Cómo la tecnología satelital puede salvar cosechas en tiempos de cambio climático
El cambio climático no da tregua y el agro lo sabe. Lluvias irregulares, olas de calor y fenómenos extremos se repiten cada vez con más frecuencia, poniendo en jaque los cultivos, el ganado y la seguridad alimentaria. Pero en ese escenario desafiante, la tecnología ofrece una oportunidad interesante y concreta para anticiparse y minimizar riesgos.
Gracias a la conectividad satelital y al Internet de las Cosas (IoT), los agricultores pueden tomar decisiones clave en tiempo real: cuándo regar, cómo fertilizar o cómo prepararse ante una posible sequía o inundación. “Con nuestras herramientas, se reduce el desperdicio, mejora el uso del agua y se protegen tanto los cultivos como las finanzas del productor”, asegura Oscar Delgado, directivo de Myriota, firma líder en soluciones de monitoreo agrícola.
En alianza con MKL Agro, Myriota implementa estaciones meteorológicas y sistemas de control remoto que permiten un seguimiento detallado del clima, el suelo y el agua, incluso en zonas rurales sin acceso a Internet convencional. Esto no solo evita pérdidas por errores de cálculo, sino que mejora la eficiencia, reduce costos operativos y fortalece la resiliencia del campo frente a los desafíos ambientales.
La advertencia es clara: no subirse a esta transformación tecnológica puede significar no solo perder cosechas, sino también malgastar recursos y encarecer los procesos. En un mundo donde el clima es cada vez más impredecible, la conexión inteligente puede marcar la diferencia entre sobrevivir o desaparecer.