Leonor Fini: una pintora que merece conocerse
Nacida en Buenos Aires en 1907, Leonor Fini es para nosotros una desconocida. Sin embargo en el arte europeo y occidental ocupa un lugar destacado y su relevancia ha de incrementarse en los próximos años. La ciudad de Milán tiene programada una gran exposición de sus obras en el Palacio Real a partir de febrero próximo. Las cotizaciones de sus cuadros no paran de crecer en las subastas y por su vinculación con el surrealismo que en 2024 celebró su centenario, adquirió creciente interés
Hija de una italiana, Malvina Braun Dubich y un argentino, Hermindo Fini que tempranamente se separaron pasó su infancia en Trieste donde su madre se instaló.
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En 1924 se trasladó a Milán y luego a Paris para realizar su vocación de artista
En la capital francesa, entró en contacto con artistas renombrados como Paul Eluard, Max Ernest (que fue su amante), Pablo Picasso y Salvador Dalí. Frecuentó a Giorgio de Chirico y Alberto Moravia. Pintó diversos retratos como los de María Félix, Anna Magnani y Leonora Carrington, con quien tuvo estrecha amistad. También se dedicó al diseño de vestuario y decorados para obras de teatro.
En 1943, una obra suya fue incluida en una importante exposición en New York organizada por Peggy Guggenheim. En la década de los años 70 escribió tres novelas en francés. Fini fue también una destacada ilustradora en obras literarias. Tuvo muestras retrospectivas en Bélgica (1965), Tokio (1972) y París (1986). Muchas de sus últimas pinturas juegan con las fantasías eróticas y la muerte.
Libre y transgresora Fini se casó una sola vez y por un corto tiempo con Federico Veneziani. Tuvo numerosos romances y relaciones simultáneas, incluso con mujeres. Aficionada a los gatos persas llegó a tener 23 en su apartamento. Les dedicó su libro Miroir des chats.
Su arte tiene siempre un inquietante apelación sensual, con connotaciones metafísicas e indudable influencias metafísicas (que ella prefería negar). Era dueña de un oficio depurado pese a haber sido autodidacta, con el que plasmaba sus personajes en escenas oníricas u buen gusto.
Una artista que merece conocerse
* Carlos María Pinasco, consultor de arte.
Carlosmpinasco@gmail.com