Francisco, el joven mendocino que arregla sillas de ruedas gratis para mejorar la vida de las personas
Revés para quienes perciben pensiones por discapacidad laboral. Foto: Gentileza/ Adapta
La ONG Adapta surgió como un puente entre la innovación tecnológica y las necesidades de las personas con discapacidad. Entre otros, actualmente impulsa el proyecto " Mi Silla" que ofrece reparaciones, adaptaciones y fabricación gratuita de sillas de ruedas con enfoque técnico y personalizado. El programa combina materiales duraderos, tecnologías digitales y diseño ergonómico para responder a necesidades específicas.
El joven que está a la cabeza se llama Francisco Orozco, es de General Alvear, actualmente vive en la Ciudad de Mendoza y se dedica a la investigación en bioelectrónica. Él reconoce que su juventud generó escepticismo en algunos casos: "La mayoría respondió muy bien al proyecto, aunque siempre aparece alguien que duda por mi edad, piensa '¿esto será en serio?'". Sin embargo, el programa lanzado formalmente en noviembre de 2024 ya suma una red de 30 colaboradores en varias provincias.
Adapta surgió tras un diagnóstico claro tras entrevistarse con personas con discapacidad: "Nos dijeron algo clave: están cansados de llenar formularios que nunca derivan en acciones concretas", explica. Para evitarlo, Adapta prioriza respuestas ágiles. "No queremos ser otra organización que genera expectativas sin cumplirlas", enfatiza.
Tecnología y alianzas
El modelo se destaca por su flexibilidad. "No se necesitan muchas horas fijas semanales para colaborar", aclara Francisco. Así, articulan con otras organizaciones, como "Mendonarte", que ahora incorpora tecnología a su labor social.
En paralelo, buscan acuerdos con el sector público: "Estamos conversando con municipalidades y ministerios para optimizar recursos. Buscamos que las necesidades lleguen claras desde las instituciones, sin perderse en burocracia".
Con protocolos detallados y un enfoque pragmático, Adapta apunta a escalar su impacto. "Las buenas intenciones necesitan sistemas bien definidos", dice Orozco. El programa "Mi Silla" es un ejemplo de cómo la innovación técnica puede traducirse en soluciones concretas para la discapacidad motriz, aunque no es el único ya que actualmente también se lleva a cabo el proyecto "Universidad +", que promueve la accesibilidad en instituciones educativas mediante adaptaciones físicas y proyectos colaborativos.
"Visualizamos un mundo donde nadie quede excluido por sus capacidades", afirma Francisco. Con los proyectos 2025 en marcha, la organización renueva su invitación: "Sumate. Ayudar está al alcance de todos". Un lema que, gracias a su modelo innovador, se convierte en realidad para cada persona que accede a sus soluciones.