Estremecedor pedido de auxilio al 911 del esquiador atrapado por la avalancha en Bariloche
Uno de los excursionistas rescatados anoche en el Cerro López, cercano a la ciudad de Bariloche, logró comunicarse tras la avalancha que los sepultó junto a sus dos compañeras bajo la nieve.
El estremecedor diálogo del joven de 29 años, Augusto Gruttadauria, con dos operadores del servicio 911, fue vital para que los brigadistas pudieran encontrarlo.
Anoche, los rescatistas pudieron dar con dos excursionistas: uno de ellos falleció y la otra joven estaba herida. Sin embargo, aún restaba una persona perdida.
El joven esquiador cordobés, quien permaneció atrapado bajo la nieva durante más de 12 horas, quedó sepultado por la avalancha cerca de la pista de esquí. Tras su llamado logró ser ubicado y llevado en la mañana de este jueves al Hospital Zonal.
Según informó Radio Con Vos Patagonia, en una primera revisión de su estado de salud se descartó riesgo de muerte a pesar de que había sufrido hipotermia. Aún sigue siendo asistido en el nosocomio regional por las lesiones que sufrió tras la avalancha.
El rescate
Augusto quedó sepultado por el alud de nieve mientras practicaba esquí fuera de pista en la ladera del cerro López. Se encontraba junto a una turista irlandesa, cuyos datos personales no trascendieron, y un barilochense. En la tarde del miércoles fueron encontradas estas dos personas, pero el joven cordobés fue dado por desaparecido. Debido a que caía la noche, los brigadistas debieron interrumpir la búsqueda.
Durante la madrugada, Augusto logró encender su teléfono y pedir ayuda manifestando que se encontraba sufriendo algunas complicaciones producto de la hipotermia y rogando por la ayuda debido a que llevaba mucho tiempo expuesto al frío.
Tras aquel aviso, la Comisión de Auxilio (CAX) reorganizó el operativo de rescate con nueve brigadistas, que tras algunas horas de trabajo lograron dar con el joven cordobés, desenterrarlo e iniciar su traslado en camilla hasta Roca Negra.
Como cada minuto contaba para salvar su vida, se solicitó apoyo aéreo. Es así que un helicóptero arribó desde San Martín de los Andes para trasladarlo al centro de la ciudad de Bariloche.
En tanto el Ministerio Público Fiscal avanza con una investigación en un caso que podría ser declarado como homicidio culposo. Ocurre que los turistas estaban siendo acompañados por un guía de montaña que no habría tenido en cuenta los riesgos de avalancha, la cuales habían informado previamente.
Pedido de auxilio
En las últimas horas, se conoció el desesperado pedido de auxilio al 911 del esquiador cordobés sepultado por el alud. El estremecedor llamado ocurrió alrededor de las 2:53 de la madrugada, a la central de emergencias 911 de Bariloche.
El hombre atrapado en la nieve, en la cara derecha del refugio del Cerro López, contaba que estaba inmovilizado y que a duras penas pudo hacer un hoyo en la nieve para respirar y seguir con vida. Además, pudo marcar su ubicación utilizando una funda brillante, lo cual facilitó su rescate.
Este fue el desesperado diálogo entre el esquiador y los operadores del 911:
-Operador: Emergencia, ¿en qué le puedo ayudar?
-Augusto Gruttadauria: Hola, estoy en el Cerro López, me cayó una avalancha. De pedo puedo respirar, pero tengo las piernas atadas, por favor.
-Operador: A ver, no me cortés, que te voy a comunicar con Bariloche, ¿sí?
-Operadora de Bariloche: Emergencia, buenas noches.
-Augusto Gruttadauria: Hola, hace cuatro horas me cayó una avalancha en el Cerro López, por favor. Me está agarrando hipotermia. De pedo puedo respirar porque hice un hueco (en la nieve).
-Operadora: ¿Cómo se llama, señor?
-A.G.: Yo soy Augusto Gruttadauria, estoy en la cara derecha del refugio como quien mirase subiendo. Por favor envíen a alguien.
-Operadora: Señor, señor, necesito que se calme. Escúcheme. Sí, tenemos conocimiento. No me cortes, por favor, no me cortes. No hagas esfuerzos de más. ¿Sí? Ya estamos localizando al personal. Quédate tranquilo, ¿Sí?
-A.G.: Gracias por atenderme. Ojalá vengan, ojalá lleguen.
-Operadora: Sí, sí, van a ir, no te preocupes. Te voy a mantener en línea, yo no te voy a hablar, voy a estar contactando a otro personal. No me cortes. Yo te voy a mantener en línea todo lo que podamos. ¿Sí?
