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"Los adolescentes están empujados al placer inmediato, casi como un mandato"

La psicóloga Adriana Dolongiewich analiza esta etapa de la vida que nos atraviesa como sociedad. El anonimato de las redes, el rol de las familias, cómo no dejarlos caer a los adolescentes.
Adriana Dolonguevich, en la entrevista con MDZ. Foto: Rodrigo DAngelo / MDZ
Adriana Dolonguevich, en la entrevista con MDZ. Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ

Adriana  Dolongiewich iewich es psicóloga y practicante del psicoanálisis. Nos ayuda a comprender una etapa que nos atraviesa como sociedad: la adolescencia. Una etapa dinámica, que ha cambiado a lo largo de la historia- como todas- y hoy se encuentra atravesada por las redes, por los mandatos del placer absoluto e inmediato. 

En esta Entrevista con MDZ nos llama a ser padres y no pares, pero a ser referentes de confianza para los adolescentes. Recetas no hay, todo está por construir. 

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-Esta sensación que tenemos que de que la adolescencia es una etapa problématica, que nos interpela como sociedad es algo de ahora o históricamente ha sido asi?

-Es un concepto en construcción, tiene que ver con determinantes históricas, culturales, que van variando. No es lo mismo la adolescencia pensada en el siglo pasado donde tenía mucho ver con los ideales, que con una suerte distinta, marcada por una fuerte organización. El día de hoy las cosas han cambiado en muchos sentidos y la adolescencia también. También de la política del mercado.

- ¿Por qué da la impresión que está demonizada la adolescencia?

-Porque son disruptivos, van en contra de los valores establecidos, siempre han sido rebeldes, de alguna forma han iniciado movimientos sociales, desde el mayo francés o cualquier movimiento que tenía que ver con cuestiones contestatarias. Iban en contra de la autoridad, de correrse de lo establecido. Hoy es distinto. Todas esas cuestiones contestatarias no están, están empujados constantemente los adolescentes al placer ilimitado y no que lo disfruten tanto, casi en el punto del mandato. Hay que divertirse, hay que mostrarlo en las redes y ahora. 

-Ese mundo de las redes también atraviesa esta etapa y hace que los adultos sintamos que no podemos entrar....¿o de qué manera podemos acercarnos?

-Sin duda nos olvidamos que hemos sido adolescentes en algún momento también, Siempre hay un mundo paralelo que intentan los adolescentes que intentan correrse de esta mirada del adulto, instalar palabras nuevas. En este momento, el tema de las redes es para estar alerta porque hay todo un mundo paralelo, desregulado. No hay nadie que pueda mediar en eso. El anonimato de las redes, es un espacio donde la violencia se hace muy marcada y no hay nadie que pueda escuchar eso que está pasando. 

Adriana Dolonguevich
Foto: Rodrigo D'Angelo

-¿Cómo hacemos para acercarnos a ese mundo? ¿Control parental pero a un chico de 15 años, imposible?

-Ni antes tampoco, porque te arman las cuentas paralelas donde se denuncian cosas, donde se toma alguien para agredirlo. Son canales silenciosos, subterraneos. Lo mejor que puede pasar es la confianza que pueda tener un joven en su familia. Porque aparte está cambiando en un montón de cosas. Una piensa en la adolescencia y aparece lo disruptivo, te aparece el cuerpo, donde un cuerpo es desconocido para ellos mismos. 

- Estoy cambiando, soy alguien nuevo....

- Alguien nuevo pero no sé a dónde voy. No es que voy a llegar a un determinado lugar. No sé cómo va a ser mi cuerpo. Se ven obligados y empujados a tener que dar respuestas ya mismo a cosas. Desde la sexualidad, por eso recurren a cuestiones externas, como los anabólicos, el buen rendimiento en distintas áreas. Todo el tiempo empujados a algo. 

- Tengo que ser exitoso. 

- Siempre. Y a parte, mostrarlo.

- Para las familias, ¿cómo hacer este equilibrio de generar confianza, ser un referente, y también poner límites?

Recién hablabas de la demonización de los adolescentes pero también está la idealización de esta etapa maravillosa que no la pasan bien tampoco. Muchos padres se ubican en vez de en lugar de padres, en lugar de pares. Y en realidad los adolescentes están buscando límites. Es diferente el lugar de niños que tenían asegurados. Ahora son uno más entre los pares y hay que salir a hacerse un lugar, hacerse un cuerpo, es un momento de turbulencia, no hay duda. El tema también es la referencia de los adultos que no es fácil pararse. No hay una receta de cómo ser padres. El tema es cómo una va ensayando distintos modos de acercarse sin ser parte de este mundo. Lo pasarse del punto de soy amigo al lugar autoritario del no vas a hacer nada. Es dificil porque tamnoén está este punto de todos tienen celular, todos van a los 15.Es como uno se va a manejando en estos lugares complejos pero que estos jóvenes puedan decir que sí o no, que es fundamental.

- Que vayan forjando su personalidad y ponga sus limites propios.

- Parte de esto también es la pelea con los padres, que no todo es consensuado. Hay cosas que hay bancar con enojo y todo. Y que el adulto pueda orientar, porque no es fácil hacerlo. 

-¿Cuándo llega un adolescente al consultorio?

-Llega por distintas vías. Una es la posibilidad de que los chicos están más abiertos a la palabras. Se ha instalado mucho la problemática de la salud mental, que importa, en los colegios, entonces hay chicos que están muy abiertos a la palabra. Los padres también median cuando escuchan que les está pasando algo que no saben qué es. Hay una construcción posible de empezar a trabajar esto que no se sabe que pasa. Otra manera es a través de actos que pueden ser riesgosos, el paso por las guardias, tanto de guardias generales como de específicas de salud mental. O algo que tenga que ver con consumos problemáticos, o excesos. O cuestiones que cambian y llaman la atención a los adultos como el aislamiento, el encierro y uno cree que porque están en la habitación uno puede estar tranquilo.

La psicóloga en los nuevos estudios de MDZ. Foto: Rodrigo D'Angelo

- No hay que naturalizar eso.

- No. Hay que preguntar, estar, estar de soporte, nos dejarlos caer. Dejarlos caer es dejarlos en la absoluta soledad. Uno de los principales temas es el tema del miedo. 

- ¿En qué sentido?

-A veces cuando el adulto no ocupa el lugar.

-¿Cómo llegar antes de que lleguen los consumos problemáticos?

-Siempre llegan antes que nosotros. El tema es la accesibilidad. Es un punto fundamental, porque a los chicos se los ha dejado muy solos con esto de la autonomía. Entonces tienen acceso a dinero. El otro día veía que con diez años un chico puede tener una cuenta de Mercado Pago. Se desregula totalmente y tienen con 12 años acceso a las drogas, a un vaper, un cigarrillo. Si bien está prohibido, pareciera que no. Todo se va adelantando, porque ninguna satisfacción alcanza, y porque por más que se adelante, ninguna satisfacción va a alcanzar. 

-¿Cuán importante ha sido la ley de Educación de Sexual Integral?

-Ha sido muy importante la ley, porque ha habilitado a muchísimos chicos a contar sobre situaciones que como formaban parte del ámbito familiar, no se decían. Cantidad de chicos han contado situaciones que les ha permitido empezar a trabajar. Y por otro lado, la cuestión de los empujes, a decidirse, a que rápidamente hay que cambiar una identidad. Eso lleva tiempo, está bueno cuando hay una consulta, que permite ir y venir y no necesariamente decir "yo soy".