Atributos vendimiales: ¿qué significa la corona, el cetro, la capa y la banda de la Reina de la Vendimia?
La Fiesta Nacional de la Vendimia es una tradición que trasciende el espectáculo y la competencia. En el centro de la celebración está la figura de la reina, una embajadora cultural cuya elección genera debates. Sin embargo, hay algo que se mantiene inalterable: todos los años a Reina de la Vendimia electa recibe estos atributos.
En un contexto de cambios, los atributos vendimiales continúan siendo un tema de discusión. Mientras algunos defienden su permanencia como parte del acervo cultural, otros proponen modificaciones que reflejen mejor el presente. Lo cierto es que, aún con sus debates, la Vendimia sigue siendo una de las fiestas populares más importantes del país, y sus símbolos, un reflejo de la identidad mendocina.
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En agradecimiento al pueblo de Mendoza, en 1994, la firma Vendemmia Joyero confeccionó y donó dos joyas únicas que son Patrimonio Provincial: la corona y el cetro de la Reina de la Vendimia. Ambas piezas fueron diseñadas por el joyero y gemólogo Enzo Vendemmia y realizadas por un equipo especializado de orfebres y artesanos.
La corona: el fruto del esfuerzo
El atributo más visible es la corona, que simboliza el poder y la autoridad de la realeza. Sin embargo, desde el Gobierno de Mendoza sostienen que tanto la corona como el cetro vendimial constituyen un verdadero símbolo de la historia y tradición de la provincia.
En cuanto a su diseño, cerca de la base de la corona, se encuentran el escudo nacional y otros iconos locales, como el sol y la figura de la libertad del monumento del Cerro de la Gloria, sobre un cristal de cuarzo, que simboliza la epopeya sanmartiniana.a ambos lados, se deja ver la representación de la cordillera de los Andes, realizada en oro y brillantes, engarzados con platino; y cuenta con las figuras de un cóndor y guanacos, que reflejan la fauna autóctona de la región. Por otro lado, la punta de flecha hace alusión a los indígenas que habitaron en nuestra provincia. Se suman viñas, alamedas y toneles, que reflejan la geografía de la región.
La corona tiene 130 gramos de oro de 24 quilates, 500 gramos de plata 925, 3 quilates de brillantes, 3 quilates de esmeraldas, 25 quilates de zafiro y un cuarzo en bruto. En total pesa 365 gramos y tiene una altura de 16,5 cm. Fue donada por el joyero Enzo Vendemmia y diseñada por el orfebre porteño Carlos Tomasik. Cada una de las piezas fue realizada por separado y luego ensambladas. El valor de esta corona es de US$ 35.000.
El cetro: autoridad y compromiso
Inspirado en la simbología monárquica, el cetro es una señal de liderazgo. Lejos de ser un mero accesorio, representa la voz de la soberana y su responsabilidad en la difusión de la cultura vitivinícola mendocina. En los últimos años, el concepto de "reina" ha sido cuestionado, pero el cetro sigue vigente como símbolo de representación.
Respecto al diseño del cetro, es de madera de sarmiento de cepa natural, con un largo de 45 cm. En su extremo superior tiene el cuerno de la abundancia, que aparece en el Escudo provincial, con el racimo de uvas de oro y plata. Toda esta pieza está íntegramente hecha en plata 925; puntualmente, se usaron 200 gramos. Está valuado en US$ 7.000 por la joyería Vendemmia.
La capa: un homenaje a la historia
La capa, con sus imponentes bordados y colores que varían según la estación y el título de la soberana, remite a la vestimenta de la nobleza. No obstante, se trata de un trabajo artesanal, ideado por Alejandro Ferraro que refleja y manifiesta el trabajo de nuestra tierra.
La reina y virreina de la Vendimia utilizan una capa de invierno y otra de verano, que es más liviana. Estas prendas fueron renovadas en 2015 y son de color rojo granate, donde predominan los bordados dorados, para la reina, mientras que la de la virreina es de color azul y sus bordados son en color plata.
Ambas han sido confeccionadas en satén de seda, con labrados en cristal de roca, utilizando casi 5 metros de tela para cada una de ellas. Se prenden en el cuello con un gancho especial de peletería, para preservarlas en buen estado.
La banda: la identidad departamental
Más allá de llevar inscrito el nombre de la soberana y su departamento, o en el caso de la Reina y Virreina de la Vendimia la inscripción correspondiente, la banda es un símbolo de pertenencia.
En un primer momento, las bandas de la reina y la virreina se hacían con motivos pintados sobre la tela, hasta que, en 1972, la señora Juana Bonadeo de Barroso innovó e introdujo la idea de los diseños bordados, que fueron muy bien aceptados, ya que realzaron la importancia e imagen del atributo. Actualmente, el trabajo del diseño, confección y bordado de las bandas se reparte entre su hija Mirta Barroso y sus dos nietas.
Con el transcurso de las décadas, el diseño de las bandas fue cambiando y modernizándose, siempre conservando un estilo sencillo y tradicional de Vendimia. El oficio del bordado requiere de mucha disciplina y criterios para el manejo del color y el género. El tiempo estimado de elaboración de cada banda ronda entre 20 y 30 días.