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Los números de un proyecto que se transformó en la utopía de los gobiernos radicales

Siguen las demoras para la puesta en funcionamiento de este espacio público que tras 9 años aún no puede concretarse, a pesar de haber sido anunciado.

La reconversión del antiguo zoológico en un Ecoparque es una de las deudas pendientes de los gobiernos radicales. Un proyecto que se anunció durante la primera gestión de Alfredo Cornejo con bombos y platillos pero se convirtió en una utopía con el correr del tiempo y hoy se encuentra prácticamente paralizado.

Pasaron 9 años desde que el Gobierno de Mendoza anunció el cierre del zoológico provincial para transformarlo en un lugar de preservación y conservación de la naturaleza. Ese espacio público fue un emblema de los mendocinos y para los turistas que visitaban la provincia, era un paseo obligado pero el paradigma cambió y los animales tomaron protagonismo.

Desde el 2016 a la fecha hubo anuncios vinculados al traslado de animales, sin embargo, la espera para muchas especies que aún viven en el lugar se hizo eterna y la concreción de las obras tiene fecha incierta. Las reformas previstas en el lugar son lentas y actualmente los trabajos se encuentran demorados. El avance es de solo el 35%.

Esta mañana se dio a conocer a través del Boletín Oficial que el Gobierno de Mendoza deberá pagar más de $400 millones a la empresa Stornini SA a raíz de las demoras en la ejecución de las obras del Ecoparque. El dinero que debe abonar a la empresa contratista es debido a que no se liberaron los terrenos para las tareas que debían realizarse en el predio. Eso ocasionó demoras en la empresa constructora que hace unos meses redujo drásticamente su personal por este motivo. 

El Ecoparque de Mendoza. (Foto: archivo)

En detalle

Según las cifras aportadas por el Gobierno de Mendoza y previstas en el Máster Plan, la inversión aproximada para la reconversión del Ecoparque es de $1.110.298.635 y consta de dos licitaciones: una provincial y otra nacional, con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

A mediados del 2023 se realizó la licitación de la remodelación de la nueva boletería por un monto de 97 millones de pesos pero no tuvo avances por falta de fondos. Tan solo unos días después de asumir la conducción del Ministerio de Energía y Ambiente, Jimena Latorre expresó a este medio que la apertura del Ecoparque se realizaría durante el 2024 pero los meses pasaron y el anuncio quedó trunco al igual que el traslado de los dos elefantes que aún viven en los recintos del predio del exzoológico.

El presupuesto destinado al Ecoparque durante el 2023 fue de 499.981.414,82 pesos mientras que, para el 2024, el Gobierno de Mendoza tenía previsto un total de financiamiento que alcanzaba 1.206.511.814 pesos. De ese número, 573.431.616 pesos serían destinados a los salarios del personal de planta, 400.000.000 pesos en bienes corrientes, 195.000.000 pesos en servicios generales, 3.586.297 pesos en locaciones de servicios, 11.493.901 pesos en servicios públicos, 23.000.000 pesos en bienes de capital. 

En cuanto a las obras dentro del predio, a fines del 2024, el personal que se encontraba trabajando fue reducido drásticamente y el movimiento sufrió una disminución considerable. "En enero y febrero estuvo casi paralizada la obra con muy poco personal trabajando, sólo el mínimo", expresó un ex empleado de la empresa constructora que tiene a cargo la ejecución de la obra.

Desde el Gobierno de Mendoza destacaron que el avance en los trabajos es superior al 35% y desmintieron que la obra esté paralizada. Puertas aseguran que parte de los retrasos en las obras se debe a la demora en el traslado de los animales. No obstante, explicaron que el programa del BID exige un extremo cuidado en el manejo de la flora y fauna por sobre los trabajos.

En relación a las especies que permanecen dentro del Ecoparque, la página oficial del Gobierno de Mendoza expresa que "la población de animales, a febrero del 2024, está integrada por 1.194 individuos mientras que 1.553 fueron derivados".

A la fecha, los animales que se recepcionan son provenientes de los procedimientos de aplicación de las leyes de protección de fauna silvestre y aquellos que ingresen como planteles de cría de la fauna autóctona, cuya entrada esté enmarcada en programas de conservación debidamente aprobados y vigentes de la Dirección del Ecoparque

El traslado de la elefanta Kenya al santuario de Brasil fue anunciado en agosto del 2022 pero los trámites para efectivizarlo aún no finalizaron. (Gobierno de Mendoza)

¿Qué animales esperan su traslado?

El traslado de la elefanta Kenya al santuario de Brasil fue anunciado en agosto del 2022 pero los trámites para efectivizarlo aún no finalizaron. Si bien los certificados de exportación para que el animal pueda ingresar al país carioca tienen vencimiento, desde el Ministerio de Energía y Ambiente expresaron que los mismos se encuentran vigentes.  

"Se ha dado por finalizada la primera etapa del condicionamiento operante (fundamental para lograr el certificado veterinario) y la veterinaria de la fundación Franz Weber junto al cuidador del Santuario de Brasil vuelven para una última etapa antes del traslado", afirmaron desde la cartera de Ambiente y aclararon que la Fundación y el Santuario son los que pagan los honorarios de estos dos profesionales. "Hoy Kenya continúa en la cuarentena previa al traslado, realizándose los estudios correspondiente para poder viajar, lo positivo es que ya se logró sacarle sangre y el lavaje de trompa que son maniobras que cuestan mucho trabajo", contaron.

El costo de la alimentación de los elefantes del Ecoparque asciende a los $100.000 por día pero no es la única erogación destinada al bienestar de estos animales.

Kenya es el último ejemplar de elefante africano que vive en el exzoológico de Mendoza y está proyectado su traslado a un santuario ubicado en el estado de Mato Grosso, Brasil. La idea del Gobierno de Mendoza es repetir la experiencia de las elefantas asiáticas Pocha y Guillermina que fueron enviadas en mayo del 2022. Cabe recordar que Pocha murió unos meses después de su arribo al Global Sanctuary for Elephants a causa de una enfermedad renal crónica grave en asociación con la enfermedad inflamatoria granulomatosa.