Tras el récord del verano, ya se encienden las alertas por nuevo brote de dengue
Argentina experimentó un brote importante de dengue a principios de este año. Según el Boletín Epidemiológico del Ministerio de Salud de la Nación, se registraron más de 10.000 casos en el primer trimestre, lo que representó un aumento del 30% en comparación con el mismo período del año anterior. Aunque en los últimos meses los casos han disminuido, el país sigue siendo vulnerable.
La enfermedad del dengue puede manifestarse tanto de forma sintomática como asintomática, lo que dificulta su detección y control. El Ministerio de Salud advierte que hasta un 40% de los casos pueden ser asintomáticos, lo que significa que muchas personas podrían estar infectadas sin saberlo y, por lo tanto, contribuir a la propagación del virus.
"La carga real de enfermedad generada por el dengue probablemente esté muy subestimada. Sabemos que de cada cuatro pacientes con la infección, solo uno va a desarrollar síntomas, lo que hace que tres de cada cuatro pacientes sean asintomáticos", destaca el doctor Ramiro Heredia, médico clínico de la séptima cátedra de medicina interna del Hospital de Clínicas de la UBA.
La doctora Mónica Foccoli, jefa a cargo de la División Infectología del Hospital de Clínicas, agrega que la propagación del dengue en Argentina “puede relacionarse con múltiples factores: deficiencias en el saneamiento ambiental (manejo de residuos sólidos y agua residual); falta de concientización en la población; campañas de prevención insuficientes y en época inadecuada"
"Descacharrizar debe fomentarse en época invernal para que el mosquito hembra no encuentre nichos (elementos con agua estancada) donde depositar los huevos en época de calor", añade.

Aunque la mayoría de las infecciones por el virus del dengue son asintomáticas o generan manifestaciones leves, en algunos casos puede agravarse e incluso ser letal. Los síntomas más frecuentes son fiebre (>38.5°C), cansancio, dolores de cabeza y detrás de los ojos, dolor muscular, dolor articular, lesiones en la piel (tipo sarpullido) con importante picazón, diarrea y, aunque menos frecuente, el sangrado por nariz o encías.
"La consulta médica debe realizarse ante la aparición de fiebre en personas que residen o han transitado en zonas de transmisión activa de virus o con presencia del mosquito Aedes Aegypti, dentro de los 15 días previos al inicio de los síntomas", recomiendan los especialistas.
El virus del dengue puede afectar a cualquier edad y la gravedad puede estar relacionada con las comorbilidades de los pacientes, la re-exposición a otro serotipo del virus y en raras ocasiones con la infección por DEN2.
Cuáles son las medidas de prevención recomendadas:
- Cambiar frecuentemente el agua de los bebederos de animales y de los floreros.
- Tapar los recipientes con agua, eliminar la basura acumulada en patios y áreas al aire libre.
- Utilizar repelentes en las áreas del cuerpo que están descubiertas.
- Usar ropa adecuada, camisas de manga larga y pantalones largos.
- Usar mosquiteros o toldillos en las camas, sobre todo cuando hay pacientes enfermos para evitar que infecten nuevos mosquitos.
- Rellenar con tierra tanques sépticos en desuso, desagües y letrinas abandonadas.
La real incidencia de la vacunación contra el dengue
De acuerdo con los especialistas, la vacuna -que actualmente está disponible solo en el sector privado- tiene una eficacia significativa para reducir la incidencia de dengue en personas previamente expuestas al virus. Sin embargo, la vacunación es un proceso que debe realizarse bajo ciertas especificaciones. Los profesionales recomiendan que esta debe ser aplicada desde los 9 años hasta los 16 años de edad, aunque puede ser sin límites de edad, pero los estudios demuestran poca eficacia clínica en personas mayores de 17 años.
Por otra parte, está contraindicada en embarazadas, mujeres lactantes, personas inmunosuprimidas y en menores de 9 años, ya que pueden aumentar el riesgo de hospitalización y enfermedad grave si se infectan con dengue en el futuro.
"Es un elemento más de prevención y siempre debe estar asociada a las medidas de control y prevención mencionadas. Por las características de la vacuna, que contiene virus atenuado, no todas las personas pueden recibirla y requieren de una consulta médica previa”, aclara la doctora Foccoli.

