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Es muy reconocido: la era del reconocimiento

Es domingo y llega "Arte que motiva", la columna que nos interpela de Juan Barros con su estilo personal.

¿Sé contar hasta vos?

¿Mirados sin mirarnos?

¿Acaso nos reconocemos…?

Las miradas a veces -y tantas veces- asemejan espejos a oscuras.

Para acceder al teléfono, a la computadora, para salir y entrar de la casa y del lugar de trabajo, para viajar en el transporte público, al momento de pagar lo que me hace consumidor final o algo así… en gestiones bancarias y casi hasta el momento de mirarnos en el espejo… necesitamos un reconocimiento, un nombre de usuario y contraseña.

Todo para ser reconocidos…

¡Buscamos espejos para poder ver!

¡Hay tantos pobres… empobrecidos por la mirada del otro.

¡Sin reconocernos!

A mí me enriqueció quien me miró y así me hizo creer.

Nos hacen ver tal como nos hacen creer.

Porque también es nuestro parto la mirada del otro…

El lugar del otro es el promedio.

¿Nos aprobamos?

Ilustraciòn: Juan Barros.

Como te puedo dar gracias es como te puedo ver.

La mirada es la conciencia.

Dar gracias es todo lo que podemos creer.

Al mirarnos, es la capacitación para poder ver.

¡Sos como me hacés ser!

Nuestra vida es tal como alcanza a expresarnos prójimo.

Todo es como es agradecido.

La verdad no es irreconocible.

¿la realidad es igual a mí?

Como compartimos nos evidencia.

Somos tal nos reconocemos.

¡Me mirás como te podés mirar!

Miramos tal como queremos ser. 

Y tal como somos podemos ver.

Es la época de la interpretación.

Lo que interpretamos es lo que hace creer.

Si interpretamos que nada pasa creemos que nada pasa más que lo que interpretamos.

¡Sos como me hacés quererte!

No creas sin creerte!

Todo lo que tenés no es más que lo que sos.

Perdonar nos sincera.

Nos evidencia lo que creemos tener.

Nos desnudamos como nadie nos alcanza a ver.

Somos como necesitamos ser reconocidos.

La dignidad es el mayor reconocimiento.

Como te incluís me incluís…

Sos como te puedo creer.

Nada más que lo que sos alcanza para lo que tenés.

Ilustraciòn: Juan Barros.

La tentación es siempre agradar.

Creer no lo podemos delegar.

Hay tantos creyentes del otro más que de sí mismos. 

Creer en Dios es creer en como cree Dios en nosotros.

¡Necesitamos creer para creer!

Creer te hace presente.

¡Sé creyente!

¡Se presencial!

Amamos como alguien nos amó.

Amamos como queremos ser amados.

Amamos para ser amados.

¿Y si nos pasa lo que nos pasa?

Juan Barros.

Juan Barros, energizante natural. Apto para todo público.