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Esta simple prueba puede ayudarte a saber cómo funciona tu intestino

El tiempo que tardan los alimentos en recorrer el sistema digestivo puede influir en la salud intestinal. Un método casero te ayuda a saberlo.
Foto: Archivo
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La velocidad con la que los alimentos se desplazan a través del tracto digestivo influye de manera significativa en la salud y el bienestar. Aunque muchas personas se preocupan por la calidad y el valor nutricional de los alimentos que consumen, pocas consideran cuánto tiempo tarda el organismo en procesarlos y eliminarlos.

Una vez ingeridos, los alimentos recorren el sistema digestivo, que inicia en la boca y culmina en el ano. A lo largo del proceso digestivo, el organismo descompone los alimentos y extrae los nutrientes esenciales para su funcionamiento.

El tiempo que tarda un alimento en recorrer el tracto gastrointestinal, conocido como tiempo de tránsito intestinal, varía según la persona. Estudios recientes estiman que este proceso puede tomar entre 12 y 73 horas, con un promedio de 23 a 24 horas. Factores como la genetica, la alimentación y el microbioma intestinal influyen en esta variabilidad.

Un tránsito intestinal lento puede afectar la producción de metabolitos y generar gases tóxicos, inflamación y distensión abdominal. Además, puede favorecer el crecimiento excesivo de bacterias en el intestino delgado, causando molestias como dolor abdominal, náuseas e hinchazón.

Un tránsito intestinal acelerado también puede ser perjudicial. Factores como la ansiedad y ciertas enfermedades pueden reducir el tiempo de tránsito y provocar diarrea, lo que impide una adecuada absorción de líquidos y nutrientes, aumentando el riesgo de deshidratación.

El choclo o maiz te puede ayudar a conocer cuánto tiempo tarda un alimento en recorrer el tracto intestinal. 

La prueba que debes realizar

Para conocer la velocidad del tránsito intestinal, existe una prueba sencilla que puede realizarse en casa: la prueba del maíz o choclo.

Para efectuarla, se recomienda evitar el consumo de maíz durante 7 a 10 días. Luego, se debe ingerir una cantidad moderada, como un choclo o un puñado de granos, y registrar la fecha y la hora de su consumo. Dado que la cáscara externa del maíz no se digiere, esta pasará a través del tracto gastrointestinal y será visible en las heces.

El siguiente paso es observar las deposiciones posteriores y anotar el momento en que se detecta la presencia de los granos. Si aparecen en menos de 12 horas, el tránsito intestinal es rápido; si tardan más de 48 horas, es lento. Aunque esta prueba no es concluyente, ofrece una estimación confiable del tiempo de tránsito intestinal.

En caso de que el tránsito sea demasiado rápido, es recomendable acudir a un médico para determinar posibles causas subyacentes. Si es lento pero no genera molestias adicionales como hinchazón, dolor abdominal, pérdida de apetito o náuseas, se pueden tomar medidas para mejorarlo, como aumentar el consumo de frutas y verduras para incrementar la fibra, beber más agua y realizar actividad física.