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El descanso y el juego también son educación

Las vacaciones de verano cumplen una función pedagógica, la de suspender las exigencias escolares y las rutinas horarias para que las chicas puedan descansar y reponer su energía mental y fisicas.
Es importante hacer de las vacaciones un momento distendido para los chicos y chicas. Foto: Freepik
Es importante hacer de las vacaciones un momento distendido para los chicos y chicas. Foto: Freepik

Arrancaron hace casi un mes las vacaciones escolares de verano de los niños y niñas. ¿Por qué son necesarias? ¿Qué rol cumplen en el aprendizaje? ¿Cómo podemos seguir estimulando a los niños fuera del ambiente escolar y las rutinas?

El estrés también puede ser infantil

Seguramente algunas madres y padres hayan notado cierto cansancio, irritabilidad o desgano en los niños y niñas durante los últimos días de clase. Esto es porque cargan con todo el año de rutinas, exigencias académicas e incluso en algunos casos, de actividades extras. 

Durante nueve meses los niños y niñas se esfuerzan para acomodarse a los tiempos pautados por los adultos, alcanzar los objetivos de aprendizaje y cumplir con exigencias sociales como hacer nuevos amigos, resolver desacuerdos, exponerse a situaciones nuevas. Todo esto puede generar, en mayor o menor medida, una dosis de estrés

Durante nueve meses los niños y niñas se esfuerzan para acomodarse a los tiempos pautados por los adultos.

Como adultos podemos pensar que las niñas y niños no se estresan, que “su estrés” no es nada comparado al que tenemos nosotros como adultos preocupados por cuestiones de trabajo, económicas, de salud, entre tantas otras. Pero lo cierto es que muchas veces lo sienten. 

El portal de crianza de Unicef dice que “los niños, niñas y adolescentes no siempre tienen la inteligencia emocional o el vocabulario necesario para expresarse plenamente. Puede que los más pequeños no comprendan lo que realmente está sucediendo debido a su edad y a su nivel de desarrollo”, de modo que a veces el estrés se traduce en síntomas físicos como: dificultad para dormir, dolores de cabeza, problemas digestivos, irritabilidad o angustia emocional. El estrés en dosis bajas puede ser positivo porque nos motiva a enfrentar situaciones nuevas, pero el estrés sostenido en el tiempo puede afectar el estado de ánimo y la capacidad de aprender. 

Estar atentos a estos cambios de ánimo en los chicos es importante, ya que por el ritmo de vida cada vez más vertiginoso, así como las mayores exigencias, pueden ser desencadenantes de cuadros de estrés

Estar atentos a estos cambios de ánimo en los chicos es importante.

La cabeza necesita descansar

Tal vez el origen de las vacaciones largas de verano haya sido funcional a las necesidades de otros tiempos, como la de contar con los chicos para ayudar en los campos en las épocas de cosecha, o a cuestiones sanitarias como la de prevenir enfermedades que se diseminaban más en épocas de verano. 

Por eso es importante hacer de las vacaciones un momento distendido para los chicos y chicas, un tiempo donde el disfrute y las actividades gratificantes sean lo principal. Un consejo importante que acerca la psicóloga y especialista en crianza Maritchu Seitún, es no salir corriendo a cargar de actividades y programas los días del verano para que “no se aburran”. Aburrirse también es necesario, una dosis de aburrimiento no le hace mal a nadie, incluso fomenta la creatividad y el pensamiento lúdico y descansa la cabeza de su acelerado ritmo normal. 

La tecnología también puede ayudarnos en estos momentos.

Por otro lado, también es beneficioso tener la experiencia del tiempo distendido, de la falta de horarios que nos hacen salir corriendo. Eso de poder levantarse y hacer fiaca, demorarse en el desayuno, relajar un poco la rigidez de los horarios que mantenemos durante el año para que los niños descansen lo suficiente. Esta experiencia de no estar “corriendo”, hace al descanso mental, permite que otro tipo de pensamientos se pongan en marcha. 

Cómo ocupamos el tiempo 

La pregunta que nos surge a todos los padres y madres es cómo ayudamos a los chicos a ocupar el tiempo, a poner en marcha su creatividad durante estos días. Si bien está bueno que se aburran un rato, tampoco pueden hacerlo todo el día y a veces necesitan de nuestras propuestas. No se trata de salir corriendo a organizar un programa detrás de otro, o de anotarlos en muchas actividades para completar el día.

Como ideas generales podemos tener en cuenta que todo aquello que fomente la conexión con la familia o con los amigos, en entornos distendidos o a través de actividades divertidas para todos será beneficioso. Si esto puede ser al aire libre, mucho mejor. Si estamos en algún lugar de veraneo, como la playa o la montaña, podemos pensar actividades para proponer un rato de juego en conjunto, como las escondidas, una búsqueda del tesoro, una caminata por algún lugar nuevo, la construcción de un fuerte, una casita del árbol o un castillo de arena. Lo importante es darse tiempo para compartir con ellos, para compartir sus intereses. 

Si tenemos programado un viaje largo en algún medio de transporte podemos llevar un “kit de entretenimiento”: marcadores, lápices, hojas, hilos o algunas mostacillas para armar pulseras. También podemos llevar un “repertorio” de juegos verbales como “tengo un barquito cargado de” ideal para jugar con los niños de entre 4 y 8 años para ayudar a desarrollar el vocabulario, el “juego de los opuestos” (“¿si yo digo blanco, ustedes dicen?” y el otro participante tiene que decir “negro”), o de pensar un personaje famosos y que con 10 preguntas el resto de los jugadores adivinen quién es. 

La tecnología también puede ayudarnos en estos momentos, siempre que esté pautada en tiempos y contenido. Wumbox tiene un programa de entrenamiento cognitivo que, mediante divertidas actividades, fomenta la memoria, la planificación, el control inhibitorio. Además regula el tiempo de juego por día para asegurar un uso adecuado de las pantallas. Si no conocés Cogni, la app para trabajar las funciones ejecutivas, este puede ser un buen momento para probarla. También hay materiales imprimibles como el calendario mensual de actividades en nuestro Instagram con propuestas creativas para aprender jugando