Qué es SAT, el sistema que podría prevenir tragedias como la de Bahía Blanca
Las recientes inundaciones que arrasaron Bahía Blanca han provocado una triste serie de tragedias: ya son 16 las víctimas fatales y hay más de 1.300 evacuados. Ante la situación han surgido nuevas críticas, tanto en los ámbitos político como social, para lograr evitar pérdidas de estas magnitudes en el futuro.
El pedido es fortalecer el Sistema de Alerta Temprana (SAT), que está vigente desde 2018 pero todavía no ha sido aplicado. Marcelo Madelón, meteorólogo y licenciado en Medio Ambiente, explicó en MDZ Radio de qué trata el SAT y por qué es importante.
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Madelón contó que el SAT es un conjunto de medidas que incluyen el monitoreo de condiciones climáticas, la emisión de alertas y la difusión de información en tiempo real para que la población y las autoridades puedan prevenir la mayor cantidad de daño ante distintas "amenazas meteorológicas".
En el mundo, muchos países ya han implementado sistemas similares con éxito. En Brasil, por ejemplo, el sistema envía alertas "directamente a los celulares de las personas", incluso si estos no desean recibirlas. "En realidad en Argentina hace varios años que funciona, simplemente que en los últimos tres o cuatro años se ha perfeccionado", comentó el meteorólogo.
El senador radical Maximiliano Abad planteó la necesidad de implementar el sistema cuanto antes a través de sus redes sociales, calificándolo como una "deuda pendiente" que necesita ser saldada por el Gobierno nacional. Y es que, aunque el sistema haya sido implementado hace años por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el funcionario acusa que ha sido "insuficiente".
Asimismo, Patricia Bullrich ha prometido establecer un nuevo sistema de alerta tras el desastre en Bahía Blanca, reconociendo la necesidad de mejorar las herramientas de prevención. Madelón indica que la implementación del SAT es muy compleja.
"Me pasó este año de estar veraneando en Brasil y que me llegaran alertas todo el tiempo de tormentas que al final no eran muy intensas. Si eso pasara acá, la gente ya no le prestaría atención a las alertas", explicó. En ese sentido, el meteorólogo propone "aceitar" el sistema para que solo notifique a los ciudadanos en casos de alertas naranjas o rojas. "Se genera un efecto perjudicial cuando hay una gran cantidad de alertas", agregó.
Madelón enumeró los tres tipos de alertas que muestra el SAT:
- Alerta amarilla: puede haber alguna "capacidad de daño", pero para superar una amenaza meteorológica se requiere de una "interrupción momentánea" de las actividades cotidianas.
- Alerta naranja: significa más peligro. Son fenómenos que pueden afectar a "la vida, sociedad, bienes y medio ambiente".
- Alerta roja: la más grave de todas. "En estos casos hay que seguir instrucciones oficiales porque son fenómenos excepcionales, como el de Bahía Blanca. Pueden provocar tragedias y desastres", destacó.
El alcance del SAT siempre está condicionado por cada fenómeno meteorológico. Por ejemplo, el granizo: "Es muy puntual. Cualquiera que lo haya vivido puede contar cómo cae en un barrio mientras que en otro no. Como el granizo es muy puntual, simplemente entra en un área más grande, pero nunca cae en todas partes. En esa área sí que puede ocurrir, pero lamentablemente la ciencia todavía no ha llegado a pronosticar el lugar exacto donde caería".
Por otro lado, Madelón reveló qué pasó en Bahía Blanca: "El SAT funcionó. El caso de de Bahía Blanca es un ejemplo de una alerta que llegó antes y de una ciudad que tomó una decisión. Desde el día anterior estaban bajo alerta y no hubo actividades cuando llegaron las inundaciones".
"Y gracias a Dios que se tomó esa esa decisión porque creo que hubiera sido una catástrofe peor aún si la gente hubiera hecho sus actividades normales", concluyó.

