Cómo saber si un sitio web es seguro en 2 pasos y evitar fraudes, según PAMI
PAMI brinda cobertura de salud a jubilados y pensionados en Argentina. Sin embargo, su labor va más allá de la asistencia médica y los medicamentos gratuitos: también busca proteger a sus afiliados de otros riesgos que pueden afectar su bienestar. Uno de ellos es la creciente amenaza de las ciberestafas.
Las personas mayores suelen ser las principales víctimas de fraudes en internet, ya que muchas veces no están familiarizadas con las señales de advertencia que pueden indicar que un sitio web es peligroso. Ante esta situación, PAMI ha lanzado una serie de recomendaciones para ayudar a los adultos mayores a navegar de manera segura y evitar caer en engaños en línea.
2 pasos clave para saber si un sitio web es seguro y evitar fraudes
Para prevenir fraudes digitales y garantizar una navegación más segura, PAMI aconseja prestar atención a dos elementos fundamentales a la hora de ingresar a un sitio web:
1. Revisá el inicio del link
Uno de los primeros indicios de seguridad en una página web es el comienzo de su dirección o URL. Según PAMI, todos los sitios web seguros deben empezar con "https://". La sigla HTTPS significa "HyperText Transfer Protocol Secure" (Protocolo de Transferencia de Hipertexto Seguro) y garantiza que la conexión entre el usuario y la página está cifrada. Esto reduce el riesgo de que terceros puedan interceptar datos sensibles, como contraseñas o información personal.
Para verificar esto, es importante observar la barra de direcciones del navegador antes de ingresar cualquier información en un sitio web. Si la dirección empieza solo con "http://" (sin la "s" final), es una señal de alerta: el sitio no cuenta con un protocolo de seguridad adecuado y podría tratarse de una página fraudulenta.
2. Revisá los caracteres del link
Otro método clave para detectar fraudes es analizar con atención la dirección completa del sitio web. Los estafadores suelen crear páginas falsas que imitan sitios oficiales, pero con ligeras variaciones en su URL.
Por ejemplo, pueden modificar letras o agregar caracteres inusuales, como números o guiones en lugares donde normalmente no estarían. Un sitio web legítimo, como el de PAMI, debería ser www.pami.org.ar, pero una versión fraudulenta podría tener direcciones similares como www.pami-gob.ar o www.pami.org-arg.com, buscando confundir al usuario.

