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El abandono y la desidia que afectan la zona donde una joven universitaria fue secuestrada y abusada

El caso de abuso sexual en Las Heras da cuenta de la compleja situación que atraviesan las instituciones que deberían velar por el bienestar de la sociedad. Inseguridad, abandono y desidia.
Los vecinos de la zona y amigos de la víctima reclaman frente a la casa donde vivía el abusador Foto: Marcos Garcia/MDZ
Los vecinos de la zona y amigos de la víctima reclaman frente a la casa donde vivía el abusador Foto: Marcos Garcia/MDZ

El Borbollón es una zona olvidada pero desde el lunes está en boca de todos por el abuso sexual a una joven de 20 años que podría haberse evitado. Una tensa calma reina en el callejón San Ramón que se encuentra a pocos metros de la Ruta 40, uno de los principales ingresos a la provincia. La indignación se hace presente en los rostros de los vecinos que no salen de su asombro tras conocer que un hombre con pedido de captura y numerosos antecedentes policiales que incluían un caso de abuso y privación ilegítima de la libertad, vivía a pocos metros de sus viviendas y a menos de 200 metros de una escuela.

El polvo suspendido en el aire no cesa desde que la mamá de la joven abusada alertó a los vecinos sobre su desaparición. Desde ese momento, la circulación de gente y vehículos por las calles de tierra de la zona se volvieron parte del paisaje. Propios y extraños mezclados con una importante presencial policial que llegó al lugar y permanece apostada frente a la casa donde vivía el imputado y prófugo de la Justicia. 

La casa donde vivía el atacante se encuentra con custodia policial. FOTO: MARCOS GARCÍA/ MDZ

Los vecinos miran con desconfianza pero son conscientes de que es el momento para mostrar lo que sucede en la zona. Desde hace años reclaman seguridad, limpieza y servicios básicos pero no son escuchados. 

La joven que fue víctima de abuso sexual y secuestro en Las Heras había tenido un día normal de su rutina como estudiante universitaria. Ese día normal incluía recorrer zonas abandonadas y que generan inseguridad, también quedar expuesta a riesgos que se convirtieron en cotidianos y uno que no sabía: un hombre al que conocía de la zona tenía pedido de captura por abuso sexual, el delito del que ella fue víctima. 

Víctor Aníbal Rodríguez tuvo y tiene varias causas pendientes en la justicia. Fue sobreseído de varias denuncias por robo, pero otras de sus causas prescribieron por falta de avance. Entre ellas, por ejemplo, tiene una denuncia no resuelta por privación ilegítima de la libertad. El sospechoso tenía vigente un pedido de captura emitido el 11 de noviembre de 2024. A pesar de que esa captura no se hizo efectiva, el hombre vivía temporalmente en esa casa de Las Heras que los vecinos ayer intentaron incendiar. 
Ahora es buscado con mayor intensidad, se supone. Fuentes de Tribunales dijeron a MDZ que nadie denunció el domicilio del agresor, aún a pesar de que el Ministerio Público Fiscal y la policía tienen la tarea de investigar proactivamente, según el Código Procesal Penal y las mayores facultades otorgadas a los fiscales. 

Los vecinos se apostaron frente a la casa del prófugo. FOTO: MARCOS GARCÍA/ MDZ

Alcanza con recorrer esa zona de Las Heras para notar el abandono. La suma de factores agrava el cuadro. “No hay luz y la luz que hay la tapan los árboles”, dicen los vecinos. La víctima fue abordada por el delincuente cuando se bajó del colectivo. Allí hay un punto clave: esa parada está en Ruta 40 y calle San Ramón. Es una zona de total abandono, oscura, llena de basura y que tiene responsabilidades cruzadas. Es donde está la abandonada la obra de la ruta 40, justo donde hay un igual de abandonado puente. Esa obra a medio hacer es uno de los focos de inseguridad que marcan los vecinos.

La policía se hizo presente en la manifestación de los vecinos de El Borbollón. FOTO: MARCOS GARCÍA/ MDZ

Es en el ingreso a Mendoza desde el norte y parte de la “situación de baldío” que se siente en esa traza. “Es una gran tristeza lo que estamos viviendo en el Borbollón norte”, dijo Rosa Saavedra, presidenta de la Unión Vecinal del Borbollón Norte. “Nosotros que somos vulnerables venimos a pedir justicia y la policía custodiaba la casa de esa persona. La víctima marcó la casa y dijo cuál era la persona, pero no lo buscan a él”, agregó. “Les pido que no nos tengan abandonados. Que la Municipalidad arregle la iluminación de la calle, que no permitan que algo así vuelva a pasar”, dijo la mujer.

Los vecinos lo denuncian, pero el impacto es inmediato al recorrerlo. De día, es un polvaderal, tierra de nadie, aún a pesar de que hay al menos 4 instituciones que deberían prestarle atención: la Municipalidad de Las Heras, Vialidad Nacional, Vialidad Provincia y, también el Ministerio de Seguridad que asegura que se ejecutaron todas las órdenes de allanamiento para dar con el abusador sin éxito. "Hasta que no baje espuma va a ser difícil encontrarlo, se tienen datos pero se va cambiando de lugar", contó una fuente de la cartera de seguridad.