia comenzó mucho antes. Tras el terremoto del 15 de enero de 1944, las autoridades nacionales y provinciales ordenaron abrir de urgencia el edificio, aún en obra, para recibir a los heridos que llegaban desde San Juan. Así nació, en los hechos, uno de los pilares de la salud pública mendocina.

En ese contexto dramático, el hospital atendió a 960 personas: 577 mujeres y 383 hombres. Mientras se asistía a los damnificados, se terminaban de acondicionar salas, se trasladaban equipos quirúrgicos desde otros nosocomios y se trabajaba sin descanso. Aun con recursos limitados, el Hospital Central se convirtió en un refugio sanitario clave para la región.

Tras ocho meses de intensa actividad, y luego de dar de alta al último paciente del terremoto, el hospital cerró nuevamente para finalizar las obras pendientes. La inauguración formal llegó el 19 de agosto de 1945, con presencia presidencial, dejando instalada una idea que perdura hasta hoy: el Hospital Central nació para atender en los momentos más difíciles.

La tragedia aérea que enlazó solidaridad y muerte en Mendoza

El Lodestar. En un avión de este tipo perteneciente a la flota de LAN fue el que se estrelló en El Plumerillo en Mendoza. Foto de la Asociación de Pilotos en Retiro de LAN Chile.

Cinco días después del terremoto, otra tragedia golpeó de lleno en suelo mendocino. El 20 de enero de 1944, un avión sanitario que había partido desde El Plumerillo rumbo a San Juan se estrelló a los pocos minutos de despegar. La aeronave transportaba médicos, enfermeras, personal de la Cruz Roja y tripulación chilena que colaboraba con la asistencia a las víctimas.

El avión alcanzó unos 400 metros de altura antes de perder estabilidad y caer en tirabuzón. La explosión fue inmediata y no hubo sobrevivientes. Murieron 12 personas, entre ellas médicos, enfermeras, pilotos y un enfermero mendocino. Fue una tragedia silenciosa, pero profundamente simbólica, ocurrida en pleno operativo solidario.

Con el tiempo, sus nombres quedaron grabados en barrios, calles y placas, tanto en San Juan como en Mendoza. El accidente aéreo recordó que la catástrofe no terminó con el sismo y que, incluso en los gestos de ayuda, hubo vidas que se apagaron por intentar salvar a otras.

Mendoza en la memoria de una tragedia nacional

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La catástrofe de 1944  que azotó a San Juan, también se escribió en Mendoza, con heridos atendidos de urgencia y un avión que nunca llegó a destino.

La catástrofe de 1944 que azotó a San Juan, también se escribió en Mendoza, con heridos atendidos de urgencia y un avión que nunca llegó a destino.

A 82 años del terremoto de San Juan, Mendoza aparece en una parte menos conocida del relato. No como epicentro del desastre, sino como escenario de decisiones urgentes, de un hospital abierto a contrarreloj y de una tragedia aérea que sumó más nombres a la lista del dolor.

El Hospital Central y el accidente de El Plumerillo muestran cómo la catástrofe desbordó fronteras provinciales y dejó marcas profundas. Son episodios que hablan de solidaridad, sacrificio y compromiso, pero también de pérdidas irreparables. Recordarlos es entender que el terremoto de 1944 fue una tragedia que atravesó a todo el país.