El rol del curador de arte y la exposición en el Congreso de la Nación
Andrea Tettamnti es docente universitaria, Licenciada en Historia del Arte y Magister en Curaduría del Arte Contemporáneo de la Universidad del Salvador (USAL). Es Investigadora y como tal recorrió varios países para estudiar sus culturas. Actualmente es curadora de la Honorable Cámara de Diputados del Congreso de la Nación Argentina. También ejerce la profesión en forma independiente. Parte de su formación se inicia en la Facultad de Arquitectura de la UBA y en la Escuela Nacional de Bellas Artes, en la especialidad escultura, a todo lo cual se suman estudios de cinematografía y fotografía. Forma parte del comité ejecutivo de la Casa de las Artes Cristina Santander.
-¿Qué es lo que le apasiona de su profesión?
-Lo que más me apasiona como curadora es el desafío de adentrarme en el universo único de cada artista. Este proceso implica mucho más que analizar su obra en términos técnicos o estéticos; se trata de una inmersión profunda en su lenguaje personal, sus inquietudes y la forma en que concibe su propio proceso creativo. Mi trabajo como curadora es encontrar un dispositivo curatorial adecuado, uno que permita que la obra dialogue con el espacio, potencie su mensaje y le ofrezca al espectador una experiencia inmersiva y significativa. Este dispositivo curatorial es clave, ya que debe vincularse de manera orgánica con la obra, realzando sus cualidades y respetando la visión del artista, sin eclipsarla. La curaduría se convierte así en una especie de puente entre la visión interna del artista y el público, un puente que me obliga a entender no solo lo que la obra muestra, sino también lo que subyace detrás de cada intervención. Lograr este nivel de compenetración es un reto fascinante, ya que cada artista tiene su propio mundo, su historia, y su manera de ver la realidad. Mi tarea es interpretar esos códigos. Dependiendo el caso, se puede acompañar al artista en su proceso creativo, establecer un vínculo de colaboración donde la obra puede encontrar un terreno para expandir sus ideas. En esta conexión de traducción visual y conceptual, es donde cada exposición se convierte en una oportunidad de abrir puertas a nuevos horizontes y replantear formas de ver el arte y el mundo.
-¿En qué consiste el trabajo de Curador?
-Una vez que se concibe un proyecto, se realiza la selección de artistas a fin de establecer un diálogo sobre las obras a ser exhibidas y se procede a desarrollar el diseño expositivo. En la tarea de materialización de una idea, el curador no está solo, coordina un equipo que lo acompaña para pensar aspectos que tengan que ver con el montaje y la exhibición. Aquí pueden intervenir diferentes objetos materiales tales como piezas sonoras, gráficas, guías, mapas, videos, textos, fragmentos, entre otros, que formarán parte del dispositivo curatorial. Un paso muy interesante es el diseñar cómo las obras se relacionarán espacialmente, temporalmente y conceptualmente dentro de una exposición. Este proceso incluye la investigación profunda de las temáticas abordadas, así como la construcción de un discurso que se vincule tanto con la obra como con los tiempos que vivimos. No es solo una cuestión de disposición física de las piezas, sino de crear una narrativa que atraviese toda la muestra y que estimule reflexiones en los espectadores.
-¿Cuál es la relación del arte con la política?
-El arte y la política han mantenido una relación estrecha y compleja a lo largo de la historia. Cada espacio, ya sea un museo estatal, una galería privada o un centro cultural alternativo, conlleva una serie de limitaciones, normativas y expectativas que inciden directamente en las decisiones curatoriales. Como señala Georges Didi-Huberman al proponer la idea de la exposición como una "máquina de guerra", la curaduría tiene el potencial de desafiar las narrativas oficiales y los mecanismos de poder. Sin embargo, para que este desafío sea efectivo, es necesario calibrar el grado de confrontación y crítica dependiendo del ámbito en el que se actúe. Por ejemplo, en una institución pública con vínculos estatales, la exposición puede tener que mediar entre la subversión crítica y las expectativas institucionales. Mientras que, en espacios independientes o alternativos, la curaduría podría asumir posturas más radicales y rupturistas. El curador puede optar, si ese es su perfil, entonces, por encontrar un equilibrio estratégico entre la tensión política que puede generar una muestra y las condiciones de exhibición. Desde una perspectiva política, en un espacio institucional, el apoyo y la promoción de artistas de todas las provincias contribuyen a una representación más justa y diversa del panorama artístico nacional. Este enfoque no solo incluye a artistas plásticos, también a otras disciplinas de la cultura, que a menudo colaboran y se fusionan en proyectos innovadores. La cultura sirve como un punto de convergencia que integra lo autóctono, lo moderno y lo contemporáneo, reflejando una rica diversidad de expresiones artísticas. Además, la política cultural desempeña un papel esencial en la inclusión de artistas internacionales, lo que facilita el intercambio cultural y la creación de vínculos globales. Al abrirse a la participación de artistas de otros países, se desdibujan las fronteras culturales. Este enfoque no solo enriquece el panorama artístico local, sino que también fomenta una comprensión más profunda y un respeto mutuo entre naciones, fortaleciendo así el tejido cultural del mundo actual.
