“Mapa de mareas”, una original propuesta artística
La sucesión de espacios de esta casa, conocida popularmente como “La casa de los dragones” es el ámbito perfecto para esta exhibición. Restaurada por el estudio de arquitectura de sus actuales propietarios, conservando sus características originales, fue destinada por ellos a la difusión del arte y la cultura. “Mapa de mareas” está concebida en clave poética por dos artistas de larga experiencia y mucho talento. Es muy complicado resolver la unidad formal y conceptual, como en este caso, de dos expositoras y lograrlo eficazmente, pero el resultado final del montaje es excelente. Hay una verdadera simbiosis en torno al tema elegido que es el agua.
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Este “Mapa de mareas” no solo evoca el mar y sus movimientos sino que a través de diferentes conceptos va desgranando la relación del agua con “lo femenino”, tal como se expresa en el texto de Silvina Pía Roitzaid, cargado de poesía, que acompaña la muestra y nos relata que podremos ver allí: … “Mapa de Mareas es una invitación a regresar a esa memoria de origen, tela traslúcida que nos sumerge en lo profundo de nosotras mismas, con nuestros desgarros y nuestras costuras, con la inmensa gratitud de ser naturaleza.
A través de la obra de María Victoria Silva y Viviana Debicki el agua, así como las olas del mar, llega a nuestros pies y a nuestros ojos que, humedecidos, agradecen el milagro”…
María Victoria Silva y Viviana Debicki poseen, cada una en su propio lenguaje, un bagaje técnico envidiable nutrido de una preparación e investigación constantes en el campo del arte. Las obras, que fluyen como el agua de sala en sala, son para el asombro. Se despliegan livianas e ingrávidas desde las grandes alturas de estos espacios. Si bien se puede catalogar esta instalación de a dos dentro de lo que habitualmente se denomina “Arte textil”, creo que el talento y originalidad de las artistas excede ampliamente tal denominación. María Victoria Silva en esta etapa, de su profusa carrera, se ha dedicado a trabajar sobre conceptos relacionados con la conservación de la naturaleza, haciendo hincapié en la idea de protección de la misma. Muchas de sus piezas se basan en los cuatro elementos: tierra, agua, aire y fuego, Junto a la idea de elevación del espíritu humano, en pos de la paz y la hermandad.
En esta oportunidad sus realizaciones reflejan el agua, cabe destacar que cada pequeñísimo elemento constitutivo es metódicamente seleccionado, recortado y armado uno por uno para lograr efectos de color, luz y movimiento, “la palabra” también es protagonista porque encerrada en estos “pixeles” completa su mensaje. Para mencionar alguna de las piezas expuestas podemos referirnos a: “Uroboros” (Dragona de agua) escultura blanda, símbolo de la eternidad y del continuo retorno o comienzo; “Manto al aire” es inmensa y liviana realizada en transparencias y mínimo color, con trozos de palabras (las palabras que se lleva el viento) hecha con muchas fibras, pequeños grabados sobre papel calco, todo plastificado recortado y vuelto a unir con pequeños aros de metal.
En esta compleja urdimbre utiliza una gran gama de materiales y técnicas, desde sus propios grabados y dibujos junto a materiales insólitos que recicla y rearma, logrando resultados de un profundo significado. Todo lo cual la convierte en una de las artistas más originales del ambiente del arte argentino hoy. Viviana Debicki lleva el arte textil al paroxismo, ya sea en piezas pequeñas o en las de gran tamaño. Aúna a su formación como artista visual, el dominio de técnicas de bordado y costura. En su arte la temática sobre el devenir de la existencia de la mujer en la sociedad es prioridad.
Compone un mundo mágico, ingrávido, que invita a la reflexión. Recurre a la sublimación de telas traslúcidas con fotos antiguas recreando así la bruma de los recuerdos de un tiempo ido. Posee un verdadero arsenal de materiales nobles y antiguos, que busca minuciosamente y recopila a lo largo del tiempo: fotografías, telas, bordados, postales, caracoles, hilos y un sinfín de objetos diversos que en sus manos se transforman, de una manera muy sutil, en efectos únicos que ligan pasado y presente en conceptos precisos. Ella nos conduce hacia la evocación de un ayer, tal vez no muy lejano, para repensarnos en este presente.

Podremos ver como fue hilvanando situaciones con el mar, alguna de ellas: “La mar bordada”, toda una serie de piezas pequeñas bordadas y pintadas con lápices acuarelables; “Sirenite” realizada con carpetas que se ven en transparencias, con técnica de sublimación y bordados en voile de lino, que remite a la infancia en la playa. Técnica que repite con viejas fotos de personas, compradas en el mercado de pulgas, como: “Gente feliz veraneando en el mar”; “Para hacer un castillo” balde en biscocho de cerámica hecho por ella, con una antigua foto sublimada de bañistas.
En esta recreación del ambiente de playa, también utiliza una gran cantidad de hermosos caracoles envueltos en telas sublimadas, con escenas de otras tantas fotos. Y así siguiendo compondrá su universo marino, para culminar con los libros de artista que, en la última sala, los visitantes con guantes descartables, irán hojeando sobre una gran mesa. Los libros de artista, en el caso de Viviana Debicki, son también bocetos de sus recorridos por paisajes costeros, el bosque, la ría y el mar, muchos de ellos bordados y dibujados a lápiz y coloreados con lápices acuarelables.

En la misma mesa los de María Victoria Silva serán sobre el tema de las mareas, algunos son grabados monocopia pegados sobre papel que se convierten en desplegables, otros son cuadernos de encuadernación artesanal hechos por ella misma y con sus propios dibujos.
Ambas bucean para adentrarse en la profundidad y complejidad de la experiencia femenina. Las mareas representan la transformación constante con sus flujos y reflujos. El agua puede ser suave y calma, pero también puede ser poderosa, al igual que los ciclos de la vida de las mujeres que pueden ser delicadas pero también fuertes y resilientes. Y así como las mareas erosionan las costas creando nuevos paisajes, las mujeres pueden cambiar y renovar su entorno y a sí mismas. Viviana y María Victoria trabajan con materiales diferentes pero comparten ideas y la forma de encarar el trabajo artístico, es por eso que esta exposición no tiene fisuras.
“Casa Bolívar” – Bolívar 663 – CABA – Casco Histórico – Se podrá visitar hasta el 10 de mayo

