Claves para mantener el pelaje sano y brillante de tu labrador
Prestar atención al pelaje de tu labrador es esencial para mantener su salud general y bienestar. Esto no solo implica bañarlos regularmente, sino también el cepillado, cortar las uñas, limpiar los oídos y estar atento a cualquier señal de problemas en la piel. La frecuencia y el método de estos cuidados pueden variar según el tipo de pelaje y el estilo de vida del perro.
Baño y cuidado del pelaje en Labrador Retriever
Según la página labradores.org, los labradores tienen un pelaje corto y denso, que consta de dos capas. Esto significa que sus requisitos de aseo son relativamente bajos en comparación con muchas otras razas. Sin embargo, desprenden bastante pelo, ya que mudan el pelaje moderadamente a lo largo de todo el año.
Por eso, aunque el pelaje de un labrador no suele ser tan largo como para formar nudos o enredos dolorosos, un baño mensual puede ayudarlos a mantenerse limpios y a eliminar el pelo muerto durante los períodos de muda intensa.
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Además, el pelo contiene aceites saludables que contribuyen a la resistencia del agua. Bañar a un labrador con demasiada frecuencia puede quitar esos aceites del pelaje. Esto no solo daña la salud, sino también hace que el pelo de tu perro tenga un aspecto apagado y poco saludable.
Por lo tanto, no es recomendable ducharlo con demasiada frecuencia. En general, esta raza solo necesita un baño por mes o cuando se revuelca en cosas que no huelen bien. Sí es importante que utilices un champú específico para perros que respete su pH. De esta forma, evitarás irritaciones y asegurarás una limpieza adecuada sin dañar su piel.
Para que la experiencia del baño sea positiva, es recomendable premiar al perro con golosinas. Y asegurate de que esté cómodo cuando lo toques y le laves por todas partes, incluyendo las patas, la panza y la cola. Si se empieza a una edad temprana, seguramente a tu labrador le encantará la hora del baño.
Según un video de Lucrecia Mangialavori, instructora canina profesional, los perros no deberían usar perfumes, debido a su sentido del olfato extremadamente desarrollado. Aplicarles aromas o esencias puede ser perjudicial para su olfato y, en ocasiones, genera alergias, ya sean cutáneas o respiratorias. Además, dado que tienden a lamer su pelaje como parte de su rutina de higiene, cualquier producto aplicado podría ser ingerido y resultar tóxico.
Los aromas naturales de los perros son un componente fundamental en su comunicación intraespecífica. Cubrirlos con perfumes o esencias podría interferir con su capacidad de comunicarse adecuadamente con otros animales, lo cual puede afectar su comportamiento y bienestar. Para mantener la higiene sin comprometer su salud, es mejor utilizar productos específicos para mascotas.
Tampoco es recomendable pelar a los labradores, ya que esto puede causar quemaduras solares, además de que no podrán regular su temperatura corporal de manera eficaz y serán muy vulnerables a cortes y heridas.
Mantener las uñas de los perros recortadas es importante para su salud y comodidad. Cuando son demasiado largas pueden causar dolor al caminar y llevar a problemas ortopédicos. Es recomendable que el corte de uñas lo realice un veterinario o un profesional capacitado para evitar accidentes.
Cepillado y control de parásitos
Cepillar el pelaje regularmente ayuda a eliminar el pelo muerto, reduce el riesgo de enredos y permite al dueño revisar la presencia de parásitos como pulgas y garrapatas. Un cepillado adecuado también favorece la circulación sanguínea y distribuye los aceites naturales, promoviendo un pelaje más brillante y saludable.
Los labradores experimentan dos grandes mudas durante primavera y verano. En esos meses, se recomienda cepillarlos diariamente, para eliminar el pelo atrapado y reducir la acumulación en la casa. El resto del año, pueden peinarse semanalmente. El mejor cepillo para esta raza es una manopla de goma.
El control regular de pulgas, garrapatas y otros parásitos es fundamental para la salud del perro. Las infestaciones no tratadas pueden llevar a problemas de piel e infecciones secundarias. Los veterinarios recomiendan tratamientos preventivos periódicos y pueden guiarte sobre los productos más adecuados para tu mascota.
Por un lado, las pipetas contra parásitos externos, como pulgas y garrapatas, son preventivas y se deben aplicar cada 30 a 40 días, ajustándose al peso de cada animal. Es crucial reforzar su uso durante los meses más cálidos, de septiembre a marzo, cuando la proliferación de estos parásitos es más alta. Además, se recomienda realizar un control ambiental simultáneo para maximizar la efectividad del tratamiento.
Por otro lado, las pipetas contra parásitos internos deben administrarse junto con un control coproparasitológico regular. Esto es esencial para evitar la resistencia al tratamiento y garantizar que se esté atacando el parásito adecuado con el medicamento específico.
En ambos casos es siempre fundamental seguir las indicaciones del veterinario para asegurar que la mascota esté debidamente protegida. Cumplir con las recomendaciones profesionales garantiza la salud y el bienestar frente a los parásitos internos y externos. Además, se deben administrar pipetas y antiparasitarios específicos para perros.
Cuidado de los oídos y limpieza dental
En el caso de los labradores, necesitan atención especial en el cuidado de sus oídos porque las infecciones son relativamente comunes en esta raza. Aunque no tienen orejas largas como los Cocker Spaniel, es importante revisar y limpiar sus oídos regularmente, especialmente si notás que se rasca las orejas o se frota contra el suelo.
Para revisarlo, levantá suavemente sus orejas y examiná el interior. Si está muy cerosa, es posible que tengas que limpiarlo o llevarlo al veterinario para que lo examine. Este es otro proceso con el que debés asegurarte de que tu labrador se sienta cómodo desde cachorro.
No es recomendable esperar para ver si se resuelve por sí solo, ya que las infecciones de oído son muy dolorosas para el perro. Además, puede ser más grave si no se trata a corto plazo. En ocasiones, genera una pérdida de la audición de forma permanente.
También es importante mantener los dientes limpios mediante cepillados regulares. Esto puede prevenir problemas como el sarro y la gingivitis, que causan dolor. La boca es una zona llena de bacterias, que con el tiempo pueden generar infecciones e incluso expandirse a otras partes del cuerpo. Se recomienda el uso de cepillos y pastas dentales especiales para perros, ya que los productos de humanos pueden ser dañinos para ellos.
Si no es posible cepillarle los dientes, se le puede proporcionar juguetes de cuerda y snacks dentales para perros, que ayudará a reducir la acumulación de sarro y a mantener su boca sana.
El cuidado del pelaje y la higiene de tu labrador son fundamentales para su bienestar general. Seguir una rutina de cuidados adecuada no solo previene problemas de salud, sino que también fortalece el vínculo con tu perro. Asegurate de adaptar estos cuidados a las necesidades específicas de tu mascota para mantenerlo feliz y saludable.


