Celina y Camila, una madre orgullosa y una reina vendimial ligada al vino moderno
Mientras esperaba el paso del carro de Godoy Cruz, Celina contó emocionada la historia de su hija Camila, reina distrital y trabajadora del mundo del vino.
Familia Camila Comini Godoy Cruz Carrusel Vendimia.
Joaquín Moreno / MDZEl Carrusel de la Vendimia volvió a llenar las calles de Mendoza con historias de familias, tradiciones y emociones. Entre reposeras, mates y canastos improvisados para atrapar frutas, también aparecen pequeños relatos que reflejan el costado más humano de la fiesta.
Uno de esos momentos ocurrió sobre la vereda, entre el público que esperaba el paso del carro de Godoy Cruz. Allí estaba Celina, con una copa de vino en la mano en plena mañana, algo que llamó la atención entre quienes estaban alrededor.
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Las historias mínimas del Carrusel de la Vendimia
La escena, sin embargo, tenía un sentido especial. Celina le contó a MDZ había llegado al Carrusel para acompañar y alentar a su hija, Camila Comini, reina distrital de Gobernador Benegas.
Una reina ligada al vino desde otro lugar
Camila trabaja en Fecovita y forma parte del mundo del vino desde un perfil profesional. Según contó su madre, ha viajado a ferias internacionales, incluso a París, representando a la industria vitivinícola mendocina.
En los próximos días también partirá a Alemania por trabajo. A pesar de esa agenda internacional, decidió participar de la Vendimia como candidata a reina por su distrito y fue parte de la corte que desfiló en el carro de Godoy Cruz.
Celina explica que la copa que llevaba en la mano era un gesto simbólico. Para ella representa el vínculo de su hija con el vino, aunque desde un rol muy distinto al de las primeras reinas vendimiales.
La Vendimia y las nuevas generaciones
“Las primeras reinas eran cosechadoras”, contaba Celina mientras esperaba el paso del desfile. En cambio, asegura que su hija representa a una nueva generación ligada al vino desde el trabajo profesional, las empresas y el contacto con el mundo.
Camila también tiene una historia previa dentro de la fiesta. Bailó en siete Vendimias antes de convertirse en candidata distrital, algo que muestra que su relación con la celebración viene desde hace años.
Mientras tanto, Celina esperaba el paso del carro acompañada por varios de sus alumnos. Es docente y da clases a adultos mayores, algunos de los cuales decidieron acompañarla ese sábado para alentar juntos a Camila.
Una historia familiar dentro del Carrusel
Entre tantas historias que se viven en el Carrusel, la de ellas es una más de las que se cruzan entre el público y el desfile. Una madre, una copa levantada y la espera de ver pasar a su hija representando a su distrito.
En medio de la fiesta popular más grande de Mendoza, también hay espacio para esos gestos simples que cuentan cómo la Vendimia sigue formando parte de la vida de muchas familias mendocinas.

