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Un pacto con la montaña: el documental que muestra la vida en Uspallata

El proyecto busca poner en valor la diversidad de actividades que se realizan en la montaña, reflejar las historias de sus habitantes e impulsar la creación del primer Parque Nacional en la zona.

La belleza de Mendoza es inagotable. Desde su internacionalmente reconocida capital, pasando por la paleta de colores que ofrece el Valle de Uco, los inolvidables paisajes que pueden hallarse en el sur provincial, hasta la inmensidad de la Cordillera de los Andes, cada rincón ofrece particularidades especiales para quien visita o habita la provincia. Por este motivo, y con el objetivo de poner en valor la zona de Uspallata, el equipo de trabajo de Natura Argentina decidió realizar una miniserie documental en conjunto con miembros de la comunidad local que pretende mostrar la diversidad de actividades que se realizan en la montaña y los secretos que se esconden en un lugar tan especial.

El proyecto cuenta con cinco capítulos y, según sus realizadores, la idea fue “compartir las experiencias y reflexiones sobre la vida en la montaña desde las voces de sus habitantes, con quienes venimos trabajando hace 6 años, mediante un enfoque multiactor para la creación del primer Parque Nacional en la zona”. En cada presentación, los espectadores podrán conocer a través de la mirada de las personas que viven en Uspallata como se desarrolla la ganadería artesanal de trashumancia; las cabalgatas turísticas por la montaña, las travesías en la cordillera con las mulas del ejército;  el andinismo y el turismo de naturaleza.

“Un pacto con la montaña es un compromiso recíproco, que se basa en la conciencia de preservar los valores naturales y culturales para el buen vivir de la comunidad de Uspallata. Sabemos del vínculo que tienen los pobladores con la montaña y con la naturaleza en general. Definimos este título pensando en un “acuerdo” al que llegan dos o más seres en la búsqueda de una convivencia respetuosa. Somos personas agradeciendo a la montaña por tantas contribuciones que ella nos da. En Uspallata se encuentran cabeceras de cuenca del Río Mendoza en forma de glaciares, ríos y humedales. Es decir, la montaña uspallatina es un reservorio de agua pura en medio de tierras secas, un oasis de montaña del que dependen muchas comunidades, cultivos y diversas actividades aguas abajo. Más de 80 glaciares abastecen a este gran reservorio de agua dulce. El más grande es el glaciar Tambillos, de 16 km de largo, en la cuenca del Arroyo San Alberto, que abastece de agua al pueblo de Uspallata y a la ciudad de Mendoza”, afirman desde Natura Argentina.

La búsqueda por mantener las tradiciones

Durante el desarrollo del documental, los realizadores se encontraron con una constante en los testimonios de los habitantes de Uspallata, la importancia del agua para mantener actividades tradicionales. “Algunos ganaderos nos contaron que la actividad ya no es redituable como lo era para sus abuelos por diferentes razones, entre las que se destacaban la falta de agua y pasturas, pero en muchos casos la continúan realizando para mantener viva la tradición. Hay ejemplos de otros que se reinventaron para trabajar con su ganado como es el caso de Elbio, el protagonista del primer capítulo. Él nos comparte parte de su historia con la actividad ganadera, que también desarrollaron su padre, abuelo y así durante generaciones. Es una actividad que está muy arraigada en la cultura de su familia, donde también las mujeres y los niños se involucran en las tareas de la yerra y desde que son pequeños quieren crecer para criar a sus animales. Cuando les preguntamos a los niños en los talleres con las escuelas cómo deseaban que sea Uspallata en el futuro para que la niñez sea feliz, hablaban sobre sus caballos, la montaña y el río”, explicaron desde Natura Argentina.

Parque Nacional Uspallata, el gran objetivo

Desde hace tiempo, la organización –sin fines de lucro- viene trabajando en la creación del Parque Nacional Uspallata. “La creación de un Parque Nacional, el primero en la provincia de Mendoza, que potencie el desarrollo local a través del turismo sostenible y otras actividades, es una alternativa con visión a futuro que generará trabajo genuino y garantizará a perpetuidad bienes esenciales como el agua. La figura de Parque Nacional cuenta con un fuerte reconocimiento social en Argentina y en el mundo, genera infraestructura y presencia institucional, sumado al posicionamiento como destino turístico a nivel nacional e internacional, es la máxima figura legal de conservación en nuestro país y un acto de soberanía sobre nuestros recursos”, señalaron.

La imponente montaña mendocina
Foto: gentileza Natura Argentina

Sin embargo, para que el objetivo se concrete se necesita de voluntad política para aprobar las leyes necesarias. Puntualmente, la Legislatura provincial debería avanzar sobre una norma de cesión de jurisdicción ambiental y, luego, ir por una nacional que establezca la creación del Parque Nacional Uspallata. “Un sector de la comunidad viene demandando la creación de un área protegida desde hace más de 20 años que incluye que una porción sea declarada como Parque, sumado al interés permanente de la Provincia por tener su primer Parque Nacional. Mendoza junto a Catamarca son las únicas dos provincias que aún no tienen Parques Nacionales”, explicaron desde Natura Argentina.

Según la organización, actualmente los esfuerzos de conservación en Mendoza se encuentran enfocados en la región altoandina. “Existe mayor representatividad de esta ecorregión sobre las otras tres que tenemos en Mendoza: Monte, Puna y Patagónica. Sin duda la creación de un Parque Nacional podría jerarquizar una porción de la Reserva Natural de la Defensa de Uspallata y convertirse en el primero para nuestra provincia. Una buena planificación podría fortalecer la efectividad de estos espacios protegidos y la formal administración de las áreas que no tienen manejo como por ejemplo el Parque Provincial Tupungato y la Reserva Laguna del Atuel. En relación a los proyectos que se podrían implementar, desde Natura Argentina pensamos en acciones que superen los límites de cada uno de los espacios protegidos, articulando medidas e intervenciones. Como por ejemplo, una estrategia de conservación de humedales altoandinos para todo un paisaje”, afirman.