Abogados y la necesidad de construir la "affectio societatis"
Quienes ejercemos la profesión de abogados, sabemos trabajar de forma independiente, consiguiendo nuestros clientes y gestionando nuestros tiempos y honorarios. Otras veces, cuando la temática o la extensión del negocio lo requiere, también sabemos asociarnos y trabajar colaborativamente, ya sea dentro de una empresa o en un estudio.
Sin embargo, cuando se trata de temas comunes, los abogados todavía no hemos encontrado una verdadera “Affectio Societatis”, una voluntad de estar juntos. De entre más de 90.000 matriculados en el Colegio Público de Abogados de la Capital Federal (CPACF), solamente 17.000 participaron en las últimas elecciones de autoridades, no son muchos los que participan en las actividades del CPACF y hay quienes no comparten la necesidad de tener una colegiatura.
No me malinterpreten, no creo que todos tengan que participar en un colegio; cada uno es libre de participar o aportar donde le guste. En mi caso, hasta hace poco ni sabía qué hacía el CPACF, más allá de cobrar la matrícula. El año pasado, en una de esas vueltas de la vida y debido a mi participación en una agrupación que se interesa por los temas de la Justicia, comencé a participar en una de las comisiones del colegio. Desde allí, invitamos a numerosos expertos, redactamos dictámenes e hicimos un evento sobre la nueva regulación de los abogados como sujetos obligados a informar a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF).
Envalentonado, este año me sumé al equipo de innovación del CPACF para hacer un aporte en el desarrollo de una aplicación que acaba de lanzarse. Dentro del CPACF, empecé a ver que existen problemáticas comunes a todos los abogados, como estar actualizado técnicamente, acceder a soluciones informáticas o mejorar los honorarios, todas acciones que pueden ser abordadas con una acción coordinada. Además, comprendí la importancia de cuidar la abogacía frente a los fuertes cambios normativos, tecnológicos y sociales que se están produciendo.
Entendí que las recomendaciones y capacitaciones que se realizan dentro de cada comisión o instituto (derecho de familia, laboral, penal, etc.) aportan un punto de vista práctico a las regulaciones, distinto a la mirada que puede tener un gobierno o una universidad y que el tiene algo que decir frente a cada tema del derecho.
Respecto a los cambios tecnológicos que se están produciendo en la profesión, las aplicaciones de gestión de causas y, más recientemente, la inteligencia artificial, están aumentando la productividad de muchos abogados. Pero como contracara de esta mejora, la “Encuesta nacional sobre la situación actual de la abogacía joven” realizada por la Federación Argentina de Colegio de Abogados (FACA) el año pasado, detectó que el 60% de los jóvenes abogados necesita de otro trabajo para poder subsistir, que más del 50% no tuvo una guía profesional al iniciar su carrera y que un 51,8% pensó incluso en abandonar la profesión. Estos nuevos abogados necesitan guía, nuevas herramientas, ideas y acompañamiento.
Por otro lado, el prestigio que supo tener la abogacía fue disminuyendo paulatinamente. Bajezas de muchos abogados y la decreciente consideración que la sociedad tiene de nuestro sistema judicial hicieron mella en la consideración pública. Además, la imagen del abogado litigante, de traje, corbata y maletín, ha evolucionado; los abogados pasan cada vez más a integrar empresas y liderar emprendimientos. Estos cambios requieren de un adecuado acompañamiento institucional que mejore la imagen pública de la profesión.
En definitiva, el CPACF realiza un verdadero aporte colectivo defendiendo las incumbencias de los abogados, peleando por mejores honorarios, ofreciendo más y mejores servicios para facilitar la profesión y velando por el orden y el prestigio desde el tribunal de disciplina.
En tiempos en que lo público está puesto en duda, la participación en el CPACF - más allá de la participación política de cada uno - es una verdadera forma de hacer un aporte a la profesión y requiere de nuevas voluntades.
* Ezequiel Dominguez. Abogado matriculado, miembro de Abogados de Pie

