Plan Maestro Hídrico: las posibles obras para asegurar el agua hasta el 2050
El Gobierno provincial ha iniciado el desarrollo de un plan integral de gestión del agua que se proyecta hasta el 2050. Este Plan Maestro para el sector hídrico de Mendoza tiene como objetivo coordinar las políticas para lograr que sea más eficiente la gestión del recurso y realizar las inversiones necesarias para asegurar el abastecimiento de agua en los años venideros.
La tarea propuesta no es sencilla. El titular del Departamento General de Irrigación, Sergio Marinelli, dijo en MDZ Radio que el plan busca abordar las diferencias geográficas y climáticas de las distintas zonas de Mendoza, adaptándose a la diversidad de problemas que enfrentan las distintas regiones.
Escuchá la entrevista completa:
A nivel teórico, la creación de este plan es fundamental. En coordinación con la empresa israelí Mekorot se realizó un informe que demostró un dato clave: la demanda aumentará y la oferta de agua disminuirá. El Plan Maestro tendría en cuenta los efectos del cambio climático, que van a agravar el déficit de agua en los próximos años mientras la población crece (junto con la demanda del recurso).
A pesar de las buenas intenciones, asegurar el agua a largo plazo es una tarea muy compleja. Uno de los principales problemas es el financiamiento a lo largo de las distintas gestiones políticas. "Es muy difícil calcular el presupuesto necesario desde acá a los próximos 30 años... ¿Quién podría hacerlo? Yo no me animo a tanto", confesó Marinelli. En ese sentido, una primicia del plan es "no atarle la mano" a los próximos gobiernos que tengan que continuar con las obras necesarias.
La complejidad de la crisis hídrica ha sido señalada por los especialistas en la materia desde hace mucho, y cada vez "nos queda menos tiempo" para realizar las obras que serán fundamentales en los próximos años. "El plan se va a actualizar dentro de cinco años. Y va a ser mucho mejor la proyección de la oferta y la demanda... y por la economía, hasta creo que van a aparecer las posibilidades de financiamiento privado junto a lo público", explicó.
La medida clave será reducir el derroche de agua. Las fuentes del problema varían desde la propia infraestructura (algunas veces antigua) que provoca grandes pérdidas de agua hasta la tarifa con la que se cobra el servicio (tarifa inglesa), que no representa el gasto real de los hogares y deja con un reducido presupuesto a las empresas encargadas de mejorar la situación, como Aysam (Aguas Mendocinas).
Ante esto, el superintendente adelantó que "necesitamos guardar el agua que sobra en algún lado para que no se desperdicie". Las obras en las que se trabajará en futuro, a partir del Plan Maestro de Irrigación y su ejecución, irán en gran medida hacia esta dirección. Marinelli destacó que "en algunos casos tenemos dónde almacenar el agua y en otros no. El plan estipula una distribución de reservorios según la superficie".
"El Plan Maestro cuenta con un modelo que trabaja sobre celdas que simulan ser la cuenca de aproximadamente 1.000 hectáreas, que contemplan los distintos usos del suelo de manera proporcional junto con la red hídrica", explicó. A detalle, el funcionario contó que "ya estamos trabajando en obras de riego acordado y riego a demanda", que reducirían el uso de agua y potencial derroche de los productores mendocinos, que recibirían el recurso hídrico a partir de la superficie en la que producen.
Faltan definir los pormenores de cada proyecto. Esto es porque, según Marinelli, el Plan Maestro es "la primera etapa" de un verdadero Plan Hídrico, y por esto no están definidas "a detalle" las obras ni sus ubicaciones específicas en la provincia.

