La voz de la Reina y la Virreina de la Vendimia 2024: un rol que sigue generando debates
La Fiesta Nacional de la Vendimia es, para muchos mendocinos, la máxima expresión de identidad, cultura y tradición. Pero para quienes llevan la banda y la corona, la experiencia va más allá de la celebración. Agostina Saua y Rocío Neila, Reina y Virreina de la Vendimia 2024, compartieron sus vivencias en el cargo y cómo perciben la evolución de este rol. ¿A pesar de los avances, la elección de la Reina de la Vendimia no sigue siendo un concurso de belleza?
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"Uno cuando entra en Vendimia ve el rol de la reina desde otro lugar", confiesa Agostina Saua. "Es una gran responsabilidad que llevamos chicas muy jóvenes, y depende de cada una formarse y estudiar todo lo necesario para representar bien a la provincia y a la industria". La joven destaca que más allá de la percepción que se tiene de la elección, el cargo implica un trabajo constante de difusión cultural y turística.
El debate sobre si sigue siendo un concurso de belleza, con sus rasgos sexistas, persiste. "Es una construcción social", dice la Reina Nacional. "Antes se elegía a las reinas por su apariencia física, pero hoy buscamos que la gente vea más allá de lo superficial, porque quien represente a Mendoza no es solo una cara bonita, sino una persona con capacidades", asegura Agostina.
En ese sentido, la actual Reina de la Vendimia, explica que los municipios son autónomos en la definición de requisitos para las candidatas. "Hay municipios que aceptan mujeres trans o con hijos, y otros que no. Esto depende de cada departamento", señala. Sin embargo, son contadas aquellas mujeres que no cumplen con los atributos tradicionales y logran llegar a la elección nacional.
Por su parte, Rocío Neila asegura que "la esencia de la Vendimia se debe mantener, pero el rol de la reina ha evolucionado mucho". La joven enfatiza que hoy tienen más posibilidades de concretar proyectos y que "el mendocino está optando por ver a las reinas de otra manera". Su mandato estuvo marcado por iniciativas como el programa "Heredas de Vendimia", que capacitó a candidatas en protocolo y normas de convivencia. Además, en San Carlos impulsó la creación de un preuniversitario gratuito, recorrió escuelas para promover la tradición san carlina y trabajó en la restauración de una plaza.
"El desafío es que estos proyectos trasciendan nuestro mandato", expresa la Virreina. "Queremos que la Vendimia siga siendo un puente entre la cultura, el turismo y la sociedad, y que la elección de la reina no se mida por estereotipos, sino por lo que cada una puede aportar a Mendoza".
Sin embargo, la reproducción de estereotipos de género y la exclusión de la pluralidad y diversidad de las mujeres continúan siendo puntos de cuestionamiento en la elección de la Reina de la Vendimia. "En estas “elecciones”, la juventud y el modelo occidental dominante de belleza son considerados atributos fundamentales. Es decir, no vemos mujeres de diversos colores de piel, de distintas orientaciones sexuales, de distintas edades, trabajadoras de la vid, de sectores populares", sostienen Soledad Gil, Sabrina Yañez y Natalia Encinas en un artículo de divulgación científica "Modelos de Belleza", publicado por el INCIHUSA.

