"Soñé y Vino", el espectáculo de la Vendimia de Godoy Cruz que estuvo cargado de memorias, color y emoción
Después de algunas postergaciones y cambios en el camino, este sábado primero de marzo en el Parque San Vicente se celebró Soñé y Vino, el espectáculo de la Fiesta de la Vendimia de Godoy Cruz al que concurrieron más de seis mil personas. Si bien en un principio estaba estipulado que se llevará a cabo la elección y el show el pasado sábado 22 de febrero, por la fuerte tormenta que azotó varios departamentos, se suspendió.
En esta nueva fecha, se realizó la Bendición de los Frutos, el acto religioso-artístico que da comienzo al calendario vendimial; en el que se agradece por los frutos recibidos, con la participación de la Virgen de la Carrodilla, patrona de los viñedos.
A pocos minutos de las 22 h, apareció en todas las pantallas del escenario el actor mendocino David Laguna, quien interpretó a Miguel un enólogo que viaja en el tiempo reviviendo momentos clave de la industria vitivinícola. A través de su intervención artística, Laguna fue el hilo conductor del espectáculo, una obra que puso el foco en la identidad del departamento, la cultura del vino y sus raíces.
La historia del espectáculo se ambientó en la época de fines del siglo XIX y principios del XX, cuando Godoy Cruz se convirtió en la cuna de grandes bodegas. El show resaltó el valor histórico del vino y a sus hacedores a lo largo del tiempo. La obra presentó trece cuadros escénicos que mezclaron elementos oníricos con hechos históricos, como la llegada de inmigrantes, la crisis de la filoxera y el papel del ferrocarril en el desarrollo del sector.
Así fue el final de Soñé y Vino, el espectáculo de la Fiesta de la Vendimia de Godoy Cruz
La propuesta duró alrededor de una hora. El final del espectáculo reunió a los personajes de Miguel joven y adulto en un emotivo homenaje al vino como símbolo de trabajo y celebración.
Soñé y Vino contó con más de 160 artistas en escena. La misma, fue dirigida por Néstor Alberto Giménez y con libreto de Fransciso Carrasco. Mientras que la dirección musical estuvo a cargo de Mario Galván.