-¿Dónde se forman los curadores de arte?
-Los curadores actualmente se forman en una variedad de contextos académicos y profesionales, ya que el campo de la curaduría es interdisciplinario por naturaleza. La formación en curaduría generalmente se obtiene a través de programas de licenciatura o maestría en historia del arte, curaduría y gestión cultural, como la licenciatura en gestión e historia del arte o la maestría en curaduría de arte contemporáneo, que proporcionan una base teórica y práctica. Sin embargo, muchas personas llegan a la curaduría desde otras áreas, como la arquitectura, el diseño, las artes visuales, la fotografía, el cine o incluso las ciencias sociales, lo que les brinda una perspectiva múltiple para abordar el arte y la cultura. Hoy en día la curaduría es entendida como un concepto amplio sin límites determinados.
-¿Cómo es su tarea docente?
-Respecto a mi labor como docente, considero que es una experiencia profundamente gratificante y transformadora. A lo largo de mis 16 años en la enseñanza, he llegado a apreciar que educar es mucho más que impartir conocimientos; es un proceso de interacción constante con los alumnos. Actualmente, estoy a cargo de las cátedras de Lectura de Imagen, Gestión Cultural y Artes Comparadas en la Universidad del Salvador (USAL). Anteriormente, tuve la oportunidad de enseñar Historia Europea moderna y contemporánea. Además, dicto clases en el curso de extensión "Aportes del Arte Contemporáneo al campo psi" en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Considero que las clases teóricas, especialmente en el análisis de la imagen de la obra de arte, siguen siendo esenciales. Estas metodologías tradicionales permiten a los estudiantes desarrollar una comprensión crítica y profunda, proporcionando una base sólida sobre la cual se pueden integrar las nuevas herramientas y enfoques. Sin embargo, el desafío de combinar métodos tradicionales con innovaciones tecnológicas enriquece la experiencia educativa. Cada clase se convierte en una oportunidad para equilibrar estos elementos. Este equilibrio asegura que los estudiantes no solo accederán a información actualizada, sino que también adquirirán una base sólida de conocimientos y habilidades analíticas. Ser profesora universitaria, implica un proceso continuo de adaptación y renovación. El constante intercambio de ideas y el ajuste a nuevas metodologías y tecnologías permiten crear un entorno educativo dinámico y colaborativo. Esta experiencia no solo enriquece mi vida y la de mis estudiantes, sino que también contribuye al desarrollo de una educación que se adapta a las realidades del presente y se prepara para los desafíos del futuro, fomentando un aprendizaje significativo y actualizado que impulsa el desarrollo integral de los estudiantes.
-¿Qué implica el trabajo curatorial que usted desarrolla para en la Cámara de Diputados?
-La Dirección de Cultura, Museo y Extensión Federal desempeña una labor fundamental en la organización y ejecución de eventos culturales, artísticos y educativos en el Congreso hace ya varios años de la mano de su Directora Andrea Barbieri. Contando con equipos especializados en áreas como curaduría, diseño y realización audiovisual, comunicación, montaje y restauración, la dirección asegura que cada evento se llevará a cabo con el más alto nivel de profesionalismo y coordinación. Estos equipos, con su alto conocimiento técnico, trabajan de manera colaborativa para ofrecer una experiencia cultural. Cuenta con tres espacios expositivos, galerías A: Este espacio de exposición está situado en planta baja junto a un ventanal que lo separa de un frondoso jardín y lo proporciona de una excelente iluminación natural. Se extiende a lo largo de 23 m. esto es en la planta baja. Sala B está situada en el primer entrepiso, éste corredor se extiende a lo largo de 21 m y tiene una gran visibilidad en el espacio. La galería C, es el corredor que conecta los anexos A y C, se extiende a lo largo de 34 m. Se cuenta también con el auditorio y el foyer. En estos espacios se han realizado diferentes muestras artísticas como exhibición de esculturas, pinturas, fotografías, piezas de artesanía, joyería contemporánea, instalaciones, performances entre otros. Se pudieron disfrutar presentaciones de danza y música. Así como también actividades en el auditorio.
-¿Cuál será su próxima exposición en la Cámara de Diputados?
-Mi próxima exposición en la Cámara de Diputados es "Umbrales del Tiempo", del artista georgiano-argentino Gotcha Gaios. Esta muestra cuenta con el apoyo de la Embajada de Georgia, así como de las Direcciones de Cultura, Museo y Extensión Federal, y de Diplomacia Parlamentaria y Cooperación Internacional de la Cámara de Diputados. "Umbrales del Tiempo" ha sido adaptada y diseñada especialmente tomando en cuenta los espacios de la Cámara de Diputados y refleja el interés en fortalecer los lazos culturales entre nuestros países, de la mano de un gran artista.
A tener en cuenta
- La exposición está abierta al público desde el lunes 16 de septiembre hasta el viernes 4 de octubre.
- Los visitantes podrán disfrutar de la muestra en la planta baja y el entrepiso del Anexo “A” de la Cámara de Diputados, en Av. Rivadavia 1841, CABA. El horario de visita es de lunes a viernes, de 8 a 20 horas.

