El espectacular sendero que conecta Mendoza desde el Aconcagua hasta el Paso Pehuenche
Mendoza está trabajando en una de sus iniciativas más ambiciosas en el ámbito turístico: el Sendero de Gran Recorrido de los Andes. Este nuevo trazado, que va desde el Aconcagua hasta el Paso Pehuenche, ofrecerá a los amantes del trekking y la naturaleza un recorrido de 500 kilómetros a través de paisajes de alta montaña, valles y cuencas hídricas, en el corazón de la cordillera de Los Andes.
Te puede interesar
El impactante show de drones que deslumbró en la Vendimia
El proyecto, impulsado por el Ente de Turismo de Mendoza (Emetur) junto con más de 80 expedicionarios y diversos organismos públicos y privados, ha sido una de las iniciativas más esperadas para la región. Tras 39 arduos días de trabajo, se ha completado la demarcación y el relevamiento arqueológico del sendero, que atraviesa cinco áreas naturales protegidas y conecta los principales valles de Valle de Uco, San Rafael y Malargüe. Uniendo, de esta manera, zonas de gran valor ecológico y turístico.
El inicio
En realidad este es un trabajo que comenzó hace mucho tiempo, con un grupo de amigos senderistas que decidieron ir a explorar la cordillera: "Fue hace cinco o seis años. Nos reencontramos un grupo de montañeses amigos y quisimos explorar travesías en las montañas de Mendoza", comentó Ricardo Funes, senderista experimentado que también trabajó en cargos públicos relacionados.
Las travesías se fueron haciendo más largas hasta que el grupo llegó a una conclusión. "Nos dimos cuenta que queríamos retomar un proyecto que abandonamos décadas atrás", comentó. Ese proyecto consistía en reeditar una travesía hecha por el ejército argentino en la década del 50', desde el Puente del Inca hasta la Laguna del Diamante.
En la montaña:
Con la idea en mente, salieron desde Punta de Vaca, cerca de la ruta 7 y cruzaron por el Río Diamante hasta las Aucas, un pueblo de San Rafael. Pero entonces llegó la cuarentena: "Estábamos en el quinto día de la travesía. Fue una crisis y los primeros 15 días de cuarentena los pasamos en la montaña". Funes cuenta que, en el grupo, quisieron que el resto de la sociedad mendocina conociera la experiencia de caminar por días enteros en la cordillera de Los Andes.
"En estas travesías largas por la montaña conectás tanto con la naturaleza, y te desconectás tanto de abajo, que se genera una transformación profunda en tu persona y la del grupo", subrayó.
El sendero
Funes presentó el proyecto que, luego de ser aprobado, se convertiría en lo que es hoy. Todavía se encuentra en desarrollo, pues su ambición es impresionante: "Es de una simpleza absoluta comparado con cualquier otro proyecto en lo referido a infraestructura... pero si se desarrolla, tiene el potencial de modificar la matriz productiva de Mendoza".
Su valor reside en que conecta 500 kilómetros de montaña, atravesando los mejores paisajes de la provincia. "El sendero troncal, de 500 kilómetros, une todo Mendoza. Por supuesto que no mucha gente va a venir a hacerlo completo de una vez, pero tiene el potencial de ser desarrollado por etapas", matizó. Desde el punto de vista turístico, tiene el potencial de fidelizar a los visitantes. Los que caminen una primera etapa después pueden volver a completar las otras, por ejemplo.

Funes explicó que hay que pensar el sendero como una "columna vertebral", de la cual surgen decenas de transversales que "se encuentran por toda la cordillera de Los Andes". Es por todo esto que el proyecto tomará mucho tiempo. Pero cuando esté completado, integrará todas las áreas de la montaña para habilitar un turismo seguro, social y recreativo que difunda la cultura de montaña. Junto con, por supuesto, trabajo y mano de obra en los departamentos cercanos a la cordillera
Sobre la experiencia, Funes aseguró que "no es lo mismo ir a la montaña una tarde que hacer una travesía de varios días. Esa te transforma la vida".
La demarcación del sendero se dio en enero, a lo largo de 39 días. En la expedición participaron personas que no necesariamente están en contacto con el montañismo como Funes. Una de ellas dijo esto sobre la experiencia:
"Vivir en carne propia las nacientes de tantísimos arroyos y ríos ha sido un regalo. Siempre he pensado que no hay mejor escuela que la experiencia, prefiero verlo y sentirlo en persona. Algunos días fueron con más fuerza que otros, algunos con más dolores que otros. Poner a prueba mi cabeza, y saber que los limites existen porque nosotros los inventamos. Si alguna persona me contaba todo lo que íbamos a hacer, tal vez no me animaba. Pero estuve abierta a la situación y entendí que soy capaz de realizar esta travesía y muchas más en la vida".

Por último, así serían las cuatro etapas del Sendero de Gran Recorrido de los Andes:
Primera etapa: Desde Punta de Vacas hasta Real de la Cruz. Atraviesa una zona de alta montaña, con un paso de 5.200 metros desde el hombro sur del volcán Tupungato.
Segunda etapa: Desde Real de la Cruz (Tunuyán) hasta Laguna del Diamante.
Tercera etapa: “Las dos lagunas” une la Laguna del Diamante con la Laguna del Atuel. Los cruces de ríos son el desafío principal de esta etapa.
Cuarta etapa: Desde El Sosneado hasta Valle Noble y Las Loicas. Esta es la etapa más patagónica, con un cambio drástico en la morfología de las montañas, donde el agua y los ríos de gran caudal vuelven a ser el desafío técnico principal.